LAS 10/15 MEJORES PELICULAS (internacionales) DE 2010

Finalmente, nos encontramos ante el último análisis de lo que nos dejó 2010. Ya es tiempo de dejar atrás el pasado y de estar atentos al presente (y al futuro).
DosMil Diez fue un año de excelentes propuestas cinematográficas, abanderado por la presencia de varios tanques comerciales que colmaron los cines (hay que decirlo, fue un año donde se superó los ratings de taquilla) y por la consolidación de varios directores que ya venían asomando en el mundillo hollywoodense (Aronofsky, Nolan, Fincher).
Quedaron afuera algunas, lanzadas en 2009 y estrenadas, al menos en este país, en 2010: la rumana “Police, Adjective” de Corneliu Porumboiu, estrenada en el BAFICI; la esperada nueva película de Gaspar Noé, “Enter the Void”; la alemana “Soul Kitchen”, y una, sobre todo, que llegó tarde por estrenarse en los primeros días de este 2011, “True Grit”, de los hermanos Coen.
En definitiva, aquí les dejo una lista y su respectivo análisis de lo que nos dejó el año pasado el cine internacional.

Hasta la próxima!
IMFREAKALOT

1. "TOY STORY 3". Lee Unkrich (Pixar)

TITULO ORIGINAL: Toy Story 3
DIRECCIÓN: Lee Unkrich (Pixar)
GUIÓN: Michael Arndt
REPARTO: (voces) Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack, Michael Keaton.
GÉNERO: Comedia, Animación.
AÑO: 2010
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 103 minutos.

Sabiendo que su dueño Andy, que ya no es un niño, se prepara para ir a la universidad, el vaquero Woody, el astronauta Buzz y el resto de sus amigos juguetes comienzan a preocuparse ante su incierto futuro. Efectivamente todos acaban en una guardería, donde por ejemplo la muñeca Barbie conocerá al guapo Ken. Esta reunión de nuestros amigos con otros nuevos juguetes no será sino el inicio de un montón de trepidantes y divertidas aventuras. (FILMAFFINITY)

Y los tanques llegaron...
¿Qué hay del cine cuando no hay cine? Cuando se pierde toda la magia de la realización y se utiliza ya no como un procedimiento quirúrgico de capturar imágenes. Pues, el cine como tal, ya no existe salvo en esporádicas y utópicas aventuras solitarias. Recordemos, algunos de esos pregoneros todavía andan sueltos (Kaurismäki, Jarmusch, Godard, Kusturica, Herzog y algunos más). Pero el cine hoy, ya es una manifestación totalmente explícita (porno) de la ostentación de la imagen (rediseñada digitalmente), el sonido (expelidos los volúmenes hasta la saturación) y la tecnología. La historia oculta hipodérmicamente busca su lugar entre esos tanques. Cualesquiera sea la idea para llevar a cabo una película, termina adosada en el capricho de la parafernalia cinematográfica. Adosada, digo, porque comienza a deteriorarse, termina perdida en el camino, mientras otros protagonistas se exponen desvergonzadamente.
No hablo desde un despecho por la nostalgia de aquel cine. Hablo de una involución del fundamento cardinal cinematográfico: contar historias con imágenes. Entonces, ¿qué historias? ¿Dónde buscarlas sino hay? Quedan relegadas, perdidas, acorraladas. Entre el planteo y la realización.
En buena forma, Pixar ha reinventado el cine. No las formas prácticas ni estratégicas ni directivas del cine. No. Ha transformado al cine vivo en innumerables 1 y 0 con caras que cuentan, expresiones, acciones y sobre todo, ideas que van más allá de cualquier planteamiento tecnológico. Porque si, uno de los grandes aciertos de esta productora no es procurarse una terrible avanzada sobre el campo tecnológico (aunque claro, todo evoluciona tridimensionalmente). Sino, es tomar esa posibilidad con una probeta y desparramarla a favor de la historia, de la IDEA. En todas las películas de Pixar, sobrevuela por encima del monstruo visual, una idea. Y parece que en este cine comercial donde lo avasallador de la tecnología ha confundido organismo con bites, lo de Pixar es doblemente feliz: le ha conferido a la imagen virtual un humanismo natural.
Con “Toy Story 3”, Pixar se deja atravesar por la profundidad de los temas acordes con un público que, 15 años atrás, también vibró ante la felicidad desplegada por esos cacharros de plástico. Esto no se trata de un juego de niños. O si. Lo que propone Unkrich (el jefe al mando del tanque) es un juego de niños pero interpretado por adultos. Una ronda inconsciente que hace volver-atrás a los intérpretes/espectadores. Poniendo en juego el sistema de valores, se rozan sentimientos (sin golpes bajos) en un reencuentro figurativo con los años felices. En Woody, Buzz y el resto de la pandilla se encuentra expresado ese deseo de volver a vivir, a ser un niño. O a jugar a ser un niño. Pixar, con esa idea clara, da en la tecla. Esa es la idea que permanece por sobre todas las cosas. Más allá de todos los condimentos que se le agregue a la tercera parte de esta historia de juguetes. Sabemos que irían por más, teníamos esa presunción. Algo nos indicaba (antecedentes sobran) para creer que Pixar haría de la tercera parte (y final) un digno cierre. Por eso, la idea vuelve a adquirir la importancia primordial.
El cine identitario de Pixar (ya claramente identificable desde “Ratatouille”, “Wall-E” y “Up”, reforzado con las precuelas de TS3) es una perfecta búsqueda y concreción de todos los idiomas cinematográficos en uno. Un cine que promueve revalorizar al cine como tal. Desde Chaplin a Kurosawa, desde “Lethal Weapon” a “Love Story”; Tarantino, Renoir y Hitchcock conviven en una sola cinta, sin esfuerzos ni tirantez, en una perfecta armonía sincrónica. Porque eso hace que las películas de la factoría Pixar sigan adelante, atrapen al espectador con su suspense, inquieten con su terror, hagan lagrimear con su drama y estallemos con su comedia. Porque es una perfecta amalgama de la historia del cine, reinventada, revalorizada y puesta al funcionamiento de las nuevas tecnologías.

TRAILER DE "TOY STORY 3"

2. "CISNE NEGRO". Darren Aronofsky

TITULO ORIGINAL: Black Swan
DIRECCIÓN: Darren Aronofsky
GUIÓN: John McLaughlin, Mark Heyman
REPARTO: Natalie Portman, Vincent Cassel, Mila Kunis, Winona Ryder.
GÉNERO: Thriller
AÑO: 2010
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 103 minutos.

Nina, una brillante bailarina que forma parte de una compañía de ballet de Nueva York, vive completamente absorbida por la danza. La habitual rivalidad con su compañera Lily se agudiza extraordinariamente a medida que se acerca el gran día del estreno. Esta tensión provoca en Nina un agotamiento nervioso y una confusión mental que la incapacitan para distinguir entre realidad y ficción. (FILMAFFINITY)

¿Qué sucede cuando se tiene entre manos (o ante los ojos saturados de tantas historias gastadas) una película que describe como nunca el cine de hoy? Desbordado y desbordante. Lleno de remilgos, de astucias y también de desperfectos. Un cine que intenta ir hasta el final de las consecuencias, penetrando (y barriendo) todo lo que encuentra a su paso. Pequeños momentos que carecen de narración, simples hiatos por el mero espectáculo visual, por el mero simplismo estético.
Pero también, en las profundidades cavernosas de este cine (nunca anunciado, siempre alerta) comienza a crecer una profunda manía por romper compromisos con el pasado y vencer toda barrera impuesta, borrar huellas, sentirse excomulgado de toda presión histórica. Una separación del cine-historia. Porque, en ese viaje penetrante, en ese cauce infernal, va perdiendo memoria e inventándose una nueva. Va acopiando experiencias, problemáticas, imágenes, resultados nunca antes contemplados. Ese nuevo cine que se despierta con la actualidad, con el caos general, global, humano, atenta contra la capacidad autoral; pierde su función de generador de contenidos volviéndose una práctica de la prueba y el error. Aquí se ve la pulsión creadora de los directores, quienes dominan a la bestia o quienes terminan heridos de muerte.
Darren Aronofsky ha implementado una lucha marginal con este nuevo cine. Una práctica de reinvención, de corriente mimetismo. Seduciendo a la realidad y volviéndola sistemática a las imágenes, el lenguaje, la esencia cinematográfica. Con la capacidad de un demiurgo pobre pero sincero, racional y espontáneo, cincela en cada obra la psicología humana en su veta más alienada, solitaria, enrevesada y derrotista (a excepción del fracaso “The Fountain”).
“Black Swan” es una obra magnética, plagada de efervescencia narrativa. Un viaje caótico (y marginal) hacia la psicología de una bailarina de ballet novata que por fin, es elegida para representar una versión New Age de “El lago de los cisnes”. Lo que el guión intenta y acierta, por cierto, es en trazar un paralelismo con la obra de Chaikovski. Esa transmutación espectral entre un ser puro, sometido y temeroso que confronta con su hermana gemela, la representación del poder del mal. En ese marco donde la película se mueve y parece darle un propicio espacio para la increíble interpretación de Natalie Portman (camino al Oscar), es solo el sustento de la capacidad creativa de Aronofsky (un tanto emparentado con “The Company” de Robert Altman).
Allí se mueve con soltura, internándose lentamente (con sutiles travellings) en la cabeza cada vez más enferma de Nina. Sugiere el caos, atormenta al espectador, dota a la cámara de una subjetiva mirada hacia dentro del personaje. Nada de exhibicionismo, pura sugestión que le da a “Black Swan” el suspense, motor de su trama.
Quizás peque de tanta verborrea fílmica. Quizás, se ahogue demasiado en el melodrama o en las pasiones encontradas de la protagonista vs. antagonista (un espejismo creado por la protagonista). O quizás, todo ese universo oscuro, caótico e itinerante se vuelva el reverso perfecto de una historia que está simplemente invisible, y sea, simplemente, un espejismo del espectador.
Todo lo que se concede, al fin de cuentas, es una gran intención de filtrar en el cine una nueva lucha de temas y patentes con la realidad, con los demonios de nuevos intérpretes. Con algo que nunca se ha visto y parece nunca se verá jamás: una pequeña cámara inquieta y titubeante, encuadres asfixiantes e inductivos. Aronofsky deslumbra por su capacidad de moverse tan atentamente en ese caos general. Creando, borrando momentos, llenando el espacio con menos información, con mucho suspenso. Sin embargo, a veces, peca absurdamente de sensacionalista. Pero son las reglas del cine de hoy, mucho aspaviento, mucha artillería. Esa ingenuidad que persigue a la historia durante toda la película termina diluyéndose contra toda la maquinaria que el buen Darren ordenó prolijamente (dentro de ese caos, de esa sangre, de esa locura) para capturar al espectador.
Cine de hoy: “Black Swan”, por eso una buena mentira.

TRAILER DE "BLACK SWAN"

3. "EXIT THROUGH THE GIFT SHOP". Banksy

TITULO ORIGINAL: Exit Through the Gift Shop
DIRECCIÓN: Banksy
GUIÓN: Banksy
REPARTO: Documental-Mockumental (Banksy, Thierry Guetta y otros)
GÉNERO: Documental, Comedia.
AÑO: 2010
PAÍS: Inglaterra
DURACIÓN: 87 minutos.

Narra la historia de Thierry Guetta, un francés residente en Los Ángeles, obsesionado con grabar todo con su cámara de vídeo. De cómo se metió en el mundo del arte urbano, y conoció al que es el artista urbano más famoso de la historia, Banksy. En los títulos de crédito oficiales no aparece ningún director o guionista, tan sólo "Un film de Bansky". (FILMAFFINITY)


Hoy más que nunca, inteligencia. Sobre los recipientes vacíos del celuloide. Donde cada casillero se viste con una camisa de fuerza, y no se dice nada porque tampoco hay demasiado que decir. Y se repiten las ecuaciones, y se repiten las recetas. La reiteración como fórmula para vaciar el contenido, volverlo mundano y asible, hasta destruirlo, perdiendo toda su valoración y su significado. El cine es imagen del Arte Pop. ¿Para qué es necesaria la inteligencia en un mundo que vive al ritmo de la figuración, de la competencia, la gloria y la reiteración? Para ocultarse y vivir como un fantasma, sacándole el jugo a ese mundo hasta exprimirle sus vísceras y luego, mostrándoselas, volverse a ocultar, mientras se redimen de sus anteriores pecados y todo vuelve a comenzar. ¿Vandalismo o reencarnación de la revolución artística que estábamos esperando?
Inteligencia es la que utilizó el artista plástico (más que graffitero) británico Banksy para pergeñar una de las películas más fascinantes de los últimos tiempos. ¿Para qué dedicarle palabras de congratulaciones (dinámica, explosiva, irónica, apasionante, etcéteras, etcéteras... hasta la reiteración, hasta saciar el apetito)? Si justamente en “Exit Through the Gift Shop” lo que sobra es ese colchón de aplausos y palmaditas en la espalda, lluvias de dinero, montos exorbitantes y tantas otras cosas que amortiguan la caída del artista con la realidad. O que alejan al arte de la verdad, del significado de su existencia: la subversión (o, mirar debajo de las faldas de la hipocresía).
Banksy propone una falsa teoría de complejidad, un juego de espejos. No revisado desde el punto de vista metafísico o, si se quiere, físico. Banksy (haciendo sus primeras intervenciones como realizador cinematográfico) lo hace de un modo visceral y autorreferencial. ¡Atención! Quien pone delante de los espejos es a Thierry Guetta, un francés que vive hace un tiempo en Estados Unidos, comerciante, padre de familia, etcétera. Un pequeño burgués harto de la comodidad. Thierry tiene dos pasiones, filmar (algo que se irá haciendo crónico, como un vicio enajenado) y el arte callejero (que irá conociendo de a poco). Cuando estas dos pasiones se cruzan en la vida de Thierry la película comienza a rodar con una efervescencia mágica. Porque, cuando parece que estamos mirando un documental algo desprolijo y superficial sobre el arte callejero, en realidad, ese espejo que tiene como protagonista a este francés inmigrante medio, proyecta la figura de Banksy. El demiurgo de todo ese caos. Entonces, el espejo rebota infinidad de veces sobre otros creando una imagen borrosa e imperceptible; esa imagen es la historia. Una historia que adquiere tantas aristas como imágenes reflejadas.
De allí se desprende la posición de la mirada. ¿Desde donde mira el film? ¿Mira el espejo que refracta a Thierry y no queremos saber nada de Banksy? ¿Mira a Banksy y junto a él, a todo este arte que comienza a despertarse? ¿Mira al arte como parte de esa circunstancia o a la historia del arte y el arte callejero como consecuencia? ¿Mira la tensión entre el arte concebido como un objeto de ornamentación y riqueza o como un arma letal contra la hipocresía del mundo? ¿La película mira al mundo? Probablemente, la película hace (o intenta, por lo menos) eso. Mira infinidad de veces, pone la mirada sobre las cosas y los hombres. Banksy ve, como el arte callejero fue consumiéndose y consumido por la elite cultural, ¿a cambio de qué? (sólo miren la película).
Esta obra no podía ser concebida según las leyes autorales rectangulares y finitas. Tenía que expandir un horizonte de oportunidades rechazando la concepción de la puesta en escena. Tenía que mover los hilos y filtrarse entremedio de las circunstancias dadas de por sí en una aparente realidad. Y a partir de allí, engañar. Subversionar. Romper las reglas impuestas por un arte rígido (el cine) y transformarlo en algo mutable, y paradójicamente, perdurable (en contraposición con el arte callejero).

TRAILER DE "EXIT THROUGH THE GIFT SHOP"

4. "EL ORIGEN". Christopher Nolan

TITULO ORIGINAL: Inception
DIRECCIÓN: Christopher Nolan
GUIÓN: Christopher Nolan
REPARTO: Leonardo Di Caprio, Joseph Gordon-Levitt, Marion Cotillard, Ellen Page.
GÉNERO: Thriller
AÑO: 2010
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 148 minutos.

Dom Cobb es un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. La extraña habilidad de Cobb le ha convertido en un hombre muy cotizado en el mundo del espionaje, pero también lo ha condenado a ser un fugitivo y, por consiguiente, a renunciar a llevar una vida normal. Su única oportunidad para cambiar de vida será hacer exactamente lo contrario de lo que ha hecho siempre: la incepción, que consiste en implantar una idea en el subconsciente en lugar de sustraerla. Sin embargo, su plan se complica debido a la intervención de alguien que parece predecir cada uno de sus movimientos, alguien a quien sólo Cobb podrá descubrir. (FILMAFFINITY)

El origen de los filmes de Nolan quizás tenga una explicación acorde cuando se trate de vislumbrar en el horizonte de toda esta parafernalia visual, la idea que conmueve al realizador y sus películas. Una relación perceptiva, influenciable y pirotécnica. Un inventario poco práctico a la hora de narrar (si se tiene en cuenta el gran bloque de espectadores que tiene enfrente), una idea escurridiza de sortear los pasajes más laberínticos de su trama (hasta ese momento, el público se tensa en las butacas) y adornado con la necesaria y explosiva carga visual que finalmente sueltan el anzuelo. Porque para entretener en el cine comercial de hoy no es necesario llevar a cabo una maravillosa idea (aunque Nolan sea el creativo del mes), sino hacer una ostentación del espectáculo de la imagen. Los estadounidenses aman el espectáculo de la imagen, le rinden un culto casi religioso a la inmaculada imagen, travestida de conceptos, pero lista y empaquetada para el consumo. No necesitan explicarse el fin de esa imagen. Si se logra esto, lograr una suerte de venta por catálogo de la pirotecnia visual, el éxito está asegurado.
No vamos a decir que Nolan no planifica sus películas. Quizás, se tome demasiado en serio la tarea del autor. Está tan inmerso en estos asuntos que por momentos olvida que debe encajar su producto dentro de un público que necesita saciar su apetito de imágenes. Pero, ¿qué es lo que se encuentra entremedio de su inventario poco clásico y la aceptación popular? Justamente, colocar de manera explícita lo que, al fin y al cabo, el espectador quiere ver (y no necesita, pero la fuerza comercial es más grande que ellos, que Nolan, e inclusive, que el mismísimo ORIGEN de esta cuestión). A “Inception” le sobran disparos, sangre y ruidos. Toda esa balacera que había ahorrado con gran esfuerzo pero meritoriamente en sus secuelas de Batman, aquí parece derrocharlas.
La idea de la bala es algo que trasvasa al cine de acción, por dos cuestiones fundamentales. La bala no se utiliza como un recurso de intimación, de estado de alerta, algo que nunca veremos que amenaza con quitarnos lo que sí vemos. Aquí se plantea una cuestión filosófica en este recurso. El film de acción lo utiliza en post del espectáculo. Muchas veces, utilizado como pulsión del sonido, de la saturación; y otras tantas, como un elemento de omisión de la trama. Aquí arrinconamos a Chris Nolan. Si ese desperdicio de pólvora se tradujera en algo verdaderamente positivo para la trama (intimación o recurso narrativo), “Inception” perdería su dotación de producto. Nolan decide jugar el juego al que entró casi por la puerta trasera y hoy se sienta en las primeras butacas. Más allá de sus perdurables (y legítimos) esfuerzos por construir un cine ¿reflexivo? o por dejar una impronta “de autor”. La maquinaria que puso a rodar, imperceptiblemente, lo devora, lo aniquila, como ese turbión de balas.
Pero volvamos al Origen de sus películas. A esta altura podemos identificar a Nolan clásico. Una aventura de la trama, ¿poco convencional?, si. Personajes librados al azar de sus conflictos y oportunidades. Ahí es donde se hace más fuerte como autor. Tiñe a sus personajes de un infierno personal, de conflictos clásicos y reconocibles, marcados por una tensión fríamente calculada. Two Faces de “The Dark Night”, el Alfred de “The Prestige”, el Pacino de “Insomnia”, Leonard de “Memento”. Ese es el primer acierto: personajes reconocibles por su infierno.
Punto dos, nos deja arrastrar en los laberintos y nos suelta la mano. Allí ofrece un divertimento un tanto fatal, porque, ¿a quién le gusta perderse en un lugar desconocido? ¿Qué certezas se tiene de volver a encontrar el camino de regreso? Una vez practicado esta teoría con el espectador; Nolan vuelva a tomar de la mano a su público y lo lanza hacia diferentes rincones, puntos e ideas sobre su película.
Finalmente, el punto de giro final. Otra vez los vestigios de la comercialidad. Porque, cuando todo parece acabar con el final derrotista y austero (en contraposición con los happyendings hollywoodenses): la posible muerte de Di Caprio en “Inception”, la muerte de Maggie Gyllenhaal en “The Dark Night”, etcétera. Nolan, gira el volante y vuelve a comprometerse con la historia; o mejor dicho, con su público que a esta altura no sólo se nutre de imágenes, ahora también, de historias.

TRAILER DE "INCEPTION"

5. "LAZOS DE SANGRE". Debra Granik

TITULO ORIGINAL: Winter´s Bone
DIRECCIÓN: Debra Granik
GUIÓN: Debra Granik, Anne Rosellini (Novela: Dan Woodrell)
REPARTO: Jennifer Lawrence, John Hawkes, Lauren Sweetser, Kevin Breznahan.
GÉNERO: Drama.
AÑO: 2010
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 100 minutos.

Ree Dolly, una joven de 17 años cuyo padre ha desaparecido, intenta descubrir qué puede haberle ocurrido, aunque todo parece indicar que estaba involucrado en asuntos turbios. (FILMAFFINITY)


Una película que se encuentra sepultada profundamente. Es necesario tomar el valor para comenzar a excavar entre sus tierras movedizas, oscuras y empantanadas.
Una vez creados esos túneles, que nos conducen inequívocamente a una suerte de búsqueda con la historia o con alguna pista de hacia donde nos movemos; existen puertas que conducen a otros pasadizos, otros túneles más profundos, pero más cercanos a la verdad. Acá está la clave de “Winter´s Bone”. Quien abre esas puertas son mujeres. La película es un manifiesto femenino (no feminista). Hay mucha tensión sexual que rebasa las formas de ver y vivenciar las imágenes en un sentido ético y estricto. Existe una tangible ausencia del hombre, quien implementa las reglas, las rompe y se esconde como un fantasma terrible que se esconde entre los esqueletos del bosque. Esa ausencia viril es encarnada por las mujeres, más que nada por su protagonista, la diecisieteañera Ree. Encargadas de desarticular y volver a montar la trama; esa trama que fue sembrada lastimosamente por los hombres, los fragmentadores de ley.
Acá la tensión se hace más insoportable y humanamente más hostil. La visión femenina adquiere un nuevo planteo a las situaciones dadas, más frías y especuladoras, no tan sanguíneas ni activas. Hacen y deshacen las cosas, pero se encargan de analizar cada conducta, cada movimiento, cada decisión.
Ree es lanzada por instinto (¿maternal? o ¿la ausencia del falo en el hogar?), por supervivencia, a proteger a su familia: dos hermanos (12 y 6) y una madre enferma. Sin ella, sin ese instinto y esa frialdad para conducirse no hay historia (allá sepultada), no se arremangará para buscarla y clavará los dedos en la tierra. Con la ausencia de una mujer (Ree o quien sea) no existiría historia, no existiría una película semejante. Porque la cosmovisión femenina es la que le da sentido a todo esto. Siquiera importa que busca (primero, la aparición con vida de su padre; después, el cadáver), tampoco importa como buscarlo (los encuentros con los personajes que van decantando esa búsqueda), sino, la mirada que se pone sobre las cosas y sobre todo, sobre esa búsqueda.
Cuesta ver estos retratos marginales de una tierra que esconde todo debajo de la alfombra. Un relato centrado y sin falsas pretensiones que no busca ni conmover, ni licuarnos con lágrimas fáciles. Sólo siembra el misterio, quizás un poco el terror, pero ante todo, la desesperación. Clavar las uñas en la tierra buscando un rastro de algo (de historia, de vida) para poder salir de ese terrible hospicio.
En verdad, da gusto ver una película en donde se muestra las cicatrices de Estados Unidos. Un lugar perdido en el medio del bosque, donde habitan los lúmpenes y todo el asco que la gran sociedad quiere ocultar. En ese lugar perdido también hay historias que nunca se retratan. Quizás Wayne Wang, quizás Larry Clark, quizás Harmony Korine o John Cameron Mitchell. Granik hilvana un relato encarnizado y frío, donde no importa que sucederá porque esa situación nunca puede cambiarse. Ree (el personaje que encarna una estupenda Jennifer Lawrence) no busca modificar su destino sino establecer una situación más propicia, mover los brazos en la correntada para sobrevivir. Al fin y al cabo, el reto más importante ante tanta hostilidad es la supervivencia.

TRAILER DE "WINTER´S BONE"

6. "EL ESCRITOR OCULTO". Roman Polanski

TITULO ORIGINAL: The Ghost Writer
DIRECCIÓN: Roman Polanski
GUIÓN: Roman Polanski, Robert Harris (Novela: Robert Harris)
REPARTO: Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams, Kim Cattrall.
GÉNERO: Thriller
AÑO: 2010
PAÍS: Francia, Alemania, Reino Unido.
DURACIÓN: 128 minutos.

Un escritor acepta a regañadientes el encargo de terminar las memorias del antiguo primer ministro británico Adam Lang, después de la muerte en un accidente de la persona que lo estaba haciendo. Para ello, se instala en una isla de la costa este de Estados Unidos. Al día siguiente de su llegada, un antiguo ministro acusa a Lang de autorizar la captura ilegal de presuntos terroristas y su entrega a la CIA, hechos que constituirían un crimen de guerra. El escándalo atrae a periodistas y manifestantes a la mansión de la isla donde se aloja Lang con su mujer y su ayudante personal. (FILMAFFINITY)


Ya he escrito muchas veces sobre el cine de Polanski. He utilizado palabras para describir su universo macabro y gris. Pero parece, que nunca es suficiente con el viejo inventor. Roman tiene una capacidad inagotable para depositarnos en mundos extraños e irreconocibles, quizás como nadie en la historia del cine (tal vez Hitchcock y por aliteración, su más ferviente discípulo, François Truffaut). Es que, una vez alojados en el misterio de sus historias nos deja librados al azar, autistas en un mundo que parece salido de las mismísimas entrañas del mal.
Entonces, hablemos del mal. Ese tema tan recurrente en la filmografía del polaco. Un mal que se ha institucionalizado, que ha adquirido poderes más grandes de los que cualquier personaje que divague por sus cintas puede llegar a reconocer. Porque ahí esconde lo que cuenta, en los filamentos de ese mal que se oculta tras las sombras y camina en puntas de pie para no ser descubierto. Un mal que no proviene de fuerzas extrañas (ni enanitos verdes según Spielberg), ni de misticismos (nada de cultos al cine de terror), el mal proviene del ser humano con su inherencia autodestructiva.
Pero, ¿qué pasa cuando el mal no tiene rostro, ni sangre, ni forma física? Es un espectro que deambula las salas y lo observa todo. Observa al jardinero que barre incansablemente el palier de la guarida del ex presidente. Observa la inconmensurable playa, la lejanía. Pero sobre todo, observa como un hombre (el escritor fantasma y no justamente ese mismo fantasma), se enfrenta a una historia que no puede explicar y se le viene en contra como una fuerza no natural.
Ese fantasma (el anterior escritor fantasma) es el verdadero protagonista; quien recoge todas las pistas y las distribuye para darle vida a la acción que será encarnada, casi involuntariamente, por el nuevo escritor (Ewan McGregor). Si se da paso a la acción, entonces, el suspenso está dado. Porque las cosas se plantean desde un punto de vista misterioso y sin nombre (gran culto hitchcockiano), y se van enredando de una manera asfixiante, escritas a través de un libro sin sentido.
Finalmente, las pistas se van aunando y comienzan a darle sentido narrativo a la obra. Pero todo será en vano, porque el mal también es un fantasma que ha jugado con el destino de ambos escritores (el muerto y el que está por morir). Y así, como el jardinero chino que barrerá las hojas incansablemente, las hojas del libro en clave se esparcirán por el aire. Como una reivindicación de ese mal que ha vencido nuevamente.

TRAILER DE "THE GHOST WRITER"

7. "COPIA CERTIFICADA". Abbas Kiarostami

TITULO ORIGINAL: Copie conforme
DIRECCIÓN: Abbas Kiarostami
GUIÓN: Abbas Kiarostami
REPARTO: Juliette Binoche, William Shimell, Jean-Claude Càrriere, Gianna Giachetti.
GÉNERO: Drama.
AÑO: 2010
PAÍS: Italia, Francia, Irán.
DURACIÓN: 106 minutos.

Esta es la historia del encuentro entre un hombre y una mujer en un pequeño pueblo italiano del sur de la Toscana. Él es un escritor inglés que ha venido para dar una conferencia. Ella es una galerista francesa. Se trata de una historia universal, que podría sucederle a cualquiera. (FILMAFFINITY)

La película parte de una premisa: una buena copia es mejor que un mal original. A partir de este concepto, Kiarostami se pone en la piel de Rossellini viajando por Italia, desplegando sin ostentaciones un film reflexivo, una gema difícil de encontrar en estos tiempos de vorágine visual.
Kiarostami no trata de encajar su film como una obra autónoma, la hace parte de un círculo en el que confluyen los diferentes puntos de vista sobre la mutabilidad del cine. “Copie conforme” retoma una idea, una forma de estructurar los films: la idea del autor en pleno ejercicio de su capacidad para generar una obra. En él, todo confluye y se disgrega. El autor traduce sin tamices desde sus neuronas hacia el palimpsesto fílmico toda su capacidad. Ahora y en la hora de su muerte. Amén. Se filtra en el cine como quien busca un argumento sólido para una declaración final o una epifanía. Busca... cine de autor... ¿Autor?... Nouvelle vague, cine de vanguardia, neorrealismo... Roberto Rossellini, el padre del neorrealismo...Viaggo in Italia. Listo. El buen Abbas tiene un argumento sólido. Reelabora todo el mecanismo de vuelta. Lo retoma desde sus raíces. Y finalmente, se pone a delinear su tesis. Entonces dice: “una buena copia a un mal original”, pero no desde el punto de vista cinematográfico, sino, sobre la perdurabilidad de este arte. Así pasan las modas, el cine va quedando en desuso, va volviéndose proclive al tiempo. Entonces propone tomar las viejas estructuras y establecer, a través de ellas, una nueva idea para el cine de hoy. Kiarostami ya estableció el marco. Ahora, se pone a ensayar las diferentes bisectrices que propone el film.
El relato transcurre en un pueblito de Toscana. Museos y obras al aire libre, el escenario ideal para empezar con las disquisiciones al respecto. Un encuentro casual, que parece fingido, forzado o apresurado, será el eje en el que estos dos personajes (el de Juliette Binoche, conmovedora como siempre, y William Shimell, barítono inglés en su primer papel como actor) discurren a lo largo de la cinta. Entonces, no sabremos si ese encuentro es realidad la consecuencia de lo que estamos viendo; es decir, fue premeditado con una excusa cualquiera, o si se trata de un matrimonio de veinte años fuertemente relacionado. Nada sabemos ni sabremos al respecto. Kiarostami nos introduce sin premeditación en ese juego. Porque ahí está el núcleo de la película.
Ambos personajes existen, por tanto, son originales. Únicos e irrepetibles. Seres inmutables que, repentinamente, comienzan a disfrazarse, a imitar situaciones, a copiar circunstancias de vida. Hasta llegar al punto de no saber realmente si son un matrimonio o una excelente copia.
A partir de ahora, tampoco sabremos hacia donde nos dirigimos porque tampoco ESO importa. ¿En qué lugar existe las cláusulas para mirar una película, o mejor, para sentirla? Acá hay que vibrar con un cine que parece salido de una capsula del tiempo. Porque ya no hay tiempo, en el cine de hoy, para planteamientos filosóficos, para elucubraciones sobre la concepción del arte. Entonces, no hay que dejarse llevar por las ideas predefinidas, sino, por el contagio y la química que ejerce el realizador a través de sus actores. Cada discurso, cada gesto y cada voz, es la porción del manifiesto creativo de su realizador. “Copie conforme” se disfruta así. Profundamente arrastrados por la incógnita y el devenir. Por los espejos y las reacciones que genera.
En una de esas escenas donde nos reencontramos con aquel viejo cine, Kiarostami no fuerza nada, plano y contraplano en donde abunda el suspenso y el drama, donde todo está dado desde el eje primordial del cine de autor: la palabra, esa importante palabra; nos empezamos a confundir, a sentirnos parte de ese universo falso creado en complicidad por los dos protagonistas.
En esa profundidad que plantea el buen iraní, no quedan relegados los conceptos del arte; como si, lo que queda del amor y lo que queda del arte fueran, al mismo tiempo, dos cosas iguales, confundidos en un destino igual. En la descomposición de un todo original y las diferentes reproducciones exactas. Como si ya no existiera el amor original y todo se tratase de un nuevo disfraz, de una reproducción imperfecta pero con esfuerzo logrado, buena al fin.
Kiarostami ejerce toda su capacidad autoral a través de planos secuencias y pequeños raccords, a través de toda la carga literaria y de la dirección de actores magistral. Porque, para lograr una buena copia es necesario deshacer hasta las porciones más microscópicas el original. Sin embargo, en el afán de concluir algo olvida atar los cabos de su investigación. Todo queda librado al azar y a las subjetividades de cada espectador. No sabremos, en definitiva, si la respuesta a su hipótesis valió la pena la película.

TRAILER DE "COPIE CONFORME"

8. "FILM SOCIALISME". Jean-Luc Godard

TITULO ORIGINAL: Film Socialisme
DIRECCIÓN: Jean-Luc Godard
GUIÓN: Jean-Luc Godard
REPARTO: Robert Maloubie, Patti Smith, Jean Marc Stehlé, Catherine Tanvier.
GÉNERO: Drama (¿?)
AÑO: 2010
PAÍS: Suiza
DURACIÓN: 102 minutos.

"Film Socialisme" es una sinfonía en tres movimientos. "Cosas así": en un crucero por el Mediterráneo viajan personajes muy diversos entre los que tienen lugar numerosas conversaciones: un policía de Moscú, un criminal de guerra, un filósofo francés, una cantante norteamericana, un embajador palestino y un ex doble agente. "Nuestra Europa": una noche, una niña y su hermano pequeño convocan a sus padres ante el tribunal de su infancia y les piden explicaciones sobre la libertad, la igualdad y la fraternidad. "Nuestras humanidades": visita a seis lugares que son escenario de leyendas auténticas y falsas, Egipto, Palestina, Odessa, Hellas, Nápoles y Barcelona. (FILMAFFINITY)

No intentemos explicar la naturaleza del creativo (del autor). Sólo está ahí, envuelto en sombras, moviendo los hilos de un cine cada vez más enigmático, cada vez más dispuesto a redescubrirse. Porque si en tiempos en donde el cine era un manifiesto o una carta de presentación de valores inherentes a un determinado sector de la sociedad (y hablo de los jóvenes turcos1 de la Nouvelle Vague), hoy no quedan rastros de eso para poder convencernos de que aquel cine, utópico e inteligente, puede llegar a levantarse de las cenizas.
El viejo JL Godard sigue siendo un Quijote peleando contra molinos de viento, cada vez más gigantes e insufribles. Sigue promoviendo al cine como un arte independiente y totalmente subversivo. ¡Patrañas! Dirán hoy los productores, al fondo de las butacas, mientras cuentan los fajos de dinero. Pero todo esto, el gran collage montado por Jean-Luc, es una muestra más del romanticismo que invadió a aquellos autores de cine. Un concierto de amor entre un arte totalmente enlodado y seco y un viejo loco y bohemio.
“Film Socialisme” quizás sea su último gran espectáculo. Una sinfonía en tres movimientos. Se podrá decir: “una obra carente de forma y entendimiento”; pero que importa, JL vuelve a inventar el cine una vez más. Extrayendo todas las posibilidades, nulas, erráticas y saturadas, para darle vida a un collage: mil voces replegadas, mil formas de ensayar un metalenguaje que va más allá de cualquier crítica concienzuda.
Es más que un experimento, es un aporte al futuro. Un futuro de imágenes que se repiten y pierden su juicio o su significado. Godard elabora así, un ensayo sobre la posibilidad de la tecnología con una melancolía derrotista sobre el pasado. Enfrentando a viejos y jóvenes en eternas disquisiciones, ubicando en el palimpsesto fílmico a personajes de todas clases y particulares puntos de vista, hilvanando abruptamente una crítica de la sociedad europea de principios de siglo.
Nada lo detiene, es conciente de las posibilidades que hoy ofrece la tecnología y a partir de allí, elabora su crítica, su percepción de las cosas desde el abatimiento y la soledad, como un viejo loco que deambula las calles buscando un rincón para soñar o revivir el pasado. Ensaya, entonces, todas las posibilidades de la narración audiovisual (esto es, fílmico, digital, super 8, hi8, cámaras de teléfonos celulares, etcétera), como la información influye en nuestras acciones cotidianas; como el mundo es un recipiente de comunicaciones que viajan y se dilatan, se esparcen por el planeta y luego mueren, porque carecen de todo sentido práctico. Con esta manipulación de imágenes, esta sobrecarga, logra conceder el punto final a su teoría: como todo este vórtice informativo y visual influye directamente en la abstracción del pensamiento, en congelar momentos para luego deshacerlos, en la precariedad que tiene el instante.
Decíamos, Jean-Luc Godard sigue siendo aquel Quijote de las luchas profanas. Ya nada importa si JL sufre de ataques de solipsismo intelectual o si, crea que la sociedad se detiene ante pequeños retazos de obras cinematográficas para cambiar el mundo (¡Oh los jóvenes turcos, otra vez!). Ya nada importa, sólo nos detendremos a observarlo, como quien mira una pieza de museo, porque sabemos que algo nos susurrará al oído. Y tal vez, ese algo insignificante que nos diga será los que nos cambie nuestra percepción sobre el mundo-cine.

1 Este apelativo surge cuando muchos de los críticos y escritores de la revista especializada "Cahiers du Cinéma" (Cuadernos de Cine) -fundada en 1951 por André Bazin- hacia los realizadores de la Nouvelle Vague, cuando deciden incursionar en la dirección de filmes hacia finales de los años cincuenta, tras haber desempeñado la profesión de guionistas durante los años precedentes. Tales son los casos de François Truffaut, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, Éric Rohmer o Claude Chabrol, y sobre todos ellos su precursor Jean Pierre Melvilla.

TRAILER DE "FILM SOCIALISME"

9. "LA ISLA SINIESTRA". Martin Scorsese

TITULO ORIGINAL: Shutter Island
DIRECCIÓN: Martin Scorsese
GUIÓN: Laeta Kalogridis (Novela: Dennis Lehane)
REPARTO: Leonardo Di Caprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer.
GÉNERO: Thriller
AÑO: 2010
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 138 minutos.

Verano de 1954. Los agentes judiciales Teddy Daniels y Chuck Aule son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley. Pronto descubrirán que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes. (FILMAFFINITY)

Estamos lejos de aquel hombrecito ítalo-norteamericano que había estado a la vanguardia de un cine que prometía romper con todos los patrones impuestos por el mainstream hollywoodense. Pues, ese hombrecito, ahora es un hombre de 68 años y tiene un poco más de treinta y cinco películas en su haber. No sé, si ha madurado y las mieles de un éxito que llegó demasiado tarde lo tentaron o, si realmente conciente de su capacidad creativa ya desgastada, se sumó a la ola aquella en la que en sus comienzos lo encontró en la vereda opuesta. Lo cierto es que, Martin Marcantonio Luciano Scorsese ha realizado (como en esta última década) una nueva película de corte comercial, para la desazón de todos sus discípulos y veneradores. Pero antes de comenzar, aclaremos, no podemos negar el talento y la cintura del viejo Martin; no se lo puede domesticar, porque, más allá de cualquier preconcepto, sigue siendo uno de los mejores realizadores vivos del mundo y “Shutter Island” no es la excepción de su impronta.
Martin comienza manipulando los géneros, estableciendo un código que será, desde el comienzo y hasta un segundo antes de los créditos, el que marque las sinuosidades de la película. Porque no se puede pedir prestado demasiado a un determinado género, porque se corre el riesgo innecesario de caer en un pozo sin fondo, en un abismo de reiteradas fórmulas. Por esto, para seguir adelante con la trama, Scorsese se aprovecha de otros recursos, los pide prestados, los muta y les aporta nuevos lenguajes. El cine, a esta altura, es una masa en pleno tratamiento; una bola amorfa que está dispuesta a ser moldeada, a ser estirada o sacrificada para luego ser fragmentada. Entonces disecciona. Un poco de humor negro, un par de policías, algo misterioso sin nombre ni elemento que marcará la tensión y el ritmo de la película, algo terrorífico que se develará pronto y una carga psicológica que involucra a todos, porque todos (y todo) son cómplices de esa tensión.
Después de eso, no sabremos si la realidad se presenta de formas abruptas (el sueño lúcido), si es parte de un terrible recuerdo (flashbacks) o todo es parte de un mal sueño (la gran pesadilla) que no tiene relación con la conciencia. Es algo incoherente e inconexo que sirve de transporte para girar la película en cuantas formas y posibilidades ofrezca, para buscar los caminos más privilegiados de salida con certezas. “Shutter Island” se muestra así, una fuerte amalgama de imágenes confusas. Ahí está la clave de su contundencia, donde Scorsese se mueve con esa admirable cintura narrativa, haciendo parte a los espectadores de ese caos general de imágenes y vivencias, de pesadillas o realidades, de presentes, pasados y futuros.

TRAILER DE "SHUTTER ISLAND"

10. "LOS BUENOS TIEMPOS". Ricky Gervais y Stephen Merchant

TITULO ORIGINAL: Cemetery Junction
DIRECCIÓN: Ricky Gervais, Stephen Merchant
GUIÓN: Ricky Gervais, Stephen Merchant
REPARTO: Christian Cooke, Tom Hughes, Felicity Jones, Ricky Gervais.
GÉNERO: Comedia
AÑO: 2010
PAÍS: Inglaterra
DURACIÓN: 94 minutos.

La historia se sitúa en los años 70 y gira en torno a tres amigos, Freddie, Bruce y Snork, que comienzan a trabajar en una compañía de seguros. Allí, se verán las historias que tendrán dentro y fuera de la empresa, tanto en lo laboral como en lo sentimental. (FILMAFFINITY)

Perseguir un sueño moviliza una acción, la acción da vida a una historia, y en esa historia, donde todo parece inmovilizado, lentamente comienza a generarse una sinergia colectiva que hace movilizar imperceptiblemente a todos los componentes de la historia. Porque, si toda una comunidad (grande o pequeña, pueblos o ciudades) se encuentra atada a las mismas circunstancias, cualquier modificación (otra vez, grande o pequeña) genera una desestabilización.
Vamos a ver:
El protagonista se ubica en un determinado contexto. El protagonista no es nada sin ese determinado contexto.
El conflicto se origina en ese contexto, porque el personaje vive en ese contexto; entonces, el contexto está obligado a modificarse.
Si el contexto se modifica, el personaje está obligado a modificarse también.
Esa sinergia estructural conmueve no sólo al protagonista, porque, lo dicho, vive en ese determinado contexto. Trabaja, tiene familia, amigos, una novia quizás, divertimentos, algún que otro hobby. En fin. Indeterminadas posibilidades que se producen y que pueden ser útiles a la historia.
Entonces, ¿qué hay cuando es el contexto el que posee el conflicto y no una fuerza que proviene desde sus entresijos? Es necesario salir de ese contexto sofocante; pero antes, ese determinado contexto se encargará de cerrar sus puertas, imperceptiblemente, se volverá hermético e inviolable. Allí tenemos una historia (acá un cuento de hadas). “Cemetery Junction” es un cuento de hadas británico. Por tanto, gris y pesimista.
En la lúgubre e industrializada Reading, existe un pueblo que todavía no despierta de la fiebre del oro. Está estático, paralizado, cumpliendo los mandatos sistemáticos de su vida. Marchando pacíficamente a la jornada laboral. En ese pueblo dormido se centra la historia de un sueño, tangible, pero sueño al fin. No existe la utopía irrealizable e inmaculada de los príncipes azules ni las doncellas. En este cuento de hadas, el príncipe azul tiene las uñas mugrientas de hierro y aserrín. Este príncipe, llamado Freddie hará que lentamente esa maquinaria que funciona a su alrededor, lenta y quejumbrosa, comience a girar en otra dirección. Quizás sin saberlo, inconciente de sus posibilidades, porque, como todos en el pueblo, ha renunciado a perseguir sus sueños. O tal vez, nunca los tuvo, porque en Cementery Junction existen realidades, cosas palpables. Se aceptan y no se mueven. Se dejan ahí para seguir cumpliendo un rol minucioso y nada práctico dentro del esquema industrializado.
Este príncipe gris conocerá a su doncella (se reencontrará con ella). Alguien que le muestra el mundo a través de una revista. Para Freddie el mundo es eso, fotos en una revista. Imágenes irreales, enmarcadas y rellenada con textos. Su mundo se reduce a progresar económicamente, casarse, formar una familia y manejar (quien lo sabe) un Rolls-Royce. Su doncella le mostrará el mundo, le contará chismes del mundo, le promete un mundo. Y quizás allí, SU mundo comience a movilizarse. Porque cada decisión que toma repercute en todo aquel que lo rodea. Reconocerá que en su familia (una clase media-baja ignorante y prejuiciosa – pequeña aparición de Ricky, como siempre genial –) no tiene posibilidad de progreso; reconocerá en sus amigos que la aventura puede ser aún más grande si se toman riesgos. Pero, sobre todo, reconocerá en la familia de su doncella eso a lo que aspira inútilmente, y finalmente, caerá rendido ante la revelación.
Entonces, cuando toma la decisión de irse del pueblo, SU mundo comenzará cada vez más ágilmente a desestabilizarse y a recobrar nuevos aires, nuevas perspectivas. Porque todo es una sinergia que se mueve consecuentemente.
Ricky Gervais (y Stephen Merchant) sabe como manejar los tiempos de la comedia, de eso no hay dudas: son los padres de la comedia moderna (¿no? “The Office” y “Extras”). Saben como manejar las situaciones de una profunda incomodidad, teñirla de negro y buscar la salida más airosa. Pero en “Cemetery Junction” no todo es una gran risa (quizás, nada sea una gran risotada). Porque tiene cargada las tintas de la nostalgia por ese pasado que fue y por esa oportunidad que seguramente pudo haber sido; por toda esas canciones y ese aire viciado de los antros. Porque “Cemetery Junction” más que una comedia de Gervais-Merchant, es una optimista historia de la derrota.

TRAILER DE "CEMETERY JUNCTION"

5 PELÍCULAS. 5 APUNTES.

11. POESÍA

TITULO ORIGINAL: Shi (Poetry); DIRECCIÓN: Lee Chang-dong; GUIÓN: Lee Chang-dong; REPARTO: Yun Junghee, Nae-sang Ahn, Da-wit Lee, Hira Kim; GÉNERO: Drama; AÑO: 2010;
PAÍS: Corea del Sur; DURACIÓN: 139 minutos.

Lo mejor: El pesimismo a ultranza. Lee Chang-dong indaga sobre la soledad de la ancianidad desde un punto de vista totalmente opuesto al que estabamos acostumbrados a ver (desde “Driving Miss Daisy” a “Umberto D.”, pasando por “About Schmidt” hasta “Ran” de Kurosawa). En “Shi”, se muestra esa soledad de manera metafísica. Sorteando paisajes inanimados hasta la toma de decisiones que hacen progresar a la película. “Shi” nunca suelta de la mano a su anciana protagonista, la acompaña en todas sus acciones, sufre y se siente parte de esa soledad; y lo mejor, es que nosotros estamos ahí, también sosteniéndole la mano a Mija.

Lo peor: Algunas escenas que podrían eliminarse, como las confesiones de los alumnos del taller de poesía que nada aportan a la historia.



12. ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

TITULO ORIGINAL: Alice in Wonderland; DIRECCIÓN: Tim Burton; GUIÓN: Linda Woolverton (Novela: Lewis Carroll); REPARTO: Mia Wasikowska, Johnny Depp, Helena Bonham-Carter, Anne Hathaway; GÉNERO: Fantástico; AÑO: 2010; PAÍS: Estados Unidos; DURACIÓN: 108 minutos.

Lo mejor: Como siempre, resulta emocionante ver el universo burtoniano. La agilidad de su trazo para romper los moldes ya impuestos (de un gastado y reversionado original como es el de Lewis Carroll) y crear escenarios y personajes tan cálidos como sorprendentes.

Lo peor: Sin embargo, en algún punto, Burton está sitiado; esta película no tiene la naturalidad ni independencia que tuvieron otras con su sello (inclusive “Mars Attack” o “Planet of the Apes”). La historia estaba dada desde un primer momento y el bueno de Tim no puede surfear otras olas, ni transparentes ni oscuras. No puede torcer el mando de una historia que, por momentos se le escapa. El final nos deja con un sabor amargo.



13. ENTERRADO

TITULO ORIGINAL: Buried; DIRECCIÓN: Rodrigo Cortés; GUIÓN: Chris Sparling; REPARTO: Ryan Reynolds; GÉNERO: Thriller; AÑO: 2010; PAÍS: España, Estados Unidos; DURACIÓN: 93 minutos.

Lo mejor: Por encima de lo que el film representa, la capacidad de su director (osada, por cierto) de generar nerviosismo en una sola y estancada locación. Con el peligro que representa (aburrimiento, saciedad, claustrofobia), “Buried” resulta atrapante. Es un ingenioso ejercicio del suspenso y de la tensión dramática. La tarea de Reynolds es más que sorprendente, él solo se pone la película al hombro (¿quién más?)

Lo peor: Es una película que no reviste muchas lecturas. Así es, tal cual se la ve. Efectista y contraproducente. No se atañe a lecturas antropológicas o si quiera políticas. Por eso, es una pieza más del cine sensacionalista de hoy.



14. MEGAMENTE

TITULO ORIGINAL: Megamind; DIRECCIÓN: Tom McGrath (DreamWorks Animation); GUIÓN: Alan J. Schoolcraft, Brent Simons; REPARTO: (voces) Will Ferrel, Jonah Hill, Brad Pitt, Tina Fey; GÉNERO: Animación, Comedia; AÑO: 2010; PAÍS: Estados Unidos; DURACIÓN: 96 minutos.

Lo mejor: En Dreamworks, desde “Shrek” a “Monsters vs. Aliens” (pasando por “Kung Fu Panda” y “Madagascar”) se han encargado de derribar todos los tanques de la cultura popular, satirizándolos. “Megamente” es una ingeniosa destrucción de las películas de superhéroes y sus acartonados ritos. La colección de personajes es estupenda y resalta por la clara definición con lo terrenal.

Lo peor:
La historia está bien, aunque carece de fuertes subtramas que podrían potenciar aún más la trama principal para poder competir con las genialidades de Pixar.




15. RED SOCIAL


TITULO ORIGINAL: The Social Network; DIRECCIÓN: David Fincher; GUIÓN: Aaron Sorkin (Novela: Ben Mezrich); REPARTO: Jesse Eisenberg, Andrew Garfield, Justin Timberlake, Armie Hammer; GÉNERO: Drama, Biográfico; AÑO: 2010; PAÍS: Estados Unidos; DURACIÓN: 120 minutos.

Lo mejor: David Fincher traduce de manera taxativa las formas de esta nueva comunicación en la cinta. Es un film frenético, cargado de éxtasis narrativo donde se nota la pulsión de uno de los realizadores más prolíficos de los DosMil. Quizás en esta explicación se encuentre la respuesta de porque se convirtió en un éxito instantáneo. En la traducción del éxito en compás narrativo.

Lo peor: El peligro que se corre al contar una historia de un pequeño hombre con un gran poder. En “The Social Network” no se pone en tela de juicio el porqué del súbito ascenso de un nadie con el poder que representa, ni se critica las formas de su invención, el monstruo Facebook.

LOS 5 MEJORES DISCOS (nacionales) DE 2010

Siguiendo el repaso del 2010, entrando ya por uno de los últimos pasillos, enfilando hacia la salida, nos encontramos con la lista de los mejores discos nacionales. Marcado ineludiblemente por el lanzamiento, luego de ocho años, de un disco de Divididos. Seguido por varios injertos musicales que hicieron de 2010 un año pobre e insalubre, auditivamente hablando.
El reggae comercial lo invadió todo. Lo llenó de panfletos apócrifos. Otros corrieron peor suerte, no se salvaron del choque contra la pared (Fito Páez, Calamaro).
Dos mil Diez se fue, pero nos dejaron estos cinco discos.
Escuchen y comenten.

Besos!

1. "Amapola del 66". DIVIDIDOS


Ocho años esperamos. Ocho. Muchas idas y pocas vueltas. Llamados a silencio, al ostracismo. Algo estaban haciendo en la oscuridad. Mollo + Arnedo estaban inventando “Amapola del 66”. Estaban inventando la sacudida definitiva al rock argentino, como un grito de plegaria o un golpe seco a la nuca: ¡Despiértense, manga de vagos!
Por fin escuchamos lo nuevo de Divididos con un poco de temor: - ¿Qué nos traerán esta vez? ¿Lo de siempre, lo normal? –
No. Claro que no. Esa llama todavía sigue latiendo con el pulso de una aplanadora, alumbrando un oscuro camino sin retorno que hoy parece tener el rock en nuestro país (o aquello que llamábamos rock. Rock, ya casi da risa escribirlo). Porque en la vuelta a las raíces de aquello que realmente tenía el sabor de la música rock y en la conciencia de que todo esto puede desviarse para cualquier lado; Mollo y Arnedo construyeron un disco sin fisuras, cargado de momentos y paisajes, de golpes directos (e indirectos), de vuelos poéticos y musicales.
Porque Divididos necesitaba reinventarse (luego de 8 años de nada), lo mejor para encontrar ese “santo grial” era volver sobre las huellas. Encontrar en los sonidos que fundaron a Divididos (Zeppelin, Hendrix, Sabbath, Purple, Yupanqui, Parliament Funkadelic) la nueva razón de ser. No había otra alternativa. No existía otra posibilidad más que el-volver-a-hacerse.

RESEÑA AMPLIADA EN IMFREAKALOT

Destacado: “Muerto a laburar”.

2. "Pericos and friends". LOS PERICOS


¡Celebremos este nuevo disco de Los Pericos como una fiesta de la música local! Porque hoy los estéreos rebalsan de falsos reggaes. Todo se ha vuelto parte de un mercado tan fatídico, tan viciado y prostibular sobre las ruinas del pasado. Desde aquel 1987, cuando un par de vagos bailaban y cantaban un extraño “Perico tha banana, perico tha banana, eu eu banana...”.
Luego todo pasó muy rápido. Consumidos por el éxito, el Bahiano y el resto (porque era así entonces), empezaron a vociferar reggeatones y canciones fugaces (“Me late”, “Párate y mira”, “Torito”, etcéteras). Que, entre tanto ruido, olvidamos que Los Pericos hacían buenas canciones.
Llegaron Los Cafres y el reggae empezó a desbordar las radios con sus promesas al cielo y sus canciones de amor en clave cannábica. Fidel Nadal y su verso naif. El reggae lentamente se volvió una voz en la tormenta, una representatividad algo falsa e inescrupulosa de los sueños juveniles por tratarse de algo asimilable y (seudo) provocativo. Nompalidece, Riddim, Mensajeros, en fin. El reggae volcó definitivamente cuando Montaner y el humo del faso colmaron las radios, con los hits intencionados de Dread Mar I.
Alguien necesitaba hacer algo al respecto. Devolverle algo de dignidad a un género que por más de 20 años permaneció en las solapas de la música argentina. Entonces, los viejos héroes volvieron para poner las cosas en su lugar. Ya sin el Bahiano (gracias a esto, identificamos a Juanchi Baleirón como el artífice de todo esto), Los Pericos se juntaron con un par de amigos: Ali Campbell de UB40, Skatalites, The Wailers, Gregory Isaacs (+), Mykal Rose, Herbert Vianna de Os Paralamas, entre otros (¿los conoces?) y versionaron sus mejores canciones, poniendo el acento en la calidad musical. Porque al margen de que estas canciones las escuchamos durante veinte años (o menos), la precisión de los arreglos (nuevos) llegan a nuestros oídos como un aire fresco entre tanta mediocridad reggaera.
Por esto, ¡Celebremos a los Pericos y sus amigos!

Destacado: "Jamaican Reggae" (con The Skatalites)

3. "Churita", MARIANA BARAJ

Mariana Baraj participó e intervino artísticamente con Catupecu Machu, Liliana Herrero, Man Ray, Teresa Parodi, el Bernardo Baraj Quinteto, entre otros. Y, como si esa extraña y ecléctica carrera musical no hubiera sembrado la semilla de su idiosincrasia musical; ella, recorriendo el mundo, se encargó de formarla con la tierra que se agita con la música, aquí y allá.
En esa fusión inesperada de folclore y pop, M. Baraj nos sorprende con “Churita”. Un disco que, más que homenajear a la música vernácula y fragmentarla con nuevos ritmos, le da un nuevo sentido, polisémico e indefinido. Retórico y sutil. Dejando de lado el barroquismo e introduciéndonos en el núcleo de la cuestión musical. Con arreglos marcados de charangos y bombos, con reminiscencias de Regina Spektor y Portishead. Así suena en mis oídos, como si el folclore fuera un barro que todavía falta moldear para las nuevas generaciones, artistas como Baraj están en este mundo para hacerlo.

Destacado: “La guada”

4. "Creo que te amo". 107 FAUNOS


Hay algo que todavía no entiendo de la cultura pop. Esa mezcla de íconos de cartulina, guiños cinematográficos de otrora y música en patineta. Algo que me perdí en el camino. Esas imágenes proyectadas en la unión de estos tres bastiones de la cultura indie-pop que tanto nos alimenta, que tanto cubre y abarca. Entremedio de toda esa información, estamos nosotros, consumiendo a un ritmo inventado su vertiginosidad. Pero de alguna forma ese movimiento nos consuela y nos cobija, porque fue alimentado a la misma velocidad que nuestro sistema de emociones. Entonces encontramos la extraña empatía. Un tanto nostálgico vs. un tanto futurismo, dan como resultado toda esta nada que despide energía y microsegundos de emociones.
La banda platense, 107 faunos, reintegra al catálogo nostálgico inherente al indie-pop una desprolijidad desbordante: voces afónicas y desafinadas, guitarras en otras notas, mini-etcéteras. Que conforman en “Creo que te amo”, un pequeño recorte de esa sensación que despierta esta cultura subterránea pero nunca tan mainstream. Agradable empatía.

Destacado: “Noche Spooky Tropical”

5. "Tom y el niño elefante". TOM Y EL NIÑO ELEFANTE


Con un cansancio luctuoso, afligido suena Tom, casi como suena la generación indie hoy. Inventándose discursos entre un no-sé y una acción directa. Como si detrás de esas pesadas cortinas de cuerdas que caen sobre la melodía se podría reconocer el chillido de un chiquilín caprichoso y anémico. Quizás suene a pisotón de niño elefante y todo ese lamento se vuelva un poco imaginación: un país de hadas, un genio que vuela, mucho colorín-colorado. Disfraz de fantasía para estrangular el presente, para negarlo y satisfacer la inmediatez. Distracción. ¿Para qué el arte musical sino para eso? Para inventarse realidades y olvidar la verdadera.
Contar historias, sortearlas, salir airosos.
Tom y el niño elefante suena (y sueña) de esa manera. Etéreo, dulce y armonioso. Un cóctel clonazepámico (algo reiterativo) de fantasías animadas que evaden la realidad atrófica.

Destacada: “Hasta siempre amigo!”