"CREEPSHOW" (1982) George A. Romero

TITULO ORIGINAL: Creepshow
DIRECCIÓN: George A. Romero
GUIÓN: Stephen King
REPARTO: Leslie Nielse, Hal Holbrook, Ed Harris, Viveca Lindfors.
GÉNERO: Suspenso, Terror, Ciencia Ficción.
AÑO: 1982
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 120 minutos.

Cinco historias de terror creadas por Stephen King, enmarcadas dentro de las páginas de un cómic que un insensible padre le ha tirado a su hijo a la basura. (FILMAFFINITY)

Romero podría encajar en perfiles más o menos genéricos que describen su filmografía. Pero esta relación meramente descriptiva que se acostumbra para nominar a ciertos (sino a muchos) directores de cine resulta un tanto abstracta o parcializada o meramente incongruente. Romero no es solamente bizarro o clase B o exploitation; es la síntesis, la superación y, posteriormente, quien alberga y articula armónicamente lo desagradable (clase B), lo extremo (exploitation), lo desconcertante (o bizarro). Es la sumatoria artística de todo esto; la institucionalidad de un dialecto no-cinematográfico dentro del cine. Si la calidad (en términos artísticos, estéticos y de dispositivo cultural) del cine está determinada por la abstracción del mensaje dicho o escrito a lo plenamente visual, la depuración de dicho mensaje a través de las formas estilísticas y de profusión estéticas serán las que establezcan los “índices de calidad de la obra”. Esta mirada elitista y categórica del cine nos hace discriminar (aunque sea inconscientemente) a obras que guardan su atractivo más allá de una historia particular, de las formas de realización y engranaje del pacto imagen-cuento o lo rigurosamente artístico. El cine de Romero guarda su atractivo más allá de estas formas de categorización del cine.
Decíamos, que su cine está delimitado por ciertos rasgos característicos de géneros estrictos y demarcados (el terror, el suspenso o la ciencia-ficción) pero lo importante a destacar es la fabricación de un lenguaje paralelo que está en constante conflicto, roce o subalternante del terror (y la reproducción de las fórmulas de lo no convencional: de lo esotérico, espiritista, el inframundo y las apariciones demoníacas, inhumanas frente a la actividad normal de los seres humanos), del suspenso (las recurrencias, siempre a mano, siempre trilladas, de la aplicación del montaje a favor de la incertidumbre, la impotencia, la desesperación) y la ciencia-ficción (la mixtura de este mundo actual y otros posibles, futuros). En ese marco general, Romero elabora un discurso político, sociológico y netamente activo (no es un mero intelectual observador de la realidad, conjuga praxis de su pensamiento), y a su vez, define un estilo único e irrepetible de realización; un tanto por las imposiciones de la industria, otro tanto por las propias convicciones y otra porción, más mayoritaria que las anteriores, por lo acotado y austero de sus producciones.
Pero Creepshow es su voz industrializada, pasada por agua. Subsumida a los encantos y la pompa de la superproducción (bueno, no tanto). Ahí ve sitiada su capacidad compositora; lo dicho, el montaje no tiene el sello personal, el punto de vista se corre de su eje, la voz que habla ya no es él a través de sus zombies, es el mercado y su fiel representante, el inefable Esteban Rey (si, el vendelibros Stephen King). Voz arrancada, ronca. Si hasta 1981 el análisis de Romero era perturbador: sociedades sonámbulas, cuerpos colonizados, massmediáticos, unidos en la a-t-o-m-i-z-a-c-i-ó-n; con Creepshow la reivindicación de la raza humana no es el cuerpo orgánico y disidente, el huidizo, el que no se deja infectar. La historia se traslada de punto de eje, el ser humano es el causante de la muerte, la destrucción y corrupción material. En una especie de revanchismo autoinfligido, los entes paranormales (y ya no simplemente zombies o demonios semi-humanos) regresan a cobrarse las deudas de su pasado terrenal o mutan o son tentados por el mal. El discurso, también, cambia su forma. Ya no es la crónica escurridiza de los Únicos capaces de escapar, enfrentarse y socorrer a la raza humana. La crónica contracultural. Es la mano derecha de las necesidades de la industria, el terror de aliado, amilanado, desvestido de armaduras o mensajes cifrados. La excusa, revivir un cómic furor en los cincuenta. Ahí lo tienen.

TRAILER DE "CREEPSHOW" (está en gallego, por eso es doblemente buena)

2 crónicas póstumas:

SET dijo...

Elecciones en la AFA:

CREEPSHOW

Imfreakalot dijo...

Ja ja ja!
No sé si prefiero La Monarquía de Don Julio o El Feudo que propone el caudillo menemista de América 2 mecenas de P. David e instigador del Pequeño Cabaret Ambulante-Futbolero de los domingos. De Guatemala a Guatepior. Y después nos quejamos que perdemos con Venezuela.