9. "LA ISLA SINIESTRA". Martin Scorsese

TITULO ORIGINAL: Shutter Island
DIRECCIÓN: Martin Scorsese
GUIÓN: Laeta Kalogridis (Novela: Dennis Lehane)
REPARTO: Leonardo Di Caprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer.
GÉNERO: Thriller
AÑO: 2010
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 138 minutos.

Verano de 1954. Los agentes judiciales Teddy Daniels y Chuck Aule son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley. Pronto descubrirán que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes. (FILMAFFINITY)

Estamos lejos de aquel hombrecito ítalo-norteamericano que había estado a la vanguardia de un cine que prometía romper con todos los patrones impuestos por el mainstream hollywoodense. Pues, ese hombrecito, ahora es un hombre de 68 años y tiene un poco más de treinta y cinco películas en su haber. No sé, si ha madurado y las mieles de un éxito que llegó demasiado tarde lo tentaron o, si realmente conciente de su capacidad creativa ya desgastada, se sumó a la ola aquella en la que en sus comienzos lo encontró en la vereda opuesta. Lo cierto es que, Martin Marcantonio Luciano Scorsese ha realizado (como en esta última década) una nueva película de corte comercial, para la desazón de todos sus discípulos y veneradores. Pero antes de comenzar, aclaremos, no podemos negar el talento y la cintura del viejo Martin; no se lo puede domesticar, porque, más allá de cualquier preconcepto, sigue siendo uno de los mejores realizadores vivos del mundo y “Shutter Island” no es la excepción de su impronta.
Martin comienza manipulando los géneros, estableciendo un código que será, desde el comienzo y hasta un segundo antes de los créditos, el que marque las sinuosidades de la película. Porque no se puede pedir prestado demasiado a un determinado género, porque se corre el riesgo innecesario de caer en un pozo sin fondo, en un abismo de reiteradas fórmulas. Por esto, para seguir adelante con la trama, Scorsese se aprovecha de otros recursos, los pide prestados, los muta y les aporta nuevos lenguajes. El cine, a esta altura, es una masa en pleno tratamiento; una bola amorfa que está dispuesta a ser moldeada, a ser estirada o sacrificada para luego ser fragmentada. Entonces disecciona. Un poco de humor negro, un par de policías, algo misterioso sin nombre ni elemento que marcará la tensión y el ritmo de la película, algo terrorífico que se develará pronto y una carga psicológica que involucra a todos, porque todos (y todo) son cómplices de esa tensión.
Después de eso, no sabremos si la realidad se presenta de formas abruptas (el sueño lúcido), si es parte de un terrible recuerdo (flashbacks) o todo es parte de un mal sueño (la gran pesadilla) que no tiene relación con la conciencia. Es algo incoherente e inconexo que sirve de transporte para girar la película en cuantas formas y posibilidades ofrezca, para buscar los caminos más privilegiados de salida con certezas. “Shutter Island” se muestra así, una fuerte amalgama de imágenes confusas. Ahí está la clave de su contundencia, donde Scorsese se mueve con esa admirable cintura narrativa, haciendo parte a los espectadores de ese caos general de imágenes y vivencias, de pesadillas o realidades, de presentes, pasados y futuros.

TRAILER DE "SHUTTER ISLAND"

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