4. "CARANCHO". Pablo Trapero

TITULO ORIGINAL: Carancho
DIRECCIÓN: Pablo Trapero
GUIÓN: Alejandro Fadel, Martín Mauregui, Santiago Mitre, Pablo Trapero.
REPARTO: Ricardo Darín, Martina Gusmán, Darío Valenzuela, Carlos Weber.
GÉNERO: Thriller Policial.
AÑO: 2010
PAÍS: Argentina
DURACIÓN: 107 minutos.

Sosa es un abogado que, después de haber perdido su licencia, ingresa en una sociedad ilegal que se encarga de provocar accidentes automovilísticos para estafar a las aseguradoras. Luján es médica de un hospital ubicado en algún lugar del Gran Buenos Aires. Un día los destinos de Sosa y Luján se cruzarán. (FILMAFFINITY)


En la unión benevolente de Crónica TV1, María Luisa Bemberg, Chaplin y la cintura narrativa de Pablo Trapero, nace “Carancho”. El primer film con más sensacionalismo y acción de la filmografía vernácula. En el barro donde se cuecen las pasiones y el fatalismo, en el núcleo del conurbano bonaerense, se da origen a la aparición de un personaje como Sosa. Un abogado que ha perdido su licencia por algún hecho oscuro en el pasado y que, llevado por la inestabilidad laboral, trabaja para un estudio jurídico donde captan víctimas de accidentes automovilísticos. El tal Sosa no es más que un personaje de esos que viven en las periferias, oportunistas del lucro, pacientes y arrebatadores. Más allá de su acción laboral, Sosa es un personaje que siente y respira. Que con el tiempo, ha ido fabricando una sólida carcasa que lo hace inmune ante lo trágico que gira su mundo.
Los pasillos del hospital son el lugar donde este personaje imparte su modo de salvataje. Al fin y al cabo, es un triste héroe del conurbano.
En contraposición tenemos a la iniciática Luján. Una doctora que trabaja a sol y sombra, perdiéndose en esos pasillos del hospital donde Sosa es amo y señor. Aquí la verdadera heroína del conurbano. Esos pasillos no serán más que la quimera del oro (The Gold Rush) para ambos personajes. Una idea laboriosa y forzosa para Luján, la mina de pepitas donde sin esfuerzo puede sacar provecho Sosa.
“La búsqueda, la conquista del oro, el Gold Rush ha sido el capítulo romántico, la fase bohemia de la epopeya capitalista. La época capitalista comienza en el instante en que se renuncia a encontrar la teoría del oro para buscar solo el oro real, el oro físico [...] Chaplin encarna en el cine al bohemio. Cualquiera sea su disfraz, imaginemos siempre a Chaplin en la traza vagabunda de Charlot. Para llegar a la más honda y desnuda humanidad, al más puro y callado drama, Chaplin necesita absolutamente la pobreza y el hambre de Charlot, la bohemia de Charlot, el romanticismo y la insolvencia de Charlot.”2
Como una separación de esa idea del oro, Luján es bohemia. Entiende que su profesión algún día la llevará al éxito (dentro de la teoría capitalista); por eso vale la pena el sacrificio (a veces, infrahumano) de darle cuerda a la máquina. De otorgarse varios minutos demás en su vida para llegar al objetivo-oro. “Como Don Quijote, Charlot tiene que enamorarse antes de emprender el viaje”3. Cuando conoce a Sosa, por fin entiende que la idea del oro es una representación algo imaginaria e irreal dentro del cuadro de sus posibilidades. Entonces, se deja desnudar ante el oro-real. La exaltación erótica es un cuadro propicio a la creación, al descubrimiento. Trapero, acierta allí, la tensión erótica exuda la pantalla. Enamorada, vehemente y bizarramente enamorada es imposible que no encuentre la mina de oro. Sin embargo, toda esa laboriosa inserción en el mundo capitalista, toda esa búsqueda quimérica, empezará a jugar en contra de la vida de Luján. Será la desesperanza de todo sueño posible. Caerá rendida ante la realidad, el oro se vuelve difuso y extraño. La mina no será tal.
“Carancho” es un cúmulo de tensión violenta. Esa que duerme en cada rincón del conurbano, de tanta miseria y desolación, de tanto lugar alejado del sistema que espera inoportunamente su inserción. Ese grano a punto de estallar es el contexto donde transcurre todo el film. Pero, ¿por qué no dejarlo todo ahí? Digo, ¿por qué no aumentar la tensión dramática con la idea del constante acecho, la constante explosión? Trapero opta por un cine hiperrealista. Sangre, cuero y sudor, se debaten inequívocamente en la cinta, manchando la pantalla, convirtiéndose en algo sensacionalista. Una obra que no es más que una extensión de los noticieros, de los diarios combativos y generadores de caos. Pregunto: ¿por qué te quedaste ahí, Pablo? Hay material y sobre todo, la cintura narrativa con que lo expresa Trapero se nota, el hiperrealismo asusta y genera ese nerviosismo latente. Pero el film se va apagando lentamente, más allá de la última secuencia explosiva; se apaga porque no tiene el suficiente fuego dramático para resistir.

1 Canal de noticias de la televisión argentina. Conocido por sus contenidos sensacionalistas: accidentes de autos, asesinatos y suicidios y mucha farandulería. Entretenimiento bizarro.

2 “Esquema de una explicación de Chaplin y otros escritos”. José Carlos Mariátegui. Ediciones de bolsillo, BN (Biblioteca Nacional), Buenos Aires, 2010.

3 Ídem


TRAILER DE "CARANCHO"

2 crónicas póstumas:

Loooo dijo...

Visceral como el Conurbano.
Así es Carancho.
ADN de lo que muchos no quieren ver de lo que sucede allí. Quizás no quieran ver por estar hartos de programas televisivos que lo muestran hasta el tedio.
Pero allí está y seguirá estando.

Quizás haya que apagar la Tv y comenzar a vivir.

Imfreakalot dijo...

No, hay que atacar ese mundo. Mirar para un costado es lo que hace la mayoría de la población argentina y así nos fue.
Sin mirar para el costado ni ser cómplices, esa es la lección que todavía no aprendemos