3. "LA MIRADA INVISIBLE". Diego Lerman

TITULO ORIGINAL: La mirada invisible
DIRECCIÓN: Diego Lerman
GUIÓN: Diego Lerman, María Meira (Novela: "Ciencias morales" de Martín Kohan)
REPARTO: Julieta Zylberberg, Osmar Núñez, Marta Lubos, Gaby Ferrero.
GÉNERO: Drama. Thriller.
AÑO: 2010
PAÍS: Argentina
DURACIÓN: 95 minutos.

Es el año 1982 en Argentina, y María Teresa es preceptora en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Cuando María Teresa, persiguiendo un vago, quizá inexistente, olor a tabaco, comienza a esconderse en los baños de los chicos para sorprender a los que fuman y llevarlos ante la autoridad, poco a poco hace de ello un hábito oscuramente excitante. Nada pasa inadvertido a su mirada. La mirada del carcelero, del amo... o de un perverso. No es de la violación de las reglas, sino de su aplicación a ultranza, de donde surgirán la torsión y el desvío, de la rigurosa vigilancia de una completa rectitud, de la custodia inflexible de una normalidad total y atroz. (FILMAFFINITY)

“Usted sabe Cornejo, que la subversión es como un cáncer. Primero toma un órgano, que puede ser la juventud. La infecta de violencia, de ideas extrañas. Pero después ese cáncer hace sus ramificaciones, que se llama metástasis. A esas también hay que combatirlas. Fumar en el colegio ¿qué es? un cáncer de la subversión que todavía nos amenaza.” Comienza diciendo el siniestro Biasutto, jefe de preceptores.
Mil nueve ochenta y dos, días previos a la Guerra de Malvinas. Hablamos de la decadencia dictatorial. De cómo unos pocos se iban despertando de la pesadilla sangrienta y entre el viscoso y criminal asedio de los militares, ninguno presentía el final. Se mantenía la regla, la conducta y la vigilancia obsesiva como punto doctrinario para no entrever ninguna debilidad, ningún punto de inflexión ante el “enemigo”.
En una parábola oscura y depresiva, Lerman (y Martín Kohan, autor de la novela que dio origen a la película) centran a María Teresa, una joven preceptora del Colegio Nacional de Buenos Aires. Un poco víctima inconsciente de esa obligación que conlleva hacer acatar las normas y el sentido del deber; se deja arrastrar por los pasillos, con la confusión que acarrea en sus espaldas. Una responsabilidad dual, donde se extiende no sólo el hecho de cumplir una obligación sino ser obligada a cumplirla. Allí cae el peso del rigor, la que ella imparte a sus alumnos y la que hombres como Biasutto, con su delicada astucia para inducir la severidad, imparten sobre ella.
De repente, se deja arrasar por toda esa siniestra persecución. Habíamos dicho “un tanto víctima inconsciente”. Presiente que existen alumnos que fuman en el baño, solo una presunción nada asequible. Entonces se vuelve invisible, asolada por toda la maquinaria puesta en funcionamiento.
¿Qué significa la invisibilidad? Es la cualidad de un cuerpo físico de no ser visto en condiciones de luz normales para un supuesto observador. “Marita” se torna invisible, transita como un espectro escudriñando las actitudes de los otros. Observa impaciente como gira el mundo montado a su alrededor. Esa sensación le resulta eufórica, apasionante; una simple y contundente aventura para poner en evidencia todo el rigor de la ley, para notarse responsable (quizás) o respetada.
Sin embargo ella también es víctima. Una mirada invisible la acecha, la cerca: Biasutto. Primero es quien da luz verde a la investigación de María Teresa. Ella no lo sabe, se deja arrastrar por sus fantasmas, en esa vuelta invisible, se conecta con algo que no había descubierto, con lo físico, lo real, lo terreno. Siente como el placer juega con ella, con un fetiche que había estado aguardándola. De repente, comienza a tornarse visible (sobre todo, ante los ojos de Biasutto) y es entonces cuando queda al descubierto.
“La mirada invisible” atrapa no solo por una trama perfectamente sincronizada. Frágil, macilenta y fría, es, primero un pequeño drama personal casi autista (el de Marita). Sin embargo, con un tratado casi kubrickeano, Lerman elabora paulatinamente un thriller espasmódico. Gran fotografía, pálida y lúgubre; buena ambientación. Pero sobre todo, una historia (¡una historia!) de esas que el cine argentino tiene pendiente hace tiempo.

TRAILER DE "LA MIRADA INVISIBLE"

2 crónicas póstumas:

Loooo dijo...

Es raro que no hagas referencia a la opresión del ambiente familiar. ¿No es un modo de transferencia lo que le sucede a ella como individuo social y el trabajo que (tomándose la activadad como propia) comienza a hacer en el colegio?

Además ¿Qué hay de la historia de "amor" entre ella y el alumno?

Imfreakalot dijo...

La relación entre ella y el alumno es el transporte para mostrarnos la historia como un objeto de deseo; de un querer transgredir a toda esa opresión.
Es excelente la visión que haces de la película.
Mua!