"TALK RADIO" (1988) Oliver Stone

TITULO ORIGINAL: Talk Radio
DIRECCIÓN: Oliver Stone
GUIÓN: Eric Bogosian y Oliver Stone.
REPARTO: Eric Bogosian, Ellen Greene, John C. McGinley, Leslie Hope.
GÉNERO: Drama
AÑO: 1988
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 110 minutos.

Barry Champlain es un cínico y cruel animador de un programa de radio nocturno de gran audiencia en Dallas. Es una persona voluble, muchas veces simpático, pero también punzante y odioso en ocasiones, que incluso recibe amenazas por sus afirmaciones y opiniones claras y contundentes. (FILMAFFINITY)


Emulando viejos sistemas de comunicación, Oliver Stone, el incansable destructor de mitos, dirigió y escribió (junto con el protagonista de la película, Eric Bogosian) en 1988, “Talk Radio”. Una radio hablada, un cine que dice.

Radio hablada, radio espejo, radio explícita, radio abierta. Como un receptáculo donde se deposita la bestialidad y lo subrepticio de un mundo siempre en llamas, la radio (cultura) hoy es el objeto que mejor mira al mundo, que mejor lo describe y lo trasviste, quien mejor lo delinea con trazos bruscos, con pulso nervioso, ya no como sucesión de puntos ni líneas que se entrecruzan. En la radio no hay disfraces ni demasiada puesta en escena. En la radio se cae fácilmente el sutil velo que recubre las vanidades, las mentiras, los prejuicios y la diplomacia; porque es voz, y en el sonido se descubren los rasgos más inherentes de las personas, en la vibración y los tonos se desnudan.
Cuando ese receptáculo hierve, se exponen las habladurías de voces que (ya) casi ni piensan y sienten desprecio, todos son unos: unicelulares, uniculturales, “uni-receptáculos” de experiencias, manifestaciones y prejuicios. Entonces, la radio explota, el cine calla porque no necesita sus fórmulas, sus discursos, para contar historias. El cine también es un receptáculo, un escenario de luces donde desfilan todos estos personajes embrollados y borders, ignorantes, problemáticos e infelices; donde se los expone y no se los cuida enfrentándose impetuosamente con quien debería agruparlos, respetarlos y ahogarse en sus penas más hediondas, en sus pensamientos más profundos y detestables: EL SEÑOR LOCUTOR o, el cliente ¿siempre tiene la razón? (apelando al viejo enigma de los medios; ¿televidentes/oyentes/lectores/espectadores o clientes?).
“Talk Radio” no es más que eso. Un espejo de la conciencia pluricultural de la sociedad expuesta ante un micrófono abierto y ante un cínico representante de algo (que no sabemos bien) que golpea su martillo ante uno o ante todos. Entonces, las voces que se multiplican, el odio que se siembra, la distancia o la atracción se va extendiendo a través de las horas radiales, del rojo fuego del “ON AIR” y Barry Champlain (el locutor) extirpa uno a uno, los somete a la más ardua batalla dialéctica, los perturba y los acaba a su merced. Más allá de la retórica o de un tratamiento intelectual sofisticado, O. Stone se detiene allí, no ajusta más las tuercas de esa rudimentaria maquina de voces con megáfonos que aturden de tanta virulencia; las deja descalibrarse, fluir en un andar maniqueo y exiguo hasta perderse en el ejercicio de la futilidad. Porque es un cine que dice y no acciona, representa (o no) pero no se somete a arduos juicios de valores, porque expone pero no mutila ese decir. Oliver ha hecho una buena película.

TRAILER DE "TALK RADIO"

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