"SÚBAN EL VOLÚMEN" (1990) Allan Moyle

TITULO ORIGINAL: Pump up the Volume
DIRECCIÓN: Allan Moyle
GUIÓN: Allan Moyle
REPARTO: Christian Slater, Samantha Mathis, Scott Paulin, Ellen Greene.
GÉNERO: Drama
AÑO: 1990
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 102 minutos.


Mark es un joven y tímido joven neoyorquino que, al trasladarse su familia de su ciudad natal a Arizona, no logra adaptarse a las conservadoras reglas del colegio local, y decide montar sin el conocimiento de nadie una radio nocturna pirata. Con el micrófono como arma, el joven comienza a ejercer una influencia en los estudiantes, a los que incita a la rebeldía. (FILMAFFINITY)

Todo el mundo sabe lo que se cuece en las aulas. Todos saben que al final, siempre ganan los malos. Todos saben que todo esto estaba arreglado y que nada podrá ser solucionado. Se escucha a Leonard Cohen atravesar los parlantes con su voz sepulcral, reptar como un lagarto en celo para comerse los gusanos biselados sobre la mesa. Una postal mundana, sucia, podrida del contexto adolescente. Confusión, equivocación, autopraxia, calamidad. Una voz rompe el silencio de la noche: son las 10 PM en punto y un joven recita el manifiesto de la generación X. Cuando todo está acabado, cuando ya no hay santos ni villanos por quien luchar; los jóvenes viven alienados, internados en su cápsula de cromo, presos de las decisiones paternalistas, auto-enjuiciados por su situación existencial. Se refugian en sus cuartos, la barraca perfecta para combatir el sonambulismo intelectual, y escuchan a Hard Harry (y se escuchan a sí mismo), en una nueva alianza: arrojan sus desechos al pozo de la vergüenza, se lamentan de no haberlo hecho antes y juran venganza contra el poder.
Y así, como un virus que se extiende rápidamente, esa voz que una vez fue tímida y luego, procaz, se convierte en el representante de la juventud. Quizás, tan sólo, ellos necesitaban una excusa, un despertar de sus neuronas para ver las injusticias. Quizás, necesitaban abanicarse con algo más que buenas intenciones y salir a combatir, a armarse con uñas, dientes y cerebro.
La tremenda magnitud de los medios de comunicación es puesta en relieve en esta cinta, el insobornable espacio de crear conciencia (o desmontarla como fichas de un tablero). Un lugar perverso donde se miden las pijas de la hipocresía, donde se subastan las ideas y se enajena. Lo cierto es que, al girar los dados, al volverlo reversible, las cosas parecen más plácidas, más humanas. Ese grito primal acallado por el poder (la escuela, los padres, el Estado) se altera invariablemente, se vuelve todo una bola de euforia, se hace justicia por mano propia, se resume a una anécdota combativa y significante.
Pero, ¿qué decir de todo esto? Sabiendo que es ficción, que las cosas no se pueden rebatir, que en verdad, es el poder el dueño de la comunicación, del mensaje y por tanto, de las acciones de sus espectadores/oyentes/televidentes/lectores. Yo digo, actuar de la misma forma. Saber que todo eso es una gran mentira, un mensaje simulado por el cual algunos pocos acceden al sobreentendimiento de las cosas. Salir a combatir todo ese espeluznante teatro de marionetas que juega día a día, noche a noche, infierno tras infierno, con el tiempo ocioso de la gente.
En resumen, “Pump up the Volume” es una buena película: un instrumento de lectura que no tiene fecha de vencimiento, que se puede revisar miles de veces y su mensaje no va a variar, porque, siempre habrá voces reprimidas, jóvenes sufriendo por su condición minimizada, hijos de cualquiera castigados, violencia escolar, suburbios deprimentes y voces que renacen de las alcantarillas para mostrarnos el camino. Como dice Leonard Cohen, todos saben que el capitán miente.

TRAILER DE "PUMP UP THE VOLUME"

2 crónicas póstumas:

Shoplifter-Davide dijo...

Excelente selección, esa pelicula me marco, por aquel entonces yo era también un adolescente por lo tanto hubo conexión respecto al entonces esperanzador y fresco mensaje que el DJ rebelde lanzaba, además el soundtrack es una joya desde Pixies pasando por Leonard Cohen, Soundgarden, Sonic Youth, recuerdo que soñaba con tener un programa radial de la misma indole donde poder opinar más abiertamente y poner la música mas moderna y extraña que no se escuchaba en cualquier radio, además por aquel los talk shows radiales no abundaban en mi pais.

Imfreakalot dijo...

Muchas gracias por seguir siempre ahí. La verdad es que esta película la ví recientemente; siempre fue una asignatura pendiente, sabía que había algo de melancólico (en sus canciones, en el tema que trata) que harían que me guste. Finalmente la ví y no me decepcionó. Desde su banda sonora (Leonard Cohen a la cabeza) hasta la hermosa cara de Samantha Mathis (de jóvenes, todos quisiéramos una Nora Deniro con nosotros).

Abrazo grande!