"NOCHES MÁGICAS DE RADIO" (2006) Robert Altman

TITULO ORIGINAL: A Prairie Home Companion
DIRECCIÓN: Robert Altman
GUIÓN: Garrison Keillor
REPARTO: Meryl Streep, Tommy Lee Jones, Woody Harrelson, Lily Tomlin.
GÉNERO: Comedia musical.
AÑO: 2006
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 103 minutos.

Desde 1974 se lleva emitiendo en las radios americanas la serie "A prairie home companion", un show de variedades para toda la familia que incluye música en directo, anuncios ficticios, una serie protagonizada por el detective Guy Noir y mucho más. Todo esto presentado por el moderador del show, Garrison Keiller. La película se centra en los acontecimientos que ocurren durante un particular episodio en el que Keillor y sus invitados descubren que es el último show de la serie. (FILMAFFINITY)

Una dama con sobretodo blanco deambula por los pasillos del anfiteatro donde se emite “A Prairie Home Companion”, algo espectral, algo mortuoria, algo angelical. En ese teatro musical, algo que se acaba, una ultima función. Algo que no se dice pero se vislumbra en el gesto melancólico de los artistas que actúan unos tras otros, que se apaga lentamente como un pequeño fueguito conservado en la timidez y se va fundiendo con la oscuridad, con el retrato de un hombre que ha divulgado el cine como un manifiesto intelectual, como la parte de un todo poético y sarcástico. Esa mujer (Virgina Madsen) es un ángel que viene a arrebatar el momento: porque sí, porque ya es hora, porque el frenesí de una nueva ola viene a devorarlo todo, porque el mundo ya no es un lugar donde habitan los pequeños detalles, ni las caricias ni los sueños ni los sentimentalismos. Esa mujer viene a llevarse de la mano a toda la compañía y con ellos, deja apagar la luz al hacedor de toda esa magia (ésta y, sobretodo, las que pasaron), Robert Altman.
Es que se puede filmar la muerte (o hablar sobre ella) con alegría, con emoción y nostalgia; como el sello de un camino recorrido (¡y vaya que Altman ha transitado un tortuoso camino cinematográfico!) con un dejo de añoranza por un tiempo imperdurable (paralelo directo con “Radio Days” de Woody Allen), donde la amenazadora vorágine de la televisión todavía no aparecía en el horizonte ni trataba de ensuciarlo todo con su inconsciencia maldita. Altman retrata esos momentos con una lágrima inquieta en sus mejillas, donde las canciones rancheras y las publicidades apócrifas resonaban con un eco de inocencia, donde los locutores monumentos y los radioteatros paralizaban a la audiencia. Y de esta forma, se entremezcla aquel tiempo de la radio omnipresente con su cine: un cine colmado de detalles y sutilezas, de reformulaciones e ironías, sensible y sin golpes bajos. Porque la muerte es un ángel hermoso que viene a llevarse todo a otro lugar porque aquí no tiene más espacio, porque este mundo ya es demasiado para tanta belleza y porque los sueños son demasiado cuerdos para esta realidad de borrachera.
Finalmente, Altman firma su obra mientras se le cae una lágrima que mancha el palimpsesto. Toma de la mano a ese ángel rubio y magnífico, mientras la música se va fundiendo lentamente, en degradé hacia el infinito de la memoria colectiva. Chau maestro, chau Robert Altman.

TRAILER DE "A PRAIRIE HOME COMPANION"

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