"POLA X" (1999) Leos Carax

TITULO ORIGINAL: Pola X
DIRECCIÓN: Leos Carax
GUIÓN: Leos Carax, Lauren Sedofsky, Jean-Pol Fargeau (Novela: Herman Melville)
REPARTO: Gillaume Depardieu, Yekaterina Golubeva, Catherine Deneuve, Delphine Chuillot.
GÉNERO: Drama
AÑO: 1973
PAÍS: Francia
DURACIÓN: 134 minutos.

Pierre vive felizmente con su madre, está a punto de casarse con su bella prometida y ha cosechado un gran éxito como escritor. Una noche, sin embargo, conoce a una misteriosa muchacha deambulando por el bosque que le hace una sorprendente revelación que cambiará su vida. (FILMAFFINITY)

Falta tiempo para que el pequeño burgués se reencuentre consigo; se escribirá mucho, se dirá de todo, empezarán los cafés a desbordar de palabras, de cuentos, de retruécanos. Todo se hará voces infinitas, ausentes y vacías. El ser humano ha tardado años en reencontrarse, en buscar su verdadero espíritu libre (sin ataduras) en el mundo: ya parte del ecosistema, nada de historias artificiosas sobre la concepción de sí. Cinco siglos esperando la nada. Y como una paradoja graciosa e indigerible, otra vez, seis-siete-ocho siglos después, el vacío. Éste mismo, el de las incertidumbres, los hiatos, las necesidades materialistas, el consumo, la enfermedad, el miedo, la opacidad espiritual. El hombre ahora se ata (por propia voluntad) a las infinitas vueltas de la vida. – Si todo esto (la existencia) fuera más fácil... –
Se trata de un jóven escritor de vida fácil, una mujer que lo ama, una madre que lo arropa. Todo en su justo y reconfortante nicho complexo. La vida le pasa sin oscilaciones, con más éxitos que fracasos. El amor, esa danza con la muerte, lo ata sin perturbaciones a una vida acomodaticia. Su escritura (de la que nada sabremos) pareciera remover los cielos de sus invisibles espectros. ¿Qué más puede pedir el joven burgués? Bueno, la sustancia. Las dificultades, el choque, la infortuna, el abismo. Esa dosis necesaria para sentirse vivo. Es que, tanta comodidad incomoda. Tan ajustado es el nudo de la corbata que asfixia: y, cuando se pierde el oxígeno, se alucina mejor, se videncia con más claridad el futuro. Y el joven escritor ve cerrazón, espectros que cobran vida: una mujer que lo lleva al descenso de las tinieblas.
Una historia que se parte al medio como la existencia del escritor. La primera parte teñida de los rojos y celestes de su vida (ir) real, donde su madre (hermosa Deneuve, como siempre) lo sanciona con miradas, donde encuentra el refugio en los cálidos brazos de su prometida, donde no se cuestiona y se (sobre) vive y se disfruta. La otra historia lo arranca de ese mundo ilusorio, le pone trampas (aquí, la trampista, la incógnita mujer de quien se enamora, a quien ve en el bosque). Todo oscuro, todo mensaje cifrado, todas miradas de doble intensión, de contrasentido. No hay fotografías de paisajes hermosos; tiniebla, música industrial, fábricas abandonadas y sexo explícito: el verdadero infierno.
Pero, ¿a qué viene todo esto? ¿El sexo es el demonio, el pecado, la sangre fría? Más bien, al escritor lo absorbe una automisofilia. La pasión por ser corrompido, ensuciado, o empujado al infierno más bajo. Porque el sexo ya no es consentido, aromas agradables y luces de colores. El sexo es violencia, vísceras y otoño. Una vagina en primer plano luego del sexo, de la penetración. La vagina, el origen de todo; el joven escritor ha nacido de-vuelta.

ESCENA DE "POLA X"

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