"THILLER: A CRUEL PICTURE" (1974) Bo Arne Vibenius

TITULO ORIGINAL: Thriller - en grym film (o They Call Her One Eye)
DIRECCIÓN: Bo Arne Vibenius
GUIÓN: Bo Arne Vibenius
REPARTO: Christina Lindberg, Heinz Hopf, Despina Tomazani, Per-Axel Arosenius
GÉNERO: Thriller - Acción
AÑO: 1974
PAÍS: Suecia
DURACIÓN: 104 minutos.

Una chica muda es secuestrada, drogada y obligada a trabajar como prostituta en un burdel. Cuando ella se niega a cumplir los deseos de un cliente, su cruel administrador le vacía un ojo. Cuando ella por fin escapa del burdel, regresa a casa, pero descubre que sus padres han muerto. Llena de ira, jura venganza, para lo cual estudia artes marciales y se surte de armas de fuego. Polémica cinta por su violencia y sexo explícito cuya exhibición estuvo prohibida en varios países. (FILMAFFINITY)

Tarantino ama al cine. Lo respeta tanto que sugiere volverlo a componer: aquella escuela perdida entre cine clubs, pop corn y sutura tecnológica. Componer la maquinaria itinerante del viejo cine, del clásico. Buscar pequeñas anécdotas de la universalidad de su lenguaje, piezas de un disléxico rompecabezas (miles de voces y sonidos perdidos en el tiempo). Y quizás, entorpecido por el homenaje, en plan reformista utilitario, halló joyas que hoy la historia las vuelve a poner frente a nuestros ojos (mutilados). En ese ir y venir de paráfrasis leonianas, destapó la olla donde se cuece a fuego lento la historia del cine y sus postergados. Allí aparece “Thriller: en grym film”.
Siniestra, perturbadora, falsa, encantadora. La apoteosis del cine-arte y clase B, en una conjunción homogénea perfecta, que repite y reivindica las formas de un cine en desuso: el del lenguaje mudo, por ende, acción innata, fuerza de choque, complejidad narrativa. Ya no es simplemente una mutilación visual (a la protagonista, que también es muda, ¡vaya paradoja!, le vacían un ojo por incumplir los dictámenes de su proxeneta), sino, el suspenso en silencio. Cuando el género acción se repite taxativamente en el espectáculo pornográfico de la bomba, explosión y gemidos; Bo Arne Vibenius traza una aventura del silencio: una bala recorre lentamente el torso del perseguido-victimario inicial, una vejación lejana en el fondo del cuadro entre los colores ocres de un resplandeciente otoño pinta de terror la pantalla; un oído que escucha todo, percibe todo, mata todo. Y de esa manera, como Q Tarantino elabora su estudio suntuoso de un cine en ruinas, Bo Arne cierra las puertas de la vieja escuela: desde Chaplin a Renoir, desde Buñuel a Kurosawa, proyectando en ases de luz un Aleph cinematográfico.
Es que el sexo explícito, esa sutura de último momento (comercial obliga), aparece como excusa, como paso intermedio a la revelación: un personaje que ya no tiene deseos porque ha sido amputada en todos los aspectos. Entonces, la piel grasosa de su violador, esa fricción suicida que siente internamente le recorre hasta sus oídos (que sienten todo) y decide finalmente volverse una asesina, contra su voluntad, contra su carácter. Aquí, las concesiones narrativas, en donde el director consciente de avanzar al guión traza pactos con el espectador.
“Thriller:…” es una maquinaria que asesina las formas, se interna en una sola psicopatía y de allí, se lanza al rescate del alma, a la reivindicación (del cine y de su protagonista).

TRAILER DE "THRILLER - EN GRYM FILM"

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