"CALÍGULA" (1977) Tinto Brass


TITULO ORIGINAL: Caligula
DIRECCIÓN: Tinto Brass
GUIÓN: Gore Vidal & Bob Guccione
REPARTO: Malcolm McDowell, Peter O´Toole, Helen Mirren, Teresa Ann Savoy
GÉNERO: Drama
AÑO: 1977
PAÍS: Italia - Estados Unidos
DURACIÓN: 150 minutos.

Producida por la revista para adultos "Penthouse", un drama de muy alto contenido erótico que narra el ascenso y caída del emperador romano Calígula. Sus crueles métodos para ascender al trono y su afición por todo tipo de orgías, humillaciones y demás vejaciones centran una polémica película con conocidos -y reputados- actores entre su reparto. (FILMAFFINITY)

¿En dónde encontramos el germen de nuestra sexualidad? ¿En que orificios de la historia buscar el desenfreno violento del acto sexual? Probablemente, de acuerdo a la cultura medieval: cultura aún impuesta por el oscurantismo eclesiástico, en la representación del sexo, y por tanto, del poder viril, misógino, déspota de nuestra prehistoria humana: Adán y Eva. Siguiendo esta línea de pensamiento, racionalizándolo, nuestra historia está basada en la perversión. Claro, es imposible concebir nuestra naturaleza sexual (y reproductiva) con simplemente dos actores emergentes. La cadena de hombre-mujer en su consecutivo linaje (pariendo dos hombres: Caín y Abel), evidencia una acción incestuosa por parte de la madre. Supuesta perversidad, moral ahogada, o gran mentira. Remontándonos aún más allá en la historia de las creencias del hombre: Edipo Rey. Entonces, ¿acaso nuestra materia constitutiva, sexual, no está abordada desde una cierta perversidad, desde una cierta libración de la moral?
“Caligula” aborda la historia de la perversidad sexual, de la satisfacción de un poder total sobre el otro, extendiendo sobre dos vías paralelas subalternas que narran la cinta (con sus déficits y sus aciertos; más del primero que del segundo término). En primer lugar, el oscurantismo: arma, puño, yugo, doctrina moral sobre alguna creencia errática, énfasis, valía sobre el otro; el pueblo. Este poder representado en una figura fálica, sincabeza, tentáculos sexuales. Calígula (botitas) representa, diplomáticamente, el poder en su estado más febril, errante. Sincabeza. Apoderado de una suerte de morbosidad andrógina parietal, su poder sexual se alimenta del poder político, el morbo presenta aquí una variante a su satisfacción coital, orgásmica, masturbatoria. Se trata de la historia primaria del sadismo: sentir placer con el sufrimiento. La lágrima, el flujo y el sudor se entremezclan en sufrimiento, carga positiva del dictador que, viendo decaer su imperio-energía, necesita alimentarse más de esa fuerza sexual. Entonces, no existe el límite, se trasvasan las barreras de la subyugación/acción coital, ya nada satisface a quien decreta, a quien, también, se alimenta de esa energía; el sufrimiento es capricho y energía no renovada, es sacrificio o muerte de quien obedece. Es, la perversidad impúdica de los que mandan.
Por otro lado, más banal y corriente. Una cinta destinada (aquí nuevamente, la imagen sexual como promoción, distribución y representación de deseo; publicidad) a las conveniencias de un determinado sector empresarial, al mismo de siempre, al vampiro-productor. La idea nacida como una historia de perversión y megalomanía, convertida en pura explotación de la imagen. La película tiene varias versiones debido a las dicotomías de su director, Tinto Brass, al superponer una aparente historia de pura insinuación erótica y convertirla, posteriormente, en secreto, por uno de los productores, en una versión unofficial donde se entremezclan extensas escenas de felatios, penetraciones, erecciones y eyaculaciones saboteando una idea, igual de megalómana, igual de perversa, que, en su resultado es pura falsedad: desde sus decorados de cartón-piedra (falos por columnas, vello por pasto, esperma por lluvia) hasta los fallos históricos.
La idea del sexo aparece representada como una excusa, una improductiva puesta en escena en afán de relatar una historia centrada en la obtención de poder (energía) de esa fuerza sexual, convirtiéndose en un panfleto publicitario, una disyunción de la imagen y el relato.

TRAILER DE "CALIGULA"

2 crónicas póstumas:

Looooooooooo dijo...

Helen Mirren, es la misma que hace pocos años hizo "La Reina"?
Como toda mujer con los años se vuelve pacata y aristócrata. (??)

San dijo...

Es exactamente proporcional a la boludez del hombre!