5. MITCH MITCHELL. Jimi Hendrix Experience - Dirty Mac

El sueño blanco, utópico, donde todo era posible. Las flores no marchitaban y centelleaban en sus miles de colores iridiscentes a través de la guitarra de Hendrix. Una época, la del rock vivo, prematura, inocente, genial, la mejor. La prueba, la inseminación de un sonido hacia otro, el experimento, todo era un plan posible.
Hay un viejo y trillado dicho que dice: “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”.Estoy de acuerdo con eso. Yo reformulo esta premisa: “detrás de un gran músico (¿el gran músico?) existe otro gran músico”.
Evidentemente, Hendrix tenía la capacidad de largarse minutos, horas, días, a hipnotizar con su guitarra, dejar fluir a la multitud a través de la vibración de sus cuerdas; pero, ¿qué pasaba cuando todo eso terminaba? Tenía, detrás suyo, una gran dupla que lo complementaba, que lo asistía en sus divagues sonoro-alucinógenos.
El ya desaparecido Mitch Mitchell fue uno de los grandes bateristas de todos los tiempos. Auxiliador de tormentas, cuando Hendrix, en plan incendiario, hacía desaparecer en el aire el sonido de su guitarra, perforaba la atmósfera con los quejidos de las cuerdas al rojo vivo: en ese irritante y demoníaco ritual, Mitch rellenaba los agujeros del sonido, explotaba, divagaba también él, volvía en sí, especulaba: se trataba del rock en estado puro.

"HEY JOE/SUNSHINE OF YOUR LOVE" de JIMI HENDRIX EXPERIENCE (improvisación, acompañamiento hipnótico)

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