"SOÑADORES" (2003) Bernardo Bertolucci

TITULO ORIGINAL: The Dreamers
DIRECCIÓN: Bernardo Bertolucci
GUIÓN: Gilbert Adair
REPARTO: Eva Green, Michael Pitt, Louis Garrel, Robin Renucci
GÉNERO: Drama
AÑO: 2003
PAÍS: Reino Unido
DURACIÓN: 120 minutos.

París, 1968. Isabelle y su hermano Theo, solos en la ciudad mientras sus padres están fuera, invitan a un joven estudiante americano, Matthew, al que han conocido en el cine, a su apartamento. Los tres, dentro de la casa, comienzan a establecer unas reglas de conducta para alcanzar conocimientos recíprocos, explorando emociones y erotismo en una serie de juegos mentales cada vez más extremos. FILMAFFINITY

Hubo un tiempo que fue hermoso, donde el significado de las palabras pesaban más, herían más, asesinaban más que la opresión del poder. Donde la libertad del pensamiento fluía y llenaba de voces los ámbitos, los clubes, las galerías, los teatros, los centros culturales. Donde Sartre, Beauvoir, Camus, Huxley, Hendrix, Lennon, Godard, eran dioses y leyendas, y Mao las esfinge que regulaba el mundo. Un sueño que acabó demasiado pronto, en el marchitarse de una flor, en el llanto de una niña fotografiada por Nick Ut, en la ignominia del proceso estalinista y de la tiranía comunista. El sexo como liberación del alma, como prueba antropológica de vida, latidos de corazón, cuerpos estremecidos al compás de ideas de cambio, de progreso, de unidad universal.
París, 1968. Afuera, los universitarios copan en multitudes la ciudad. Una segunda revolución que proclama la igualdad, la fraternidad, la libertad, las vísceras de un pueblo agitándose como una bandera en alto. Adentro, en un departamento, tres jóvenes experimentando, regulándose por dogmas cada vez más laberínticos, mentales, perversos, ácratas de toda regla burguesa, de toda moral, toda prueba ficticia.
Adentro y (sobretodo) afuera, el cambio parecía posible; la utopía humanista parecía ponerse en marcha. ¿Dónde se corrompe el espíritu, ese sueño de libertad, de unificación de especies? En que la clase burguesa no puede renunciar a su condición, no puede mezclarse con la prole, usar sus uniformes, mancharse con la grasa de la máquina, con el olor a puerto, con el vomito de sus avatares diarios. No puede. Sus ideas se convierten en un simple palimpsesto, y mientras tanto, el sufrimiento de la casta de valientes que mantienen funcionando la maquinaria del sistema siguen comiendo mendrugos, siguen vistiendo harapos, etcétera.
El sexo es experimentación, rebasa los límites de la moral (moralina, diría) de una clase social que prefiere la corrección, los buenos modales, y no asume cualquier cambio sistemático de las relaciones sentimentales. La procaz relación entre hermanos se reviste de un aura poética, una figuración de la idea.
Bertolucci declara, con cierta nostalgia, su posición ante aquellos acontecimientos. Revisionista, entiende el fallo y lo presenta a modo de mea culpa, solícito, descriptivo, fatal.

TRAILER DE "THE DREAMERS"

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