"ETERNO RESPLANDOR DE UNA MENTE SIN RECUERDOS": CLEMENTINE KRUCZYNSKI

TITULO ORIGINAL: Eternal Sunshine of the Spotless Mind
DIRECCIÓN: Michel Gondry
GUIÓN: Charlie Kaufman (Historia: Charlie Kaufman, Michel Gondry, Pierre Bismuth)
REPARTO: Jim Carrey, Kate Winslet, Kristen Dunst, Elijah Wood.
GÉNERO: Comedia
AÑO: 2004
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 108 minutos.



CLEMENTINE KRUCZYNSKI (KATE WINSLET)

Joel se queda asombrado y aturdido cuando se entera de que su novia Clementine ha borrado de su cerebro los recuerdos de su tumultuosa relación. Desesperado, Joel contacta con el inventor del proceso, el Dr. Howard Mierzwiak para eliminar cualquier recuerdo de Clementine de su propia memoria. Pero sucede que, mientras los recuerdos progresivamente desaparecen, Joel comienza a redescubrir su pasión inicial.

Too many guys think I’m a concept, or I complete them, or I’m gonna make them alive. But I’m just a fucked-up girl who’s lookin´ for my own peace of mind; don’t assign me yours” (La mayoría de los hombres piensan que soy un concepto, o que los complete, o que los hago sentir vivos. Pero solo soy una jodida chica en busca de su propia paz mental; no me adjudiques la tuya). Con este simple corte de vísceras, Clementine se presenta ante Joel Barrish, el tipo más monótono, gris y parco que acaba de conocer y que será el que se entrelace con su existencia, derrumbándola en los vaivenes de la costumbre, depositándola inconscientemente en una inmersión de vida conyugal circular, pasiva, uniforme. No espera del amor grandes acontecimientos, ni resultados que le adjudiquen a su vida un cambio radical a su comportamiento. Quizás los impulsos de su conducta, los use como escudos protectores ante lo sempiterno del sentimiento que lo une con Joel, ante la irremediable cotidianeidad que sufre la relación y que, entiende, será el fin de su impulsividad, de sus caprichos inocentes, aunque consecuentemente explosivos.
¿Borrárselo de la memoria? Quizás, ese último intento, desesperado, inmolar, le sirva para entender que, más allá de su búsqueda de paz mental, su destino está atado a los patrones establecidos del amor; a la vida conyugal fiel y nada libertina, a la densa paradoja de la compañía duradera. Ni sus impulsos autodestructivos o desertores la mantendrán alejada del destino que le augura una vida de discreta monogamia, y que será, el fin de los cambios de pelo, de sus locuras infantiles, de sus caprichos enternecedores.

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