"EL HINCHA". Manuel Romero (1951)

TITULO ORIGINAL: El hincha
DIRECCIÓN: Manuel Romero
GUIÓN: Manuel Romero, Julio Porter, Enrique Santos Discépolo
REPARTO: Enrique Santos Discépolo, Diana Maggi, Mario Passano, Renée Dumas.
GÉNERO: Comedia
AÑO: 1951
PAÍS: Argentina
DURACIÓN: 102 minutos.



El fútbol en la Argentina nació de la mano de un par de aristócratas ingleses que despuntaban el vicio recordando la tierra lejana y añorada en los campos de las escuelas de Buenos Aires. Pero poco pasó para que ese deporte elitista se abrazara con lo popular: el arrabal, el tango, el burdel y la ribera, y lentamente, empiece a cautivar a los jóvenes inmigrantes que, en sus ratos de ocio, lo practiquen como una horda de salvajes, con el simple derecho a la diversión, al pasatiempo y correrías, con la única misión de entregar el cuerpo y espíritu a esa práctica, lejos del oficio, de la cruenta batalla con la rutina, del patrón hostil, etcétera. Ahí es cuando el fútbol nace realmente en nuestro país, cuando se refunda con la sangre y sudor de su pueblo, cuando se lo alberga y se le da una identidad definida, rioplatense. Luego vendrá el potrero, cuna de campeones, los cuadros de fútbol y finalmente, el lugar para aquellos que, no siendo hábiles con el dominio del balón, tendrán su lugar en el mundo: el de alentar a su equipo favorito, con inocencia y folclore, con bufonería, carcajada y cantito. El hincha es una necesidad, porque sin el hincha de fútbol no existe la pasión; lo que vino después (estamos hablando en términos de irracionalidad y violencia) es consecuencia de la involución de la sociedad, del progreso y la globalización, del sistema y su ranking de valoraciones; y el hincha, como parte de esa sociedad es voluble a esos cambios.
Con “El hincha” se hermanan, en Argentina, lo popular con el género cinematográfico; es que, si existe un exponente, un genio creador que logró niveles excelsos de pensamiento y los llevó a la masa del pueblo, ese es Enrique Santos Discépolo, el hombre detrás de esta película. En cierto modo, la búsqueda se haya en desmitificar al hincha como un lumpen ajeno a la realidad social, sino, como alguien comprometido con los deberes y la problemática del equipo de sus amores y con el contexto que lo rodea. Aquí, el personaje (sarcásticamente apodado “El Ñato”), busca desde la lógica de su pensamiento, desde una verborragia explícita y visceral, explicarle a aquellos, ajenos a la pasión, su misión devota por el club, por el fútbol, como la necesidad de escape de un mundo que hostiga al trabajador; cuando la semana gris termina, llega el domingo con sus colores de banderas y bombos para hacerles olvidar, aunque sea un rato, que al otro día, el gris tocará nuevamente a sus puertas.

ESCENAS DE "EL HINCHA"

2 crónicas póstumas:

Nahuel Yamil Pereyra dijo...

Que tal loco, paso a saludar, tanto tiempo jaja.
Estoy preparando unas listas, lo deje abandonadaso al blog jaja, quiza dentro de unos dias publique algo.
Nos leemos ;)

Imfreakalot dijo...

Dale, ahí estaré.
Abrazo grande.