"DÍAS DE FÚTBOL". David Serrano (2003)

TITULO ORIGINAL: Días de fútbol
DIRECCIÓN: David Serrano
GUIÓN: David Serrano
REPARTO: Ernesto Alterio, Alberto San Juan, Natalia Verbeke, María Esteve.
GÉNERO: Comedia
AÑO: 2003
PAÍS: España
DURACIÓN: 118 minutos.



Los hombres pueden ser serviles, compañeros o doctrinales con sus esposas; pueden ser jefes amenos, instructores de leyes y desatinos laborales, o serán, aquellos que se sientan en el pedestal del egoísmo y la soberbia, quienes refunfuñan por los deberes incumplidos, los contratiempos burocráticos y la caída estrepitosa del dólar. El género masculino puede ser previsible, débil, impotente, frío, maniático, desesperanzado e inclusive, esperar demasiado de sí mismo. Los hombres ven como las décadas caen sobre sus espaldas, aumentando el abdomen y las urgencias, alienados por el cosmos metropolitano, por los vicios, por la competencia y sin embargo, más allá de los años recaídos sobre su masa corporal, nunca ha perdido al niño interior. Quizás, por momentos, lo suelte a pasear un rato para comprometerse en sus obligaciones, para no perder el tiempo demasiado pronto, para no caer en desgracia de antemano. Pero cuando todas las cosas en el mundo lo apremian, lo cautivan, lo someten y lo fusilan, el niño lo rescata de aquel indolente plan para devolverlo ajeno e inocente, rufián y desmedido, despreocupado y rebelde; para depositarlo en la más estúpida y gratificante tarea, el más banal, esplendoroso y sutil oficio que emplea el género masculino: la ociosidad.
“Días de fútbol” recrea ese espíritu de niño enfermo que todos los hombres llevamos dentro. Aquel infante ahogado por las preocupaciones de una vida al límite de la senectud, brota como una lágrima de desahogo o la sangre de una herida abierta, nos toma de la mano y nos arrastra al campo de juego para olvidar, al menos por un rato, de la rutina, las obligaciones, la familia, etcétera. Y allí la imagen, reencontrados todos, como una banda de niños que solo necesitan jugar para ser felices, pantalones cortos y prontitud en la determinación, como si todo se ligara a una sentencia de vida o muerte.
En ese estricto sentido, en esa conexión se encuentra la validez de una película que, apartados los gags reiterativos, el humor fácil y algunas situaciones trilladas, nos muestra encarnizadamente la naturaleza más pueril del varón.
Un grupo de amigos, cansados de las tragedias cotidianas en todos los aspectos de su vida, perdedores natos, deciden volver a formar el equipo de su juventud para conquistar el trofeo de un torneo zonal y de esa manera, remediar las derrotas de su vida y verse al fin sumidos en una victoria, aunque sea pasajera.

ESCENA DE "DÍAS DE FÚTBOL"

0 crónicas póstumas: