"ALTA FIDELIDAD": LAURA

TITULO ORIGINAL: High Fidelity
DIRECCIÓN: Stephen Frears
GUIÓN: D.V. DeVicentis, Steve Pink, John Cusack, Scott Rosenberg (Novela: Nick Hornby)
REPARTO: John Cusack, Jack Black, Iben Hjejle, Joan Cusack.
GÉNERO: Comedia
AÑO: 2000
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 107 minutos.



LAURA (IBEN HJEJLE)

Rob Gordon es el propietario de una tienda de discos de Chicago a punto de quebrar y en la que solamente se comercializan discos de vinilo. Rob comparte su afición por el clásico material con sus dos empleados, Dick y Barry. En la tienda Rob, Dick y Barry reflexionan sobre sus relaciones con el telón de fondo de la música que aman. Rob también quiere volver con su ex-novia Laura, quien está saliendo con un nuevo chico.

Laura quiere compromiso, espera que su novio se entregue plenamente al amor que le brinda, que siente cabeza y abandone por fin, su actitud juvenil, a sus treinta y tantos años. Laura, al fin de cuentas, no pide demasiado. Sólo, sentar las bases de su relación en el compromiso y la fidelidad; pero Rob no es más que un niño que todavía ansía jugar con sus compañeros de andanzas, hablar de música, perderse en las horas grabando compilados en casete y vivir la vida lo más ameno y sin sobresaltos posibles. Laura se cansa de la situación y abandona a Rob justificadamente.
Es que el hombre nunca abandona en su corazón esa suerte de hechicería melancólica que lo ata a su juventud, y renuncia a vivir la vida conforme a su edad y su tiempo; porque las ataduras que imponen los compromisos son la distracción de ese mundo idealizado de amigos, rock y alcohol, de soltería y banalidad.
Sin embargo, cuando se pierde algo de ese conformismo acostumbrado, la realidad cae como una masa sobre su cabeza y lo hace recapacitar. Algo se pierde. La extraña sensación de perder al aliado fiel de la vida comienza a sopesar en las otras actividades, las inunda con su fatalismo, con la derrota, y comienzan a brotar en la cabeza las expresiones más estúpidas del ser humano: los celos, la irracionalidad, el ostracismo, la alienación.
El final feliz entonces es reconocer que la vida antes vivida no era del todo dulce, ni del todo cómodo y ameno; sino, una especie de suspensión del pensamiento en que se cree un estado de espejismos de confort.

2 crónicas póstumas:

Shoplifter-Davide dijo...

Excelente selección, una de mis favoritas dentro del top 20 del 2000, aunque como solo seleccione al final 10 esta ya no pudo entrar, me gusta el personaje de Cusack me identifico mucho con el, esa obsesión latente de musica en la mente y si al final ni modo tiene que recapacitar eso nos toca a todos querramos o no, aunque no se quizas me hubiera quedado con el personaje protagonizada por la Zeta-Jones, al menos tenía buen gusto, fijate en la remera de Pretenders.

Santiago dijo...

Si, creo que la mayoría de las personas que le gusta el rock pasó por esto: "O la música o yo".
Cusack un groso.