"LA FIESTA DE TODOS". Sergio Renán (1979)

TITULO ORIGINAL: La fiesta de todos
DIRECCIÓN: Sergio Renán
GUIÓN: Sergio Renán, Hugo Sofovich, Adrián Quiroga.
REPARTO: Juan Carlos Calabró, Mario Sánchez, Ricardo Espalter, Luis Landriscina.
GÉNERO: Documental-Ficción.
AÑO: 1979
PAÍS: Argentina
DURACIÓN: 110 minutos.



El Estado Fascista de Benito Mussolini tuvo su mundial de fútbol en 1934. La Alemania Nazi tuvo sus Olimpiadas en Berlín, en 1936. Y Argentina, en 1978, tuvo su mundial de fútbol. El telón, la pantalla, la fachada de un mundo de colores que cubría el holocausto, el terrorismo de estado, la prohibición, la muerte, la sangre derramada.
En Udaondo y Figueroa Alcorta, la estrechez del pueblo ciego arrojaba papelitos al aire en medio de un carnaval de la nada, de una existencia de cartón piedra, vitoreando los colores de una bandera que fue usada con el peor fin. El manto de una libertad violada, como excusa para arrojar cadáveres desde el cielo, para torturar ideas y personas, para expropiar bebés. Esa bandera que se batía en el aire de un Monumental repleto ya no era nuestra, no era la insignia de un país que se mantenía a flote pese a todo. Era la venda opalescente que cubría los ojos a la verdad y la empujaba al vacío de la ignorancia, del desprecio y del efecto avestruz, tapando la cabeza bajo la tierra cómoda e infértil.
Y a pocos metros, los goles que retumbaban por las subsiguientes avenidas se entrechocaban con los lamentos, los llantos desgarrados y la plegaria. En el mismo momento, el sonido seco de la pelota golpeando contra la red en el segundo previo al estallido. El silbido irritante de la navaja lacerando las carnes de un alguien en el segundo previo al estallido.
Hemos visto y distinguido a lo largo de nuestra adolescente democracia las voces que renacen de la mutilación, que crecen en la necesidad de la reivindicación de una sociedad dicotómica, de consciencia trashumante. Hemos sido partícipes de ese cambio radical de actitudes y consecuencias, y el cine como reflejo de nuestros actos. También en aquellos años, el sofocante espejo de una realidad alterada caía pesadamente sobre los cuerpos de la multitud: ojos que esperaban con rigor sanguinario el empujonazo final hacia la ignorancia, hacia la sumisión. Gracias a los hits cinematográficos de Palito Ortega, del Gitano Sandro, Enrique Carreras y Fernando Siro, los milicos tuvieron su arma letal de alimentación masiva, de propaganda terrorífica y de escapatoria intelectual sobre el pueblo. Y he aquí el producto definitivo de su obra magna: “La fiesta de todos”, un documental ficcionado coral que narra las andanzas de hinchas argentinos a través del mundial de fútbol del año 1978. El análisis escinde cualquier precisión de calidad. Porque el disyuntivo tratamiento así lo amerita, entre la elección de un director correcto como Sergio Renán y la derivación de tratamientos narrativos dedicados a las historias que se transfiguraban en la sequedad de la clase media, en los problemas nimios de la burguesía y en la alegría final que significaba obtener (para aquellos seres pequeños y ridículos) un campeonato mundial de fútbol. Y allí, el racconto de figuras de primera plana que prestaron su voz, su actuación y su “talento” para ser parte de la monstruosidad. “La fiesta de todos” es ni más ni menos que el resultado fantasmagórico de una realidad alterna, de la realidad moldeada en la perfección inhumana y educada en el garrote y el terror.

FRAGMENTOS DE "LA FIESTA DE TODOS"

2 crónicas póstumas:

Looooooooooooo dijo...

La periodista (detenida por el Gob militar durante 1978) Miriam Lewin cuenta una y otra vez "el paseo" que le hicieron hacer los milicos por la ciudad arriba de un Falcón verde el día que Argentina salió campeón.

"Parecía que ibamos a estar así por miles de años porque la gente no se daba cuenta de lo que pasaba".
Aterrador relato. Lo recomiendo.

Santiago (no puedo conectarme por gmail) dijo...

Acuérdense de mirar el "Juicio a las Juntas", un increíble documental que recopila las confesiones de los verdaderos protagonistas (Miriam Lewin, por ejemplo) en el juicio a los genocidas militares. Y cotejen con ésta "fiesta de todos", donde aparecen actores, periodistas y figurillas del espectáculo que contribuían directa o indirectamente con el Holocausto: Chiche Gelblung, Mirtha Legrand, Susana Giménez, Palito Ortega, etcétera.