"AZZURRA". Selección Italiana (versión 2000)

Aquí voy a trazar mi mirada fundamentalista con respecto al fútbol. A mi me gusta divertirme cuando miro fútbol y, dentro de mis posibilidades, cuando lo practico. Me gustan las escenas tragicómicas que suceden dentro de un partido, los arrebatos del destino que produce el juego, la imponderabilidad que propone, el repentino devenir de las acciones, lo inesperado; pero sobretodo, me gusta la habilidad, el lujo, la destreza, y por tanto, los equipos y jugadores que le aportan esa inyección de diversión al fútbol-juego. Algo que me coloca en la vereda opuesta al fútbol italiano: especulador, mezquino, apático, defensivo, engañoso, físico, rudo, etcétera.
Se comenta que la revolución de ese fútbol se produjo de la mano de un argentino, Helenio Herrera, que rápidamente emigró a Marruecos y allí hizo escuela. En 1967 con el Internazionale de Milán, ganó la Liga de Campeones con un sistema táctico que a partir de ese momento sería la enseña del fútbol italiano, el Catenaccio, o sea, el candado. Cerrar las puertas del arco a los rivales de cualquier forma, ya sea con artilugios defensivos o de índole extra-futbolísticas. Colocando un líbero (o sea, un jugador libre) detrás de una línea defensiva de cuatro jugadores y realizando un exhaustivo seguimiento hombre a hombre a su rival, obviamente, con este sistema táctico las posibilidades de diversión se redujeron a cero.
Es por esto que cada vez que juega una Selección Italiana de fútbol espero la victoria de su rival, cualesquiera sea.
Aquí, aparentemente, se juntaron para grabar esta canción con aires de tarantela, para darse ánimos en vísperas de la Eurocopa versión 2000.

"AZZURRA" por Selección Italiana de fútbol

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