"ROBOCOP" (1987) Paul Verhoeven

TITULO ORIGINAL: Robocop
DIRECCIÓN: Paul Verhoeven
GUIÓN: Edward Neumeier & Michael Miner.
REPARTO: Peter Weller, Nancy Allen, Daniel O´Herlihy, Ronny Cox.
GÉNERO: Ciencia Ficción
AÑO: 1987
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 103 minutos.


Análisis

El mundo es un lugar desolado, triste y en ruinas. La igualdad sólo es una utopía reflejada por visionarios inútiles de otros siglos. El corporativismo, la propiedad privada se han devorado todo, conduciendo al hombre a un estado de amnesia histórica, antropológica y social; devolviéndolos al confort de su sillón, al folleto publicitario y al círculo del tiempo. El consumo como forma de pertenencia y ostentación, la religión como cura espiritual de redención, y la televisión, como aparato central de la mesa, de la vida. En las calles, el crimen organizado es el aparato que mantiene a los televidentes a permanecer en sus casas, estimulados por el miedo latente, mirando la televisión, consumiendo, etcétera.
En ese mundo apocalíptico, en un futuro no muy lejano, se centra la primera aventura del director holandés Paul Verhoeven en suelo estadounidense.
Es la historia de Alex Murphy, un policía que es asesinado por el crimen organizado. Con el fin de frenar esta delincuencia, las autoridades aprueban la creación de una máquina: mitad robot, mitad resto de Murphy. El experimento parece un éxito, pero ellos no saben que la parte viva de Murphy es su cerebro y éste se encargará de buscar venganza contra quiénes lo asesinaron, casualidad o realidad, esos mismos tipos encargados de la seguridad (privada, en este caso) son los mismos que mantienen las calles en alerta, los mismos que digitan al crimen y generan el caos.
La astucia del director para salirse del relato chato, simplón y masivo es lo que marca el devenir de “Robocop”; Verhoeven resuelve no imitar patrones. Explora la (escasa) humanidad del personaje, lo doblega, lo ata a sus demonios, a su único fin. Lo ubica en una sociedad, que, conforme a sus representantes, es fatídica y ciega, criminal e impotente, irresoluta e interesada. Y, jugando con lo políticamente incorrecto, nos deja mensajes solapados a través de pequeñas viñetas, que, el espectador más azuzado digerirá en alusión al propio fabricante del producto. Entonces, la sangre, la balacera y el humo son factores secundarios, son la consecuencia de un comportamiento más humano encarnado en su primitivismo más fiel. Robada su personalidad, su cuerpo, su corazón y memoria, la venganza de este ciber policía es el último recurso viable.

TRAILER DE "ROBOCOP"

1 crónicas póstumas:

Loooooooo dijo...

A veces me alegra recordar que en mi casa no se miraban este tipo de películas.
Nunca ví Robocop. Si, nunca.