IMFREAKALOT cumple 1 año (Feliz Cumpleaños para mí)

Queridos lectores,
Imfreakalot está cumpliendo un año en este macromundo inconmensurable denominado internet. Por este motivo, quisiera festejarlo con ustedes haciéndoles un obsequio. Quien guste, puede descargarse el primer compilado de IMFREAKALOT desde ACÁ.
Pero antes de escucharlo, hagamos juntos un repaso de todas las canciones (y los motivos) que incluyen este imprescindible disco para el auto, para el iPod, para su vida cotidiana. Una mezcla de estilos, estéticas y búsquedas musicales que harán el disfrute de sus tardes; bailando, cantando o acompañándolos al son de la música.
Gracias por acompañar a IMFREAKALOT durante todo este año, y espero, que sigamos juntos varios años más.

Un abrazo de amor
IMFREAKALOT


1. Rick James – Superfreak
Él, ella, aquél, éste, todos somos freaks: no como un comportamiento privativo de las manías errantes o de las locuras desmedidas; sino, que en nuestra vorágine de supervivencia, intentamos sobrevivir díscolamente en un ecosistema chato, correcto, mecánico. Cualquier sesgo de fantasía simpática o de aprehensión a lo inusual nos hace ser freaks, raros, incongruentes con ese sistema de vida. Aquellos que salen de esa media incorpórea, monótona y aburrida, los declaro: Superfreaks. Y éste, nuestro himno nacional (más allá de que Rick James se lo haya dedicado chabacanamente a alguna señorita que acompañó una velada lujuriosa con él; de nada importa).

2. Pixies – Here Comes Your Man
Pixies fue la banda que encendió la flama inquieta del rock alternativo, cuando el pop lo acechaba todo con sus samplers y sus canciones gancheras; ellos, inundaron la radio con dos éxitos: éste (“Here Comes Your Man”) y “Where is my Mind”. Influenciando a una generación posterior que, por un tiempo (Kurt Cobain a la cabeza), parecía que la plegaria de Neill Young (“Hey hey, my my, rock and roll never die”) se haría realidad. Aquí, las cenizas del espanto, mixturando el ruido (noise) con la balada pop playera.

3. Talking Heads – (Nothing But) Flowers
David Byrne es un inquieto navegante de los mares de la exploración del sonido. En Talking Heads pudo explayar su ensayo, su grano de arena, sobre el arte de combinar ruidos y silencios, incorporando a los sonidos metálicos, herméticos y bastardos del pop británico, varias acepciones de transfusión latina, africana: dándole vida a un engendro en movimiento inclasificable donde lo más importante era el entretenimiento sostenido.
“(Nothing But) Flowers” es un tapado dentro de su itinerario perenne.

4. Morrissey – Interesting Drug
El poeta llora, ama, ríe y canta. Cada inflexión de su voz parece un quejido en contra (o a favor) de la vida. Ese es el arte de Morrissey, uno de las últimas plumas prodigas de la industria roquera británica. Sostenida por su sensibilidad, por el suburbio y la melancolía; hoy se mueve como aquel jovencillo inquieto que elevó su cabeza de la superficie, al mando de The Smiths, para iniciar una nueva etapa en la música contemporánea.

5. William Shatner – Common People
Entre las puertas de hologramas, el láser y las estrellas, como un viaje en el Enterprise. William Shatner, o mundialmente conocido como el Capitán Kirk, ha esculpido una piedra que, con el tiempo, ha tomado una forma simpática para la música contemporánea. Es que ha probado tantas cosas en su vida, como por ejemplo, escribir y capitalizarlo en cuatro discos, en donde locuta sus poemas con un fondo musical acorde. Algo extraño y discordante, casi funcional para las bandas de sonidos de consultorios odontológicos o ginecológicos. Sin embargo, con el tiempo, ha ido puliendo esta práctica, brindado al espectáculo una mejor forma. En este tema, un gran cover de Pulp, fusiona la versatilidad de su prosa con el impactante marco musical que le da un nuevo sentido a la canción original, incorporando coros y efectos de sonido gratos para el oído.

6. Agrupación Mamanis – Correo interno
IMFREAKALOT también es pueblo, carnaval, orquesta y papelitos. Con el tiempo ha comprendido que las músicas populares (denominadas menores; llámese cumbia, cuarteto o cachaca) son necesarias para la vida de cualquier ser humano. Explorando su parte más metafísica, uno encuentra el sentido de pertenencia de la gente: y no porque quien escribe no se sienta parte de ellos, sino que le resultaba incomprensible. En la cadencia de su ritmo, en el golpeteo constante, en ese un dos tres asonante se encuentra la forma más básica, necesaria, para que el cuerpo comience a agitarse, y por fin, lograr una comunión espiritual entre música, físico, corazón y cabeza (que es la que descansa).
Agrupación Mamanis, rama tropical de Las Manos de Filipi, proponen mezclar el canto protesta, panfletario, la voz del pueblo, y llevarla en racimos de bailanta en arenas movedizas. Brindo por el obrero que se mueve al son de la cumbia, déjenme acompañarlos.

7. Los Shapis – Borrachito, borrachón
Si hablamos de música tropical, los principales exponentes de este ritmo, la cumbia andina peruana, creado a principios de los ochenta, fueron Los Shapis (no yuppies). Son el monumento viviente que luego, en múltiples países de Latinoamérica: precisamente en Ecuador, Colombia, Argentina, Chile y Uruguay; sembraron la semilla tropical al ritmo de canciones con letras simples pero que incitan (por lo ya expresado) al movimiento necesario, a la comunión inmediata, al despojo de la lectura intelectual hacia la partitura porque, aquí no se necesita más que el cuerpo y el sudor para expresar las notas. Gran éxito para bailar en cualquier cumpleaños, casamiento o bar mitzvah.

8. Rita Indiana y Sus Misterios – La hora de volver
Rita Indiana ha creado un ritmo inextricable fusionando la salsa, el merengue, con la locura tecnológica y los ritmos electrónicos, con letras surrealistas y rapidísimas. Este experimento locuaz y sin rótulo, prende al baile, al éxtasis, proveniente de su República Dominicana natal, ha sabido enredar con todos los matices propios de estos estilos, la simplicidad inherente a la música folclórica de su país. “La hora de volver” es una prueba a nuestros oídos que parecen dejarse llevar por la cadencia alucinógena que se desprenden del tambor bucólico que resuena a lo largo del compás.

9. Néstor Garnica – El olvidao
“Violinero del tiempo” y “Violinero del Apocalipsis” son algunos de los eufemismos utilizados para destacar la prestancia interpretativa de Néstor Garnica, músico bandeño (La Banda, Santiago del Estero) que ejecuta el violín desde el alma y le pone corazón a cada una de sus interpretaciones”, dice a modo de presentación su página web oficial. Y todo lo que se dice allí, suscribo con fanatismo. Por otro lado, el Duende Garnica, autor lúcido y comprometido de nuestro tiempo, de los últimos del folcklore nacional (bendecido por la eterna Mercedes Sosa). Ambos (comparten tradiciones y apellidos), le dan vida, fuerza y ánimo, en este himno de los desprotegidos, que, por esas guachadas de la vida, son la mayoría en su Santiago del Estero natal.

10. Los Kjarkas – Tata Inti
Lo que suena en el eco de sus erkes, sikus y tambores, en sus cuecas y wayñus, es la voz de un pueblo que hoy comienza a despertar (viva la r-EVO-lución) y que por aquellos tiempos, en que iban de pueblo en pueblo levantando plegarias, en carnestolendas, en peñas; son el resuello de un sueño que hoy comienza a despertarse en el horizonte, en un equinoccio eterno que da aliento a sus vidas. Es la voz de la tradición, de la sangre, de los pueblos originarios, arrebatados de su privilegio, de sus creencias, de su forma de vida e idiosincrasias. Y en ese canto eterno de Los Kjarkas, en ese grito primitivo que se hace pronunciación en el tiempo, a través de la Quebrada, se dibuja en el aire a los kollas que vadean el monte en su sed de rebelión de paz. Este es el homenaje de IMFREAKALOT, hecho canción, para un pueblo que por siglos permaneció subyugado bajo el poder infame de los intereses económicos. Este es el homenaje de IMFREAKALOT para Bolivia y sus VERDADEROS habitantes.

11. Israel Kamakawiwo´ole - ´Ama ´ama
Y si de pueblos originarios se trata, Hawaii, que ha sido expropiado por el gran Imperio en tiempos de la colonia; su arte, su idiosincrasia y su creencia, ha sabido convivir con la de occidente, permaneciendo en continuo flujo de intercambios culturales. Su particular música, centrada en las bases del ukelele, tiene aromas de esa tranquilidad que transmite la vida por esos lares (y que ha nosotros, nos es imposible de concebir por la lejanía). Las historias familiares, la religiosidad, las leyendas, son transmitidas de una forma poética inconmensurable a través de un estilo que convoca a los ritmos pacíficos y las odas a la vida en la isla.
Israel Kamakawiwo´ole, fallecido en 1993, ha sido uno de los artistas que lograron trascender más allá de la isla. Aquí, uno de sus temas “´Ama ´ama”, haciendo uso del estilo traditional (combinando el idioma hawaiano con las técnicas de improvisación).

12. Guillermo Vilas – Tu eres para mí
¿Qué lo lanzó a cometer tal empresa? ¿Quién lo aconsejó para cometer terrible osadía? No se sabe. Lo único cierto es que, Guillermo Vilas, usufructuando la impunidad que le otorga su rótulo de deportista héroe, tomó un par de lecciones con algún profesor de guitarra, tardó el tiempo necesario (digamos un par de días) para tomarse unas vacaciones en Punta del Este y ponerse a escribir los temas de su único (por suerte) disco, que lo lanzó al abismo de las excentricidades, provocando vómitos en el aparato auditivo de sus fieles fanáticos. A partir de ahora, un par de bizarriadas, comandadas por el Gran Willy y su éxito noventoso, “Tu eres para mí”.

13. Miguel Ángel, El Mochilero – El mochilero
En 1969, hizo su aparición en los medios (pocos por aquella época) un ignoto cantante amateur autodenominado “El mochilero”, que con canción homónima, y como si fuera poco, acompañado de un vestuario acorde; hizo las delicias del público que, evidentemente, tenía los oídos tapados por un significativo cúmulo de cera. Sin embargo, algo tiene esta canción que hace que me guste un poco. Será la cadencia o el intento desenfrenado por insertar caprichosamente la forma jadeante del cantar de Sandro, los amaneramientos de Raphael y los gritos disonantes de Palito Ortega.
Una simple muestra de su talento poético: “Mochilero, mochilero, mochilero soy señor. Y mi casa llevo a cuestas como lo hace el caracol”. Una genialidad.

14. Ornella Vanoni – L´Appuntamento
Las canciones clásicas italianas me despiertan en la cabeza, en el imaginario, diferentes imágenes. De paisajes, de calles adoquinadas, de góndolas que dirigen su rumbo por el río de Venecia. Mejor dicho, se despiertan en mí, todas esas imágenes del cine neorrealista (de Fellini, de Antonioni, de De Sica, de Rossellini, etcétera) que han agudizado mi gusto por el cine y que, inconscientemente, me han transportado a su cosmos. Entonces, esas postales parecen dibujarse costumbristas en mi memoria, empujadas por la sazón de la música. Ésta es una bella canción de Ornella Vanoni, en aquellos tiempos de inocencia, que nada tienen que ver con el cine de Visconti o De Santis, pero en mí despiertan esa impresión.

15. The Blindfolded Pianist – Super Mario Bros / Underworld Theme
Esto es freak. Un chabón que ha sacado un disco por sus insoslayables dotes como pianista pero, que en vez de tocar tradicionalmente el piano, lo hace con los ojos vendados. Hasta aquí, puede llegar a ser curioso y hasta exaltante. Pero el repertorio del flaco (vaya a saber uno de que se ha alimentado durante toda su vida), se basa en canciones de videojuegos, de bandas de sonido y publicidades. Sin dudas, el capo éste tiene una innegable plasticidad para moverse a través de las teclas de su piano y para graficarlo, dejo esta amena versión del tema de “Super Mario Bros” (¿quién no lo ha jugado alguna vez en el Family Game o Nintendo?), banda de sonido de mi infancia.

16. Cab Calloway – The Reefer Man
Si, está hablando del FASOOO! Y de la historia de un hombre que fumaba tanto porro que voló por los aires. Cab Calloway, era uno de los exponentes del jazz y las bigbands de principios de los cincuenta en el circuito musical de Estados Unidos; cuando la música negra invadió las calles y fue adoptada por los blancos (que tanto los despreciaban, pero les resultaba simpáticos como se movían). En esta canción, con poca sutileza, el viejo Cab sienta un precedente en la historia de la música; quizás, la primer canción que hable abiertamente de la marihuana: la droga del diablo, prohibida y perseguida por años por los gobiernos de turno.

17. The Shaggs – Philosophy of the World
Frank Zappa ha dicho: “es la tercer mejor banda de la historia”. Cobain respaldó esto, ubicándolas dentro de sus cinco bandas preferidas. Me preguntó yo: ¿qué escucharon? Habrán escuchado bien a estas trillizas regordetas (salidas probablemente de una iglesia presbiteriana) ejecutar (como una forma de decir) de manera aleatoria sus instrumentos o, ¿lo habrán hecho bajo la influencia de alguna droga psicotrópica?
Lo cierto, es que si uno escarba (con mucha paciencia) los sonidos de The Shaggs encuentra el germen de la música de The Strokes, o quizás Radiohead, o quizás Gloria Trevi, o Ricky Martin. Es tan inasible el amateurismo con que tocan que podría englobar todas y cada uno de los géneros que han alimentado al rock a lo largo de la historia. Entonces, no sé si me encuentro ante tres adolescentes que no saben tocar o ante una revelación musical que ha proveído de ideas a la música que más nos hace vibrar.

18. Beck, Devendra Banhart & MGMT – Master Song
Si hablamos de demencias y experimentación, para grabar esta canción se juntaron tres estandartes de la música experimental; inquietos, intrépidos y surrealistas. Beck juntó al excéntrico Devendra Banhart y a los synth pop MGMT para homenajear a otro freak de la música, Leonard Cohen. Esta canción es el producto demente de esa ensalada. Muchos ruidos de instrumentos no tradicionales, percutidos, rasgados o punteados, la incorporación de efectos aleatoria e indiscriminadamente a las voces, y, sobretodo, una sobrecarga barroca de sonidos que le dan a este funk rapeado un cierto aire de incontinencia musical, atomizándose en diferentes maneras de ser escuchado y percibido.

19. Frank Zappa – Jesus Thinks You´re a Jerk
En algún post que hicimos en IMFREAKALOT propusimos que Frank Zappa sea el Rey Freak. No caben dudas que sus excentricidades, su sarcasmo y su música (bastarda de rótulo) es el telón que abre paso al espectáculo: a las pantomimas, a la comedia. “Jesus Thinks You´re a Jerk” es uno de las póstumas canciones de este engendro inconmensurable de la música en donde nos abre el amplio abanico que por siempre a identificado a su repertorio. Aliteraciones rítmicas, juego de palabras, varios arreglos instrumentales, pausas, bailoteos, etcétera. Que mejor para un freak que tener a mano, en Frank Zappa, el catálogo del gran freak perdedro.

20. Led Zeppelin – Black Summer / White Mountain Side (Instrumental – En vivo)
Para el final, los dejo embelesarse con la textura de los sonidos que emana el instrumento fundacional del rock, con uno de sus ejecutores fundacionales. En este momento, es cuando las palabras están de más, para darle paso al ritual más apasionante de la historia de la música: donde el roquero ejecuta y el espectador siente, y se produce una comunicación inocua, aunque emotivamente extraplanetaria. Este es el sello de amor cuando el rock es la excusa, el medio, o la celestina. Señores, por un lado, Jimmy Page; por otro, ustedes. Todo lo demás es amor.

3 crónicas póstumas:

Anónimo dijo...

Link caido, freak!
Avise cuando esté nuevamente...

Imfreakalot dijo...

Resubido a Badongo!
Esta no falla; pero no falla, eh...

Gracias!
Y a disfrutar de IMFREAKALOT y su Combo Negro

Anónimo dijo...

Feliz Cumple años man!!!! Tenes mucha, muchiiiiisima pasta para lo que haces...te mereces una buena oportunidad en esto!

Un abeso.
( mezcla de abrazo y beso )

Tatu