ANTIPÁTICOS

IAN STUART DONALDSON
Sueño con las utopías. Con un ideal trazado en mi mente en el que el respeto mutuo, la igualdad, la convergencia de razas y la abolición de los sistemas de poder opresivos, económicos, políticos y religiosos, realcen la grandeza del espíritu humano y nos haga vivir en armonía, sin la dependencia material. Pero cada vez que me cruzo con iguales (seres humanos de raciocinio, pies y cabeza), ese sueño lo siento cada vez más inalcanzable, cada vez más efímero y volátil.
¿Cómo puede ser que hoy, luego de la devastación cultural, social y económica que se produce día a día en cada pueblo, en cada ciudad, sigan existiendo personas con conductas intolerantes, racistas e ignominiosas? ¿Nunca aprenderemos la lección? ¿Seremos por siempre corderos del poder?
Soretes como estos aparecen a diario, en el matutino, en la panadería, conduciendo un taxi o peor, cuidando a nuestros hijos. Pero, lo peor de todo, es tener un lugar abierto de expresión – ese es el bache de la democracia – y poder para decirlo sin tapujos ni frenos.
Uno de estos experimentos humanos es el ya finado Ian Stuart, líder de un grupo punk rock con tendencias skinhead denominado Skrewdriver. Agitador y principal estandarte del movimiento conocido como “Rock Against Communism”. Más allá de banderas rojas, negras o blancas, esta especie de abortos de la naturaleza tuvo su momento de esplendor, conduciendo a miles y miles de seguidores alrededor del globo al racismo criminal.
Cada vez que se muere uno de estos, equilibramos la balanza.

SKREWDRIVER - SKINHEAD


MICHAEL REGENER
Si pensaban que la semilla nazi estaba totalmente desterrada del suelo alemán, es porque no conocen a Miguelito Regener, un neo-nazi agitador en propuesta hardcore que se suma a la lista de roqueros mala onda.
Con su banda Landser ha lanzado 13 discos que acaparan la atención (lamentablemente) de muchos fanáticos, en los que se muestran críticos de las nuevas formas de gobierno democráticos y reafirman su devoción por el Tercer Reich. Terrorífico pero real. Sus letras abarcan la homofobia, la lucha contra el comunismo, la agitación para bombardear Israel y, por supuesto, los cantos contra todas las etnias que conviven en su país natal.
Vuelvo a repetir, no aprendimos nada: seres humanos asquerosos.

LANDSER - ADOLF HITLER UNSER FHÜRER


TED NUGENT
Rockero de milicia. Será la sangre tejana, en el epicentro social del conservadurismo religioso y ultraderechista, que enarbolará el lema de propiedad privada, de seguridad del individuo ante todo y el precio de un par de cabezas con el fin único de preservación de una especie distinguida, rubia y superior. De esta manera, un guitarrista (bueno, por cierto) marcará el rumbo de su música llevando como bandera la cultura asimilada de un pueblo fascista. El principal foco de su acción social (si podríamos llamarlo de alguna manera), fue encabezar actos a favor de la portación de rifles legalizada en cada casa estadounidense como método de defensa de un supuesto enemigo: ¿Los negros? ¿Los latinos? ¿Los musulmanes? ¿Los chinos? Y la lista es interminable para esta clase de seres humanos contranatura. Patético.

TED NUGENT DISPARANDO UN RIFLE Y ANIMANDO A LOS YANQUIS A HACERLO


THE RIGHT BROTHERS
Miren la cara de estos dos nabos y entiendan que es mejor tenerlos del bando opuesto. Con sus canciones pseudo roqueras, invadieron las radiodifusoras yanquis por el 2006, con un tema propaganda denominado “Bush Was Right” (“Bush tenía razón”) en ferviente y fundamentalista apoyo a la administración de Jorge Doble V con respecto a sus políticas de expansión belicosas.
¿Qué decir de estos dos primates? En principio, se entiende que de toda la oferta cultural (¿?) estadounidense se desprendan algunos músicos que defiendan la causa Bush, sino, como se explica que haya ganado en dos ocasiones las elecciones de su país, ¿fraude republicano? Nah.
En sus innumerables hits cuentan con un amplio abanico de propuestas conservadoras en que no dejan ningún tema de lado: “Si a la vida, no al aborto”, “la homosexualidad es una enfermedad”, “los latinos, chinos y árabes son terroristas y/o mafiosos”, “los negros son pervertidos” y así sigue la lista.
En fin, escuchen su canción y diviértanse como yo lo estoy haciendo en este momento de patetismo intelectual.

THE RIGHT BROTHERS - BUSH WAS RIGHT


PETE TOWNSHEND
Pete Townshend es uno de los pocos héroes que siguen de pie con guitarra en mano de aquellos inolvidables años sesenta. Algunas piezas de rompecabezas descompuestas y comprimidas en el aire que lo forjan como uno de los guitarristas más inspiradores de la historia del rock.
Hace un tiempo, en IMFREAKALOT habíamos tratado una sección denominada: “Un muerto en el ropero”, en el que resaltábamos algunos traspiés de ciertos fundadores de la llama primal del rock universal, bajo una hipótesis polémica y totalmente refutable: el hombre (y por eso no excede a los grandes músicos), a medida que crecen se van haciendo más pelotudos. Éste es el caso del querido Peter. Su inminente ancianidad lo conduce a cierto Alzheimer temporal que lo hace conducirse por lugares inhóspitos y hacer estrechar su mano con quienes, de cierta manera u otra, se encargaron de vaciar la cultura de un país, de varios países, del mundo entero.
Yo estaba en una época de reconexión con aquellos ritmos. Me recuerdo escuchando “Tommy” a grito pelado, cuando, revisando la web me encontré con un video que me hizo interrumpir subrepticiamente el Winamp.
Pete te equivocaste fulero.

PETE TOWNSHED, ROGER DALTRY Y GEORGE W. BUSH (¿WHO? GEORGE W. BUSH)


BRET MICHAELS
Este tipo fue (y si quieren dejo la polémica para otra ocasión) uno de los mejores vocalistas del Glam metal. Uno de los próceres de ese género plástico, acrílico, nacarado, narcotizado y envuelto en spray, que en su tiempo, en la tierra de las oportunidades de cartón-piedra, le daba el golpe de knock-out al heavy metal.
Es sabido que estos energúmenos, en aquellos nebulosos ochentas, se procreaban con la fuerza y ritmo de las hormigas, provenientes del riñón más conservador y antihumano de la clase media norteamericana. Unidos, mancomunados y hasta educadores del público infanto-juvenil con un mensaje tan superficial como contundente hacia las mentes de aquellos que buscaban simplemente, un poco de atención.
Una lucha cuerpo a cuerpo contra el metal más primitivo, argumentando que contaminaban las mentes de quienes lo escuchaban, alentándolos a la delincuencia, a las patologías neuróticas y en el peor de los casos, al suicidio; en contrapartida, expresaban como las apariencias, el éxito y la moda nos pueden traducir la vida a un estado hipnótico de buen humor.
Lo cierto es que este muchachote se perdió en ese mundo al que él decía no pertenecer. Luego de un proceso de desintoxicación, volvió al ruedo, para contaminar las mentes de nuevas generaciones de vacilantes niños, y esta vez, la idea, el experimento, como siempre aterrador por parte de los grandes poderes, terminó convirtiéndolo en el eje de un reality show en el que varias mujeres (de vida fácil o en busca de la misma) se pelean (una forma de decirlo amablemente) para conquistar su corazón.
En definitiva, un imbécil.

ROCK OF LOVE WITH BRET MICHAELS, EL PATETISMO VUELTO REALITY SHOW


JOHNNY RAMONE
Asociar al movimiento punk con la anarquía es un ejercicio simple. Un movimiento nacido en las lúgubres calles londinenses a partir de un grupo de jóvenes perdidos en su tiempo y en su conciencia, en busca de una pseudo-libertad de pensamiento y acción, de una acracia digna de respeto mutuo, de ideales y por sobre todas las cosas, de libertad coercitiva.
Muy lejos de aquél movimiento utópico, que mantenía viva la llama enérgica del punk rock en el epicentro británico; del otro lado de la orilla, al pie de la estatua de la libertad, los Ramones se afianzaban como un movimiento basado en la simplicidad de la música y en la fraternalización de su tribu, como una contracultura destinada al cambio radical de la propuesta aniquilada por la industria, pero que, tímidamente, se aproximaba a aparecer como producto más en la vitrina de exposición de las grandes productoras.
Si, algunos de los miembros (como el caso del gran Joey Ramone) sentían ese ímpetu libertario de compromiso anárquico, pero muy por el contrario, Johnny Ramone fue la oveja negra de todo aquel idealismo inconcluso. Su postura conservadora (a favor de las políticas imperialistas de su país, por ejemplo) y su acérrimo fanatismo por Ronald Reagan terminaron por distanciarlo de su compañero Joey. Más adelante, apoyó intensamente el gobierno de George W. Bush, dejándolo en claro el día que lo honraron en el Salón de la Fama del Rock and Roll sentenciando: "Dios bendiga a Norteamérica y al presidente Bush".
Por un momento, olvidémonos de la persona para dejarnos llevar por el frenesí de su guitarra que no se apagará ni con armas ni estrategias militares, sino estamos muertos.

UNA ANIMACIÓN QUE DESCRIBE SU ESPÍRITU CONSERVADOR. SIMPLE Y ENTRETENIDO.


BONO VOX
A pesar de las interminables peleas contra el establishment político-económico, por los conciertos a beneficio y alguna que otra canción de compasión; Bono Vox sigue repartiendo ambigüedades por donde quiera que vaya. Mientras iniciaba la utópica y demagógica campaña por sanear (y ser perdonada) la deuda a los países del tercermundo (incluido el nuestro), entonaba sin arrepentimientos, “Las manos que fundaron América” para la banda de sonido de “Gangs of New York” de Martin Scorsese. América, el rótulo estúpido e imperfecto con que ellos, malditos imperialistas, suelen referirse a su país. No, yo soy americano antes que latino, soy ceniza y barro de las generaciones pasadas, y nadie – mucho menos Bono Vox – me lo quitará de las manos.
Entre otras cosas (este es un ejemplo estúpido pero esclarecedor), mientras el querido Bono pregona su mensaje de igualdad, paz y armonía en el mundo, se exhibe en cada show, junto a su banda U2, en megaescenarios, llenando sus arcas con los billetes que tantos (sino la mayoría de sus espectadores) tardan meses en juntar para ir a verlos.
Las ambigüedades del rock: Bono, la leyenda continúa.

U2 - THE HANDS THAT BUILT AMERICA


JUAN SEBASTIÁN GUTIÉRREZ (O JUANSE; O MEJOR CONOCIDO COMO POMELO)
Más allá de subjetividades artísticas que me distancian en mundos opuestos e infinitos con este espécimen de la raza del “rock nacional”; más allá de su agitada propaganda con el cartel infame que levanta acerca de una supuesta vida libertina de rockstar metropolitano (sexo, drogas y rocanrolnnnn). En el horizonte, desierto y anfetamínico, dos maneras de pensar que se contraponen y se chocan – sin distinguir supuestos, ni favoritismos –: una supuesta enseñanza barrial y callejera que hablan por sí solas, en la estrechez de su mundo, de sus conceptos, de su acotado ritmo de vida que parece venderse de una forma: el rock amigable, el pibe de barrio, etcétera. En contraposición con las manías, los deseos, la pose y las extravagancias de la gente de su clase. “Yo soy un bolchevique que no le importa el dinero y que le gusta mucho el rocanrol”: ¿estás seguro Juansecito?

¿JUANSE O POMELO? YO LOS PREFIERO CARICATURIZADO

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