"UN DIA DE FURIA" (1992) Joel Schumacher

TITULO ORIGINAL: Falling Down
DIRECCIÓN: Joel Schumacher
GUIÓN: Ebbe Roe Smith
REPARTO: Michael Douglas, Robert Duvall, Barbara Hershey, Rachel Ticotin
GÉNERO: Drama
AÑO: 1992
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 112 minutos.


Análisis


En una ciudad oscura, que sirve de escenario para que el resentimiento se refugie en los rincones, la intolerancia late en todas las expresiones cotidianas. Tras ese manto, que se guarda silencioso, suena un rugido interno en las personas que consumen ese odio transformado en derrotismo, en animadversión. En este caso, Los Ángeles sirve como escenario-espejo de una sociedad que se conduce hacia el ostracismo turbulento, rumiando los fracasos que funcionan como fuerte sentimiento adverso contra todo lo que rodea. Y es posible que así sea, los altibajos económicos, que sirven de sostén en una sociedad materialista, son el puntapié inicial para que todo se conduzca hacia un nivel descendiente de fracasos sucesivos.
No es casual entonces, que la venganza aquí se perpetre como forma exclusiva de redención espiritual. Lamentablemente, para la moral – siempre esquiva para los doctos y tribunales – este acto de impureza eclesiástica lo sitúan, en este caso al protagonista, el cordero Bill Foster, en el lado oscuro de la vida. Y allí, los directores. Algunos, adoptando la sensibilidad crítica de las sociedades (“Elephant” de Gus Van Sant, “A History of Violence” de David Cronenberg) y otros, alentando al espectador al rol victimicida de esta clase de bacterias que renacen como quistes de la armoniosa sociedad (el caso de esta película o “Monster” de Patty Jenkins). Lo positivo del relato de “Falling Down”, es la patología in crescendo de Foster, explorada en niveles precisos por Joel Schumacher, su director, funcionando como una especie de crónica suburbana, se mete en la vida del personaje que rebuzna las asperezas del día a día para transformarlas en odio, en furia, en un grito desprevenido y aleatorio que busca un poco de sosiego. Está claro que existe un precedente paradigmático: “Taxi Driver” es una suerte de guía callejera para todo realizador que se mete en estos asuntos. Y tampoco es casual que sea un tema que inquiete a los directores. ¿Por qué? Porque situados en una sociedad que construye su nivel de vida entre las victorias y los fracasos, sobretodo, sostenida por la economía, es tema recurrente. Por lo mencionado, Schumacher se mete en la piel de un cronista de la realidad, porque quien habita por esos lados (llámese Los Ángeles, como Buenos Aires, Tokio o París) puede sentir ese movimiento latente de condensación caótica, de vulnerabilidad ante las cosas que suceden. Atravesada por los medios de comunicación: La intolerancia se respira día a día como parte de un ecosistema que hace prevalecer al más apto y por esto, genera en el relegado este sentimiento. Las palabras están de más y se da paso a la acción, contenida, que se ejecuta de manera violenta. A partir de esto, el debate, la sociedad construye un lugar donde lo que queda es la irracionalidad, el acto reflejo que prevalece ante los agravios inconscientes de una sociedad que lo genera.

TRAILER DE "FALLING DOWN"

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