"LA ÚLTIMA FUNCIÓN" (1971) PETER BOGDANOVICH

TITULO ORIGINAL: The Last Picture Show
DIRECCIÓN: Peter Bogdanovich
GUIÓN: Peter Bogdanovich, Larry McMurtry (Novela: Larry McMurtry)
REPARTO: Jeff Bridges, Ben Johnson, Ellen Burstyn, Cybill Shepherd.
GÉNERO: Drama.
AÑO: 1971
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 118 minutos.

Análisis



Quizás, la hipótesis planteada a lo largo de todas estas revisiones cinematográficas (¿hacia donde se conduce la juventud? ¿Qué los mueve? ¿qué existencia los acomete?) se resuelva reflexionando gracias a la obra magna de Peter Bogdanovich, “The Last Picture Show”; y, probablemente, lo que saquemos de ello es: NADA.
Esa nada constitutiva es el nihilismo en estado puro: no existe una verdad que los defina, los englobe o los reúna, todos, atomizados por sus circunstancias, por sus defectos y sus naturalezas viven conforme al vacío que los rodea, a la desesperada inconsciencia de un futuro devenir desesperante que los obliga a convivir con un sistema, con un itinerario al cual deben responder sin retribuciones alegres. La rebeldía contiene una negación al sistema que pretende adoptarlos, y una vez convertidos en adultos, domesticar con sus reglas y acepciones.
En esa “nada” superlativa se mueve el film de Bogdanovich, como una analogía de la existencia juvenil que habita ese pueblo, en un desolado desierto tejano; donde, el progreso parece lejano y los vientos traen la soledad de los días monótonos, el hastío reprimiendo violencia, en todo caso, promoviendo el sedentarismo y las prácticas sexuales; y, sobretodo, la falta de entusiasmo ante un porvenir que, directamente, los afecta.
Matizado por los contrastes de sus personajes, el relato filosófico que desarrolla Bogdanovich y su guionista y novelista, Larry McMurtry, esconde en el final de las sentencias, una esperanza. ¿Una esperanza? Si. Es que al fin y al cabo, todavía corre por sus venas la sangre joven, más allá de que se encuentre mermada por la falta de entusiasmo o el ocaso de su pueblo en ruinas; en sus venas, si, corre la sangre aún caliente de la juventud que espera, en cualquier momento, debelar al hastío, a la conformidad, al derrotismo y llamar a la “voluntad”. No como fuerza mecánica o biológica, sino, como una voluntad motora de la acción, de su estado existencial, psicológico, metafísico, que los cambie y prevalezca ante ese entorno.
Finalmente, el mensaje solapado es esperanzador, claro que sí.

TRAILER DE "THE LAST PICTURE SHOW"

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