Puesto 90. "American Idiot" (2004) GREEN DAY


El punk murió hace tiempo, eso está claro. Murió con Sid Vicious, con Joey, John y DeeDee Ramone, con el fin de los Buzzcocks. Dejándonos a Johnny Rotten gritando histriónicamente lo que su cerebro corroído le permite decir. No hay dudas que el punk murió hace tiempo.
En los noventas, un nuevo movimiento empezaba a gestarse, ya con una metodología más inocente, con una ideología no tan arraigada en la comunidad punk. Green Day había asomado la cabeza por ese entonces, dejándonos su disco “Dookie” de aceptable contundencia, que contagiaban ese fervor por las raíces anárquicas del punk. Pero como el éxito de “Dookie” fue arrasador, como toda paradoja de la música contemporánea, Billy Joe Anderson y su banda terminaron siendo unos empleados más de la empresa más macabra de todas.
Años más tarde, luego de un crecimiento musical y mental, Green Day vuelve a renacer de las cenizas para entregarnos un disco de muy buena contundencia sonora. Obviando los parámetros de que fue un suceso comercial y varias de las canciones que contiene el disco fueron a para al tope de las listas de MTV. Es un disco que retoma las raíces punkroquers desde su más primitiva esencia, canciones tocadas al palo y líricas de protesta ante el sistema de consumo masivo, la idiocracia de las sociedades y el descontento por la clase política y religiosa. Por esas razones, “American idiot” se gana mis votos en este conteo.
De 1 a 10: 7 puntos.

Puesto 91. "Black Ice" (2008) AC/DC


El tiempo es demasiado astuto y siempre juega con la vida de todos los mortales que viven necesitando de él una especie de brújula para no perderse de vivir. Algunos seres humanos reniegan de esa condición y tratan de ser esquivos al tiempo. Otros, simplemente, son prisioneros de ese devenir mecánico, espiralado, que nos conduce hacia un sinsentido de vida.
Brian Johnson y Angus Young, estandartes de AC/DC son del grupo de los primeros. Quienes desafían al tiempo con un arma poderosa y estentórea: los riffs de guitarra. Iconos de una postura que trasciende el tiempo y las barreras de la imposibilidad. Símbolo paradigmático imitado por muchos otros a través de los años.
AC/DC se reunió luego de 8 años de sequía discográfica para ofrecernos lo mejor que saben hacer: el Hard Rock en estado puro. Y sabemos que a esta gran banda no se le puede pedir nada más.
“Black Ice” no es el mejor disco de la banda, de hecho está lejos de alcanzar artística y sentimentalmente a “Back in Black”, “Highway to Hell” o “High Voltage”, por citar algunos. Pero sin más miramientos aparece en este conteo por el sólo hecho de ser AC/DC, por el sólo hecho de que nos devuelve esa sensación al escucharlo de volver a levantar la copa del rock y brindar por estos dioses mecánicos. Eso es lo que celebro, la reivindicación del hard rock que sigue latiendo en los corazones de estos sesentones músicos, para mostrarnos el camino de lo que parece, no morirá jamás. Citando a Neill Young: “Hey, hey, my, my, rock and roll never die.”
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 92. "Finger Crossed" (2003) ARCHITECTURE IN HELSINKI


Este monstruoso experimento tiene lugar en la ciudad de Melbourne, Australia. Seis personajes unidos en post de la música más enroscada y futurista que se pueda expresar. “Finger Crossed” es su primer disco de estudio. Exponentes de un subgénero que la crítica lo catalogó como Twee Pop, conocido por sus melodías dulces y simples, a menudo con guitarras melodiosas y tintineantes, y un notable énfasis en un aspecto de ingenuidad casi infantil. De vanguardista concepto, la música de Architecture in Helsinki se caracteriza por una amplitud ecléctica de sonidos, obtenidos digitalmente, en su mayoría, y por la experimentación de gran cantidad de instrumentos. Vientos de metal, flautas, sintetizadores analógicos, samplers, liras, trombones, tubas, clarinetes, suplantando en la mayoría de los casos a instrumentos de corriente manipulación, bajo, guitarra y batería.
Este disco es un relajante paseo por un soñado paraje, por una ciudad de caramelo, digna de Willy Wonka. Un experimento de consecuencias notablemente punzantes. Se requiere disponibilidad, paciencia y amplitud mental para dejarse atrapar por “Finger Crossed”.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 93. "Extraordinary Machine" (2005) FIONA APPLE


Un arte extraño, centrado en las entrañas del pop, con etéreos arreglos de cuerdas. “Extraordinary Machine” muestra a Fiona Apple descaradamente excéntrica, en una obra visceral, indisciplinable, éticamente incorrecta. Un soliloquio de cuerdas, un piano que marca la melodía y la lírica astutamente desordenada, conjugan en el arte de Apple una música excéntrica, carente de cualquier categorización.
Marca los compases indescifrables de una generación abatida por la melancolía, las palabras hirientes, el consuelo en la autoproclamación, la histeria desmedida. Son las condiciones inherentes a su estilo, a su música, que se va desarrollando conforme uno escucha sus canciones. Es una prolongación de lo que esta chica con apellido de fruta nos viene mostrando, desde su introspectivo y excelente disco “Tidal” de 1996 a este póstumo álbum, que no es más que una ramificación del primero, analizándolo fríamente.
Un disco con altibajos, cabe aclarar, más altos que bajos; que atrapa la esencia primitiva de la intérprete de a ratos y nos lleva por un camino de conformidad opuesto a la transmisión natural que la obra quiere resaltar.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 94. "Rock Steady" (2001) NO DOUBT


La despedida de esta gran banda que supo ser uno de los estandartes del ska en la década del ´90 y que luego, el camino de la música los condujo hacia una extraña mezcla con el pop que terminó aniquilando sus buenas intenciones. Este último disco es una muestra de ello, esa mixtura de sonidos electrónicos que le juegan una mala pasada al sonido puro, primitivo de la banda. Pero eso no es todo en este disco, también, y por eso la inclusión en este conteo, la banda reanima con grandes aventones la vieja llama de su mística incluyendo temas del cancionero reggea y ska, demostrando porque fueron grandes exponentes del género.
Esta última aventura desvariada y anacrónica funciona como excusa de Gwen Stefani para separarse de sus compañeros y abrirse camino en el mundillo del pop comercial. Este disco es el resultante de ese encuentro de pareceres en donde la antigua mística de la banda y la excursión por el pop juegan una batalla en la que el resultado es un disco destinado más al boliche que a la discoteca de algún melómano. Pero, al margen de pareceres encontrados, Gwen Stefani sigue demostrando una gran destreza vocal y carisma desbordante que hace aumentar la valorización de la obra. Recomendado solo para los melancólicos.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 95. "Gorillaz" (2001) GORILLAZ


Como si faltara en este mundo en donde las relaciones interpersonales quedaron en un segundo plano. Donde la comunicación virtual a través del ciberespacio o los teléfonos celulares abruman a la gente envolviéndola en pequeños caparazones, alienándola, despojándola de una vida en armonía con el resto de la sociedad. Como si fuera poco, la aparición de una banda virtual, de concepto puro, se hace presente en este milenio para suplir la falta de músicos en escena. Gorillaz, banda creada por Damon Albarn, el genio creador de Blur, y Jamie Hewlett, un caricaturista londinense, hizo su aparición a principios del siglo para dejarnos una variedad de temas pegadizos, de variado género y matiz. Creada a través de cuatro caricaturas, sus apoteóticos shows, puramente visuales, en donde la música es una simple excusa para deslumbrarnos con el poder de las imágenes; Gorillaz se despacha con canciones que rozan con el brit pop mezclándose de manera rara y enfermiza con el hip-hop y el dub, donde la voz de Albarn, característicamente peculiar, se lleva el protagonismo. Gorillaz es, a diferencia de su anterior proyecto, Blur, una banda donde la impronta poética queda de lado, dándole paso a ese efecto visual antes citado y a la creación de un sonido que busca el suceso comercial en detrimento de un vuelo artístico, de un sonido más elaborado. Con sentadas bases digitales, Gorillaz con su primer disco nos muestra un innovador costado de la música con predecible final precipitado.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 96. "St. Anger" (2005) METALLICA


Desde una mirada racional y objetiva, Metallica es una de las grandes bandas de la historia. Con sus puntos altos y bajos, siempre logra convertir sus discos en exponentes del heavy metal. Pero más allá de lo que Metallica representa para el rock mundial, tiene lugar a cualquier tipo de crítica.
Luego de la controversial salida del histórico bajista Jason Newsted y la incorporación de Robert Trujillo, la banda lanza al mercado en 2005, “St. Anger”. Un disco que intenta volver a las raíces perdidas por la banda luego de los rotundos fracasos musicales de “Load”, “Reload” y “Garage Inc.”, donde se podía observar un decaimiento en la mística metalera de la banda, prevaleciendo el éxito comercial por sobre las canciones extensas donde la búsqueda artística e intelectual lo era todo. Este disco, con todos sus matices y altibajos es la vuelta de Metallica al ruedo. Canciones explosivas, rutilantes, estentóreas, que revitalizan la menoscabada imagen de la banda. Es, sin lugar a dudas, la rehabilitación de Metallica como concepto musical, un despilfarro de brutal furia a través de un par de canciones que recrean los mejores tiempos. Igualmente, este disco permanece muy alejado todavía de las mejores obras de la banda “Master of Puppets” “Kill´em All” o “…And Justice for All”, porque no encuentra la llave mágica que abre las puertas del lugar que contiene la vieja esencia de Metallica. Quizás sea porque el metal no es para cincuentones, pero esa idea carece de argumentos cuando vemos a Bruce Dickinson u Ozzy Osbourne sobre el escenario. Pero, aunque no sea como aquellos discos, es una pequeña llama encendida que ilumina el camino hacia el redescubrimiento musical.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 97. "Life in a Cartoon Motion" (2007) MIKA


Unos buenos arreglitos musicales, una aguda voz que emula al Freddie Mercury de las peores épocas y un manojo de canciones pop de marcada tendencia andrógina. Sería un buen resumen del disco debut del cantante libanés Mika, “Life in a Cartoon Motion”. Disco que le valió la aceptación de la crítica y varios premios de dudosa procedencia, es una mezcla de un pop optimista con canciones que pueden servir como himnos de los sectores marginados por cualquier condición sexual. Una bolichera versión de Queen y Prince, siguiendo la línea de bandas como Scissor Sisters, Peaches o Tok Tok, Mika presenta este disco como un juego. La mezcla de sonidos electrónicos, con arreglos de piano y guitarra, son el escenario en el que este cantautor imprime sus letras de volátil poesía, de glamoroso tinte. Es una representación musical de una época, donde todo transcurre velozmente, metaforizando a una gran pista de baile, donde cada uno es un ser individual y baila frenéticamente un ritmo repetitivo y cansador. Es una crónica de un tiempo donde importan las apariencias, las sustancias que despejan la mente y donde todo es acción.
Al margen de cualquier aseveración que pueda llegar a hacer, este disco, dentro de los parámetros en los cuales se mide esta clase de pop, es una buena pieza musical que conjuga desparpajo, ritmo y frenesí.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 98. "CSS" (2006) CANSEI DE SER SEXY


Esta deforme banda brasilera con gran temática sexual nos entrega en este homónimo disco lo que aparenta ser su actuación más sólida. Constituida desde sus bases por un sonido electrónico y por la sensual voz de su cantante, Lovefoxxx. Es una amorfa conjunción de la clásica música disco con toques pop llevados a un extremo narcotizante y peligroso. Es una estadía en un manicomio, rodeado de especímenes que solo quieren probar lo dulce de nuestro sexo. Es, además, una sensación de adrenalina constante por la que nuestro sistema nervioso atraviesa, donde la música intenta desacomodar lo racional de nuestro cerebro para convertirnos nada más que en una bola amorfa que se mueve al ritmo de la música de Cansei de Ser Sexy. Las bases electrónicas son pequeñas guillotinas que laceran una a una mientras encontramos en ella una especie de alienación que nos conduce inconscientes hasta un pabellón de fusilamiento. Así se siente al escuchar este disco, un viaje alucinógeno y deforme a través de una sensación sucesiva de molestia incontenible, pero que despierta inquietud a cada paso.
De 1 a 10: 6 puntos.

Puesto 99. "All That You Can´t Leave Behind" (2000) U2


La banda más grande del mundo, la aplanadora mezcla de éxitos y energía, según muchos. Según imfreakalot, lo fue algún tiempo, mucho antes de que este disco saliera a la luz. Puede ser en tiempos de “War” (1983), “The Joshua Tree” (1987) o “Achtung Baby” (1991), a fuerza de canciones que transmitían no sólo energía y ritmos pegadizos, también reflexión, climas, estados de ánimo y fuerte pensamiento crítico. Pero se volvieron viejos chotos y como siempre sucede, por citar algunos casos: los Stones, Queen, Sting, Phil Collins, entre otros; terminan siendo una réplica berreta de lo peor de sí mismos y a su vez, una demoledora máquina de producir música comercial, carente de todo sentido artístico. Quizás todo ese pensamiento “revolucionario” a Bono se le subió a la cabeza, por eso mismo, mientras pedía que se perdone la deuda a países tercermundistas, escribía “The Hands That Built America”. Punto.
Al margen de todo ese sentimiento que me corroe, el pretexto para incluir a “All That You Can´t Leave Behind” es que aún de esa forma, la dupla Bono y The Edge siempre fue, es y será sólida. En la construcción, pese a autoclonarse, logran así canciones de bonito talante, de armoniosa concreción. Por citar dos o tres, “Walk On”, “Kite” y “In a Little While” son un perfecto ejemplo de que en el lugar más profundo de sus seres todavía hay espacio para la libertad creadora, para producir hermosas odas, lejos de ese popcito berreta que terminó consumiéndolos.
Por lo que fueron y porque el disco fue un suceso mundial, se merecen este lugar.
De 1 a 10: 5 puntos

Puesto 100. "Elephunk" (2003) BLACK EYED PEAS


Este grupo de raperos yanquees reunidos alrededor de la figura despampanante de una modelo devenida en cantante soul, Fergie, lanzó este disco al mercado bajo una premisa esencial: salir del anonimato. A partir de esta base, este disco refleja canciones destinadas al éxito populachero que le otorga MTV a través de la repetición de sus videos hasta el hartazgo. Pero más allá de eso, este disco es una pieza que desborda funk y hip-hop en esencia pura. Que fusionados con algunos arreglos de computadora y sintetizadores que marcan la melodía, lograron crear una obra digna de escuchar. Más allá de todo lo que puede llegar a decirse de una banda que se dedica más a la prostitución que a la excelencia musical, vale destacar el esfuerzo que denota el disco por un sonido ecléctico y armonioso buscando separarse de un género bastante denostado por la crítica, el hip-hop. Y en ese camino Black Eyed Peas logra canciones que nos remonta a los mejores tiempos del funk. Igualmente esta obra no deja de ser un disco con altibajos, por momentos aparecen canciones que carecen de todo vuelo artístico, que parecen hechas por una fábrica de chorizos, destinadas al consumo animal. Tal es el caso de “Latin Girls”, una vomitiva mezcla de sonidos “latinos” combinados con la melosa voz de Fergie y los gritos del trío de raperos tratando de hablar en castellano, para no perdérselo. Aparece en este conteo más por lo que representa para otras personas y el mundo comercial que para este servidor.
De 1 a 10: 5 puntos

Los 100 mejores discos de la década (2000-09)

Esta es una selección puramente caprichosa, claro que sí. Pero no por esto, se tuvo en cuenta ciertos parámetros de medición que seguramente al ver el desarrollo del ranking juzgarán ustedes, acertada o no. Este derrotero es en base a todos y cada uno de los discos que pasaron por mis manos durante toda esta década (2000-2009) que si bien nos queda un año, me atreví a darle ventaja. Por supuesto, varios discos e importantes bandas quedaron afuera, no por su falta de competitividad, sino, porque juzgué que estos otros que aparecen son mejores artísticamente hablando.

A propósito, la clasificación se basa en diferentes parámetros que sirvieron para desarrollarlo mejor. Si bien se encuentran discos que yo quizás ya no escucharía, están por una razón que paso a clarificar. Los parámetros son los siguientes:

1. Nivel Artístico

2. Nivel Estilístico

3. Nivel Conceptual

4. Innovación

5. Popularidad

Aclarado esto pasamos a este largo derrotero. Que lo disfruten. Damas, caballeros, freaks presentes, con ustedes: Los 100 mejores discos de la década.


UN BESITO. IMFREAKALOT.





Hola, soy Im freakalot

Quien ciega su cabeza, quien cierra su conciencia, quien no se expande, quien muere muriendo. Quien mediocrita la verdad, quien se oculta tras un escudo, quien reza a un ser supremo, quien se oculta tras los patrones mundanos de esta sociedad viciada, quien magnetiza su cabeza con celulares, quien siente escrúpulos, quien odia, quien cansa por somatizar, quien siente vergüenza, quien busca esperanza en una iglesia, quien no disfruta de la simplicidad de la vida, quien venera a ídolos con pies de plomo, quien apologiza su vida, quien falsea, quien arroja su basura a la tierra, quien no disfruta del sol, quien aburre con palabrerío y no acciona, quien desgasta su tiempo en superfluas arremetidas, quien siente desprecio por su par, quien no se sienta igual a su par. El resto es bienvenido, el resto puede llamarse amigo.

No es un blog proselitista, no milita sino es sólo con la verdad, solo se disfraza de un supuesto juez, solo disfruta de las amenas y simples cosas que nos entrega la vida. El arte, la ciencia, el amor. Eso es todo en la vida. Y el arte es todo. Desde el hacer un vino hasta componer una sinfonía. Él es artista, cocina para su pareja. Ella es artista, baila perfecto la macarena. Ellos son artistas, miran un paisaje a lo lejos. Todo es arte, todos somos parte del arte.

Y para hacer pleno uso de nuestra capacidad de aprehensión sobre las mejores cosas de la vida, hay que expandir los horizontes de nuestro cerebro. Complementarnos, discutir, construir, amarnos, sentirnos parte de lo mismo. Todos somos lo mismo, somos uno, materia, espíritu, oxígeno, plantas, animales, manantial. Fuego y agua conviven dentro y fuera de nosotros, luchando por vencerse cada vez más. Y nosotros, en el medio de tanto atomo disperso, luchamos por sentirnos capaces y adaptables a este mundo que se ensaña por perderse en superficialidades consumistas, vomitivas, inexactas.

Nos queda el resto: ampliarnos, descubrir, expandir nuestros horizontes, limitados por este mundo que conocemos y no el que está tras nosotros esperando ser conocido. Afuera hay mucho más que Boca-River, play station, patio Bullrich y Jorge Rial. Que Cristina K y De Angelis, que el poster del Che y los zapatitos con el estampado de Frida. Hay una civilización que permanece dormida, desvalorizando lo que nos rodea. El perfume, las sensaciones, los sutiles movimientos, nuestras musas. El arte es lo que nos completa, nos hace tener capacidad reflexiva, nos provee de herramientas para no ser víctimas de la sobreexposición de las cosas, nos exige que seamos autónomos de pensamiento y lucha, y nos brinda, sobretodo, una extensa gamma de variantes que ningún aspecto en la vida lo hace.

No soy quien me pare en una postura de sabiduría y pseudo intelectualismo, para apuntalar que es lo correcto y que no. Al contrario, soy el moderador, quien invita a ustedes a participar, al menos por un rato, a reflexiones, intercambio de ideas, propuestas, aristas, soluciones, debate y representatividad en dos ramas de todo el arte que nos engloba: Cine y música, gracias a la cual no somos pequeñas células contaminadas por todo lo asfixiante que tiene el mundo. Gracias a ellos, nuestra cabeza no pide permiso para protestar y deliberadamente nos da herramientas, no sólo para hacernos los importantes en una reunión social, sino para expandir y descubrir que en nuestra cabeza no hay nada muerto, sino demasiadas perezosas neuronas que necesitan ser usadas. Escuchen el sonido de la música, sientan la atracción del cine, lean todo lo que encuentren y bebamos todos del mismo vino. Salud, que disfruten su estadia.

Los Amo. IMFREAKALOT.