18. "Tercer Arco". LOS PIOJOS (1996)


Habían amarrado el barco a un deseo febril de trascendencia. Será por la forma constitutiva de sus canciones, por ese histrionismo macanudo de Andrés Ciro, por esa ensalada agradable de arrabal rioplatense, ritmo y rock, o por esa pose desenfadada – aunque a veces desmedida – de roqueros accesibles, que convirtió a Los Piojos en una de las bandas más importantes, y por tanto, de más convocatoria en la escena local.
Esa escala ascendente y paulatina que se aprecia disco a disco logra su pico máximo con “Tercer Arco”. Este disco, el tercero, ahora criticado por los mismos fans de la banda, pero que le dio, en su momento, valiosos dividendos a Ciro y su troupé. Dividendos capitalizados en fanatismo y en cuantiosas sumas de dinero, que, por más que una rima rece: “Guevara, Guevara, Guevara en mi remera de Dior” el mensaje se vuelve ambivalente en el siempre reprochable manejo comercial de las bandas argentinas.
Más allá de porcentajes, ecuaciones y sumas, este disco amalgama toda la potencia de Los Piojos y la prosapia de su líder como referente de las masas. Y en donde logran imprimir el estilo piojoso que se venía palpitando con sus antecesoras creaciones. La mixtura del ritmo característico: mezcla de blues stone con el 2x4 y la murga uruguaya, con una idea desde su concepción apuntada hacia lo popular. Esa característica se ve ejemplificada en los homenajes al “Che” Guevara y al “Diegote” Maradona como estandartes de su cultura y su raza, de su idiosincrasia nacional. ¿El resto? Hay espacio para la canción hitera (“Verano del ´92”), el sarcasmo (“Shup Shup” o “Don´t Say Tomorrow”) y las baladitas calentonas (“Todo Pasa”).
Con “Tercer Arco”, a Los Piojos se les abre la puerta hacia el pedestal popular, sin dejar de lado la inteligencia para elaborar el disco.

LOS PIOJOS, "ESQUINA LIBERTAD"

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