14. "El amor después del amor". FITO PÁEZ (1992)


Melancolía aparte, recuerdo aquel 1992 y mi primer cassette regalado: “El amor después del amor”. El shock previsto para un niño de siete años, palabras raras que salían de la boca de su cantante, Fito Páez. Pero también recuerdo, con total certeza, los ritmos pegadizos que colmaban mi paladar. Aquellas canciones sofisticadas, que con el tiempo aprendí a quererlas, quizás, por el dejo de nostalgia que retrataban. O quizás, porque realmente eran un manojo de canciones únicas, dispuestas en un disco totalmente único y con un cantante (y compositor) único.
Rodolfito Páez fue siempre cuestionado por su sallierismo garciano. Aquellos primeros discos, de rima asimétrica con “Filosofía barata y zapatos de goma” o “Clics modernos”, lo depositaban en la franja clon de nuestra filosofía roquera. Los años, a fuerza de insistencia y propia prosapia, le devolvieron el reconocimiento. Primero popular, radial y marquetinero. Luego, el más encantado de los lauros de la mano de nuestros intocables próceres: García-Spinetta.
“El amor después del amor” es el quiebre definitivo. La obra panfleto con la cual Páez logró independencia y, sobretodo, reconocimiento mundial. El disco es una amalgama de canciones certeras, autoreferenciales y emocionantes. Desde las gancheras “Thelma y Louise” y “A rodar mi vida”, hasta los himnos “El amor después del amor” y “Brillante sobre el mic”, pasando por los sensibles “Pétalo de sal” y “Un vestido y un amor” y los geniales “La rueda mágica” y “Tumbas de la gloria”, Fito Páez nos brinda su mejor disco hasta la fecha. Un impostergable recuento de canciones atrapantes y sofisticadas, demostrándonos ser independiente y magnífico, osado y permanente.

FITO PÁEZ CON CHARLY GARCÍA Y ANDRÉS CALAMARO, "LA RUEDA MÁGICA"

0 crónicas póstumas: