"CAT, UN DIA, UN GATO: LA HISTORIA QUE NUNCA OCURRIÓ". Vojtech Jasný (1963)



TITULO ORIGINAL: Az prijde kocour
DIRECCIÓN: Vojtech Jasný
GUIÓN: Vojtech Jasný, Jirí Brdecka, Jan Werich
REPARTO: Jirina Bohdalová, Karel Effá, Vlasta Chramostová, Emilia Vásáryová.
GÉNERO: Comedia, Fantástica.
AÑO: 1963
PAÍS: Checoslovaquia
DURACIÓN: 91 minutos.






UN CUENTO DE HADAS: MADE IN CHECHOSLOVAQUIA
No hace falta creer en duendes ni hadas, tampoco, dejar librado al azar cualquier pensamiento metodista. Sólo hace falta dejarse llevar por “Cat, un día, un gato” para encontrar explicación en lo que perdimos, en lo que éramos y en lo que se transforma la raza humana con el paso del tiempo.
La película se presenta a modo de fábula. Una historia que se desprende oníricamente para contar la evolución de las actitudes adultas en un contexto sombrío, en una situación establecida. Abundan, por demás, las alegorías sobre el comportamiento en el que son puestas en relieve por un tercero: un gato mágico que tiene la capacidad de ver a los hombres de determinados colores de acuerdo a sus actitudes y acciones con respecto a su vida. De esta manera, los mentirosos e inescrupulosos se tornan violeta. Los adúlteros, amarillos. Los ladrones, grises. Y los enamorados, de color rojo.
Usando esta transpolación cromática, Jasný, se pone al frente de un relato maravilloso. Una compañía de circo, abanderada por un mago, llega a un pueblo y en un acto de magia desnuda la verdad que los habitantes tratan de esconder, fingiéndose respetables, humanos. La utilización de un recurso válido como la fábula nos hace experimentar de manera inmediata y sencilla la verdadera intención del relato: la moral. Expuesta por la mera condición de su narrativa, acentuada con la inclusión de un personaje mágico como el gato y de un narrador omnisciente: el guardián de la torre, que, casualmente, contempla a todo el pueblo desde las alturas.
La relación ejercida entre la surrealidad como espejo perfecto para mostrar una realidad aparente, que, vista desde los ojos de un animal con virtudes extraordinarias nos lleva al replanteamiento de esa normalidad. La aleccionadora moraleja va desencantando las actitudes primarias de los personajes y, a su vez, ofrece una paleta tangible en relación con las actitudes de quiénes los miran. Se trata, entonces, de una sincera obra, un cuento fantástico para el goce del adulto, para la reflexión y maduración.
En ese camino divaga Jasný, dejando pequeñas pistas de su intención a lo largo del relato. Ubicándose en el papel del guardián de la torre – narrador omnisciente – nos propone una relectura de la obra: “¿Con los disfraces pasa lo mismo que con los universos, ¿qué universo preferiría, uno finito o infinito?”.
“Cat, un día, un gato”, es una imprescindible fábula checoslovaca, gracias a su bello tratado estético y narrativo nos muestra la naturaleza de las cosas, las apariencias erróneas y el sentido inmediato y superfluo de la vida madura.

EN EL TEATRO DONDE CAEN LAS MÁSCARAS. DANZA DE LOS COLORES.


JASNÝ, LA UTILIZACIÓN DE TODOS LOS RECURSOS
Jasný, cuenta todo en la cámara, desligándose de un guión por demás bello y poético. Representa, una forma más avanzada de indagar la historia. A modo de novela, presenta el conflicto en tres capítulos. La utilización de los ángulos, picado y contrapicado como método simétrico de relación con el entorno, a modo de enaltecer o empequeñecer a los personajes es el estilo impreso y de mejor hallazgo dentro de la cinta.
La película contiene tres estadios:
El primero, reforzado con la narración del guardián de la torre, nos va contando los perfiles de los personajes. Allí, la clara alusión poética, los chistes internos que se van desglosando con el correr del film, y la unidad de acción, nos presenta el estado de quietud, la realidad de aparente calma.
El segundo estadio, comienza cuando llegan los visitantes del circo. Ellos, ejercen una mirada objetiva o fidedigna de lo que el pueblo es, en contraposición con lo que aparenta. Allí, los escondites, las máscaras vencidas y los sortilegios muestran el verdadero espíritu del ser de quienes habitan el lugar.
Luego, comienza la tercera etapa, una vez que la compañía de circo se retira momentáneamente. El gato desaparece y todos, quienes lo responsabilizan por mostrar su verdadera cara, comienzan a buscarlo para posteriormente cazarlo. Esa dicotomía es resuelta de manera poética, mostrando como los hombres para ocultar su verdadero ser y seguir viviendo de las apariencias, responsabilizan al medio, no al fin. Buscando factores externos que denotan su sola naturaleza.
La belleza de sus planos le impone dramatismo, así como le quitan responsabilidad al mero tratado narrativo. Sólo basta ver una perfecta composición de cuadro para que la idea se desprenda sola, sin necesidad de una línea argumental que nos desentienda de ese momento mágico por el cual atravesamos.
En este concepto, favorece la nulidad del diálogo en casos necesarios, todo está impreso en el tratado estético de valores cromáticos, el equilibrio entre los elementos y la resolución, sincrética, por desglosar - dentro del encuadre - lo necesario.
La música juega un papel preponderante dentro de la narración, no sólo para encuadrar las escenas de alto contenido onírico, sino también para acentuar las características y perfiles de los personajes, en pleno ida y vuelta con la valoración cromática de cada uno.

REPRESENTACIÓN MÁGICA SOBRE LA REALIDAD DEL PUEBLO.

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