45. "Locura". VIRUS (1985)


El rock argentino, allá por los comienzos de la década del ochenta, comenzaba a hacer equilibrio dentro del alicaído panorama que se avecinaba. La censura, figura clave de la estancada evolución, le cedió terreno a las expresiones que trataban de desentenderse del canto protesta, de la estampa roquer revolucionaria. Desde otra cara del prisma, si existía una revolución, ya no desde el discurso, ya no desde la pose o el intelecto; sino como instrumentación musical: ejecución, contemporaneidad.
Los platenses Virus, son quienes mejor retrataron una época sesgada por el desencanto generalizado, por la oscuridad y los nuevos artificios de composición. De la mano de su líder, Federico Moura, trasformaron la estética, la volvieron más glamorosa, más insípida, más sensual. Sustentada en los ritmos anglosajones, donde el pop acaparaba la escena de manera fulminante, los sintetizadores otorgaban la experimentación con los sonidos, y le daban una excelente base a Moura para sus composiciones, totalmente apoyadas en un liberalismo poético, donde la prioridad es transmitir el desencanto romanticista, el secular antojo por la realidad en carne viva.
“Locura” de 1985, es quizás, el mejor disco de la banda. Donde logran transmitir con total libertad creativa esa sensación reinante a lo largo de toda su trayectoria, donde las alusiones sexuales, el deseo estanco y los intrincados mecanismos del amor, se atienen a los ritmos pegadizos y bailanteros que proponen con su nueva tecnología. Abundan los hits de la banda: “Luna de miel en la mano”, la oda a la masturbación; “Tomo lo que encuentro”, sobre las borracheras post relación; y el archiconocido “Pronta entrega”. Se entremezclan de manera sutil, llevando a este disco a la retina popular, a la insuperable repercusión y éxito comercial.
Virus, como nadie, supo conducir la máquina vanguardista de los ochentas, críticos de la realidad derrotista y el éxtasis por la nueva democracia, a través de los sentidos, de los deseos reprimidos, de la fiebre.

"UNA LUNA DE MIEL EN LA MANO", en Badía y Compañía.

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