"LOS GOONIES" (1985) Richard Donner

TITULO ORIGINAL: The Goonies
DIRECCIÓN: Richard Donner
GUIÓN: Chris Columbus (Historia: Steven Spielberg)
REPARTO: Sean Astin, Josh Brolin, Corey Feldman, Martha Plimpton.
GÉNERO: Aventuras.
AÑO: 1985
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 111 minutos.

Mikey es un muchacho de trece años que, junto con su hermano mayor y sus amigos, que se hacen llamar "Los Goonies", deciden subir a jugar al desván de su casa, donde su padre guarda antigüedades. Allí encuentran el mapa de un tesoro perdido que data de los tiempos de los piratas. (FILMAFFINITY)

Hay ciertas películas que enmarcan el camino de una persona. Suele suceder con grandes éxitos de renombrada taquilla así como viñetas introspectivas; obras de arte y manufactura comercial. Escondidas en recónditos lugares de la batea del videoclub o postulada con luces de neón en marquesinas de monopolios cinematográficos. Puede ocurrir con “El Padrino”, “Scarface”, “Volver al Futuro”, “Magnolia”, “Star Wars”, “El ladrón de orquídeas”, “El sabor de las cerezas”, “Citizane Kane” o “Casablanca”. Puede suceder con cualquier cosa.
Si existe una película que marcó mi sentido de pertenencia generacional es “The Goonies”. Simplemente el hecho de mostrar a un grupo de niños/adolescentes en un propósito irrisorio y descubrir, sin demasiados miramientos, que ese propósito puede ser real es algo mágico. Era el incentivo perfecto para encaramarse en una búsqueda sinsentido hacia un algo, no importa que, si el sentido de la aventura prevalecía y la enseñanza era aún mayor, porque no se encuentra en los manuales de la escuela ni en los reglamentos de la vida: se encuentra en el barro, en los golpes, en las escondidas, en la aventura misma. Claro, “Los Goonies” no es una película didáctica, ni tampoco debe ser un modelo fílmico destinado al museo para que los niños se aproximen a observarla con curiosidad. No. El significado se desprende por si solo, cae de maduro al darse cuenta uno, siendo niño, que para vivir hay que salir a vivir, a desmantelar la fina capa que cubre el verdadero sentido de la vida: el respirar aire fresco, el sentarse a contemplar el mundo que pasa impávido entre la rutina y el malhumor. Esperar que las cosas pasen es una lección maldada por algún concursante de la vergüenza.
La vida está ahí y está para descubrirla, para Goonear por ella, para darle un sentido particular: la vida tiene tantos sentidos como almas en este planeta.

TRAILER DE "THE GOONIES"

1 crónicas póstumas:

Alberto Bureau dijo...

Exacto. Para mí esta película significó lo mismo. Pero hoy (como buen adulto sedentario) tengo varias formas de refutar ese contagioso, ochentoso y precioso sentimiento de aventura. Voy a tomarte prestado el verbo "goonear" para no envejecer tan rápido. Gracias.