21. FIONA APPLE


¿Qué esconde la penetrante expresión de La Señorita Manzana? ¿Qué hay tras esa oscura mirada? En principio, un gran disco, su ópera prima “Tidal” del ´96. Luego rumores, rebelión y caos. Su música, pequeños arcaísmos construidos alrededor de una guitarra acústica; rima engañosa, inteligente, paradigmas del nuevo milenio. ¿Simplemente un hermoso rostro? No. Una voz explosivamente humillante, cavernosa, que pide clemencia, que se oculta en los recovecos de las notas, que duerme y se disfraza en otros tonos para no marchitarse. La voz de Fiona es ruido con sentido.
Y luego viene lo demás, el aditivo perfecto. Postura extravagante, pasos irritantes, tintineos de zapatos y un piano acompasado: una extraordinaria maquinaria armada alrededor de su voz, de su compasiva filantropía musical. Ese sonido particular que se desprende de las obras independientes hace el resto.


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