SPARTACUS (1960)

Género: Épico, Péplum
Reparto: Kirk Douglas, Laurence Olivier, Jean Simmons, Charles Laughton
Guión: Dalton Trumbo (Novela: “Espartaco” de Howard Fast)
Producción: Kirk Douglas, James C. Katz, Edward Lewis
Música: Alex North
Fotografía: Russell Metty

Espartaco, esclavo de Tacia, es vendido a Léntulo Batiato un lanista (preparador de gladiadores). Durante su entrenamiento para el combate a muerte se enamora de otra esclava, Varinia. Un combate a muerte en la misma escuela de gladiadores, organizado por el deseo de unos patricios, hace pensar a los esclavos sobre su condición y, liderados por Espartaco, desatan una rebelión que con el tiempo llegará a amenazar la misma Roma. Durante este camino, Espartaco hace comercios con piratas que lo traicionan, vence ejércitos y tiene un hijo. Todo esto vivirá para terminar crucificado en la Vía Apia.

Kubrick tiene la capacidad de imprimir en todas sus obras un sello indeleble. Una manera anacrónica de relatar sus obras. La impresión intelectual, el sentido metafórico y los recursos inagotables de su tratamiento estético (luces, sonidos, encuadres, montaje) lo llevan a un estadio insuperable. Aún así cuando tiene que tomar una película ya empezada. “Spartacus” es su quinta película y es la que lo llevará a ser considerado como uno de los mejores directores de la actualidad (aquella actualidad). Se trata de su primera película épica, más allá del género que se catalogue, las características del relato, lo coral de su sentido, da forma y realismo a una narración onírica, de carácter insoslayable.
Más allá de la distancia temporal, el film muestra y marca el deseo de libertad. Una libertad que es contenida por los caprichos del poder, respaldada por una sociedad ciega que obedece a los fatuos argumentos, sometida, castigada, apresurada en su omisión. Algo común en nuestra época: Es el mismo deseo de buscar la libertad personal, obligada a infringirse bajo juramentos caprichosos, bajo responsabilidades obligatorias, bajo un esquema sistemático que propone el desdoblamiento físico y psíquico en detrimento de una supuesta recompensa. Espartaco lucha por su libertad y la de su pueblo. Aquí de manera recrudecida por las tempestades que se avecinan, porque se lucha contra un imperio esclavizante. ¿Suena a algo? Un imperio que se maneja por intereses personales de quien controla y se nutre de poder, sin importar cual es el precio a pagar. No existe la rebelión, pues a pan y circo se mantiene sosegado a un pueblo. Espartaco es la otra cara de la moneda. Quien se mezcló en el barro, quien conoció las caras curtidas de podredumbre y será quien reivindique a los estancos, a los imberbes, a los miserables; sin importar enfrentarse a un sistema caótico, egoísta, monstruoso. En su apogeo, se vislumbra el eco de los laureles que cuelgan de su pecho y le hacen perder de vista su objetivo. Se recrea un olvido, una pérdida de las raíces. Pero como todo personaje épico (mitológico también) no hay lugar para la reflexión introspectiva, todo es acción y reacción, todo es una amalgama de sentimientos en plan de llegar al objetivo preciso. Es por esto que el héroe muere, sino, no hay reivindicación. No hay leyenda. No hay mito.

ANECDOTARIO
Stanley Kubrick declaró que esta película desearía haberla podido eliminar de su filmografía, ya que no tuvo todo el control que quería sobre ella.
Las primeras escenas de la película habían sido dirigidas por Anthony Mann. Stanley Kubrick quería eliminarlas, pero al final no lo consiguió.

Dato IMFREAKALOT
Algo que marca el carácter obsesivo de Kubrick a la hora de rodar una película: Hay una curiosa anécdota sobre el travelling de los cadáveres de los esclavos apilados tras la sangrienta batalla. Kubrick le dio a cada uno de los más de trescientos extras un cartel con un número y luego fue numerándole uno a uno diciendo en qué postura debían aparecer.


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