2001: A SPACE ODYSSEY (1968)

Género: Ciencia Ficción
Reparto: Keir Dullea, Gary Lockwood, William Sylvester, Daniel Ritcher.
Guión: Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke (Novela: Arthur C. Clarke “El Centinela”).
Producción: Stanley Kubrick
Música: Gyorgy Ligeti, Richard Strauss, Johann Strauss Jr.
Fotografía: Geoffrey Unsworth, John Alcott.

La historia de la humanidad, en diversos estadios del pasado y del futuro, es narrada en la película de ciencia-ficción de culto por excelencia de la historia del cine. Hace millones de años, en los albores del nacimiento del homo sapiens, unos simios descubren un monolito que les lleva a un estadio de inteligencia superior. Otro monolito vuelve a aparecer, millones de años después, enterrado en la luna, lo que provoca el interés de los científicos humanos. Por último, HAL 9000, una máquina de inteligencia artificial, es la encargada de todos los sistemas de una nave espacial tripulada durante una misión de la NASA.

Representar la historia del mundo en imágenes puede resultar un hecho, que de por sí, resulta arriesgado, disciplinante y ostensiblemente ambicioso. Caer en la cuenta de que se llega a un resultado inconcluso e incluso asfixiante, puede promover al despliegue inusitado de mentiras transmitidas en la pantalla. Si lo transportamos a través de la visión filosófica y creadora de Stanley Kubrick puede llegar a ser un experimento para nada desdeñable. Probablemente la traducción en imágenes que parten de una premisa existencial, con demarcada obsesión por la perfección, la arbitrariedad de las mismas resulta acertada. Donde la preponderancia de planos rayanos con la espectacularidad adopta una concordancia con lo que narrativamente se está contando.
2001: Una Odisea en el Espacio, es quizás el más ambicioso proyecto de Kubrick que, partiendo de la teoría expresada por Nietzsche en “Así Hablo Zaratustra”, donde pone en manifiesto la explicación evolutiva del ser humano en un tercer estadio: el superhombre, ejemplificada en la evolución vital del hombre en donde se ve a sí mismo morir y renacer. En plena concordancia con el tema, las imágenes van propiciando una visión lejana, objetiva, que se pone de manifiesto con la espectacularidad de extensos y prolongados planos que, de manera sistemática, se van suscitando para brindarnos una revisión de esta teoría. Los ejes principales: la mecanización, el cíclico movimiento de la raza humana. Es, en verdad, una exposición del hombre en su instinto más visceral, se muestra indeciso, en un universo que hasta ese momento le es ajeno. La creación de la máquina HAL9000, pone en manifiesto esa superación del hombre donde es capaz de crear un sofisticado mecanismo que es incluso, más inteligente que él. Pero a su vez, es una extensa y realista crítica hacia el descubrimiento del ser, que sin haberlo pensado creo un aparato de autoflagelo.
En esa obstinada noción de Kubrick por brindarnos una historia de filosófica trama, de verdadero reconocimiento introspectivo, queda para el debate lo acertado de su proyección. ¿Es, en verdad, inherente a la historia las formas que el director eligió para contarla? Cabe aclarar, que no es precisamente, una típica producción del cine industrial, donde cada escena cuenta una pequeña historia y el resultado de esa concatenación es el film. No. Stanley Kubrick opta por pergeñar una manera distinta de abordar el tema. Introduciéndonos en ese lejano hospicio, haciéndonos parte de las costumbres, los hábitos y las manías de los dos astronautas durante el largo periplo. Es, la forma más primitiva de mostrarnos una idea, y es, en donde juega un papel preponderante hacia donde nos quiere conducir. Hacia la ya citada cíclica vida humana, la rutina, el hastío, el infinito circulo. Es por esto, que opta por ofrecernos planos extensos donde sólo se puede apreciar el ir y venir de un personaje, encerrado en una máquina. Y es también, porque prefiere que la nave espacial sea de forma circular.
Volviendo a la idea, primitiva por cierto, de poder contar la historia de la humanidad en algo más de 140 minutos. Kubrick pone de manifiesto su capacidad creadora en una escena significativa para la historia del cine. Utilizando una elipsis narrativa, pone de manifiesto una historia entera de humanidad: un antropoide lanza un hueso al aire que se convierte en una nave espacial que viaja a través del espacio. Enmarcada a través de la música de Gyorgy Ligeti.
Y, en este punto me quiero detener. Esta inclusión no es para nada azarosa. Es la concordancia de la idea que prevalece, incluso sobre el film mismo. Utilizando el tema de Strauss “Thus Spoke Zaratustra”, interpretada por Ligeti, es paralelamente la idea plasmada sonoramente hablando.

ANECDOTARIO
Se dice, se sabe, se comenta que “2001…” es la película de Ciencia Ficción que más respeta las leyes científicas de la física. Kubrick, obsesivo, no quiso dejar al margen ningún detalle, es por esto que puso un cuidado intensivo en las escenas que requerían una teoría racional. Igualmente, como siempre, salieron los defensores más acérrimos de la física nuclear a destacar varios errores en la película.

Dato IMFREAKALOT

Es inminente tener consciencia de lo que se está viendo, la lectura pasiva de la película puede llevar al aburrimiento, al no entendimiento o al repudio. Este es un tratado científico, postulado por un director de cine (con todos los errores que eso conlleva) sobre la naturaleza humana. Requiere atención, doble perspectiva e intromisión, curiosidad, sensatez y, sobretodo, paciencia.


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