LOLITA (1962)

Año: 1962
Género: Comedia (IMFREAKALOT)
Reparto: James Mason, Shelley Winters, Sue Lyon, Peter Sellers
Guión: Vladimir Nabokov
Producción: James B. Harris, Eliot Hyman
Música: Nelson Riddle
Fotografía: Oswald Morris

Humbert Humbert, un profesor cuarentón, acaba de instalarse en Ramsdale, New Hampshire. Allí se enamora perdidamente de una niña de once años, tanto que concibe un plan maestro: se casará con su madre, Charlotte Haze, para poder estar siempre cerca del objeto de sus afectos: la alegre adolescente, la irresistible ínfula de nombre encantador, lírico y melodioso: Lolita.

La teoría kubrickiana centra sus bases en el problema sustancial del hombre. El hombre, actor de la sociedad moderna frente a las adversidades, frente al conflicto y la lucha de intereses. Externas, internas, maquinarias, naturales. Sin importar el medio, Kubrick, ávido jugador de ajedrez coloca a los intérpretes simulando este escenario. Y tomando distancias, pone a la condición humana sobre una soga delgada que pende de un rascacielos y las incita a cruzar a través de ella.
Esta condición, esta idea, se fue traduciendo y afianzando a lo largo de toda su obra, de manera ascendente. Y no es para menos que, decidido a volverse controversia, a desafiar al caparazón conservador de su contexto se animara a rodar, a adaptar “Lolita” de Vladimir Nabokov.
Esta vez el hombre es puesto como objeto de desaprensión moral, como fuente de planteamientos que ratifican la idea de Kubrick: ¿Dónde termina lo bueno? ¿Dónde empieza lo malo? El protagonista, Humbert Humbert, solterón inglés que viaja a Estados Unidos para encontrar tranquilidad en busca de su musa literaria, se choca con un mundo paralelo, desconocido: el mundo de Lolita, una niña (mujer) de catorce años que le dispara todas sus fantasías y anhelos. Es, el deseo hecho carne, el objeto de placer fértil, puro, inalcanzable.
¿Inalcanzable? En base a cuestionamientos morales, sociales, esto se toma como una atracción-relación paidófila, claro. Pero lo que sugiere Kubrick (y más fervientemente Nabokov en su novela original), ¿qué hacer con el deseo, con la atracción, con el apego? Reprimirlo, siguiendo normas morales o quebrantar leyes, ser un delincuente activo, un criminal, someterse al estupro, a lo prohibido, lo ilegal.
Para no meterse en polémicas que van más allá de la capacidad razonadora, sino algo que tiene que ver con lo irracional, con la parte más animal del ser humano; la película toma ese vuelo necesario, ese giro que desvía la atención a ese polémico planteamiento. Es, cuando Humbert preso de esa irracionalidad descubre que “SU” Lolita no es el ser etéreo, dulce, sino una manipuladora, el instrumento más poderoso: el que sabe que es lo que contiene y lo utiliza a ultranza. Entonces, la alienación, el deseo es causa y motivación para cometer irracionalmente ese acto sosegado: lo ilegal.
Kubrick tiene la habilidad de no centrarse en el melodrama facilón, en el triángulo amoroso que propone Humbert, Lolita y Quincy. No, distrae sutilmente con tonos de comedia negra. Critica a esa sociedad conservadora que mantiene los prototipos y que señala: las niñas son frágiles, el hombre es cruel.
Es la etapa en donde Kubrick empieza a ratificar su dominio como narrador en imágenes. Con planos de alto vuelo dramático, con escenas de excelentes diálogos y el simbolismo que nos tiene acostumbrados. Acompañado, incansablemente, de su arte fotográfico, del contraste constante de luces y sombras que embellecen o empobrecen a los personajes según su actitud.
Es, también, la obra que le da a Peter Sellers su reconocimiento como un comediante único, capaz de hacer reír con una mueca, un traspié, una palabra de más: avivando el espíritu de Tati o Buster Keaton.

ANECDOTARIO
Vladimir Nabokov, autor de la novela, fue quien hizo el guión para la película. En un inicio, Nabokov le entregó al director Stanley Kubrick, un guión que equivalía a unas 9 horas de película. Kubrick afirmó que, a pesar de su extensión, era uno de los mejores guiones que había leído.
En la novela original Lolita tiene 12 años. Sin embargo, por la censura de la época, en la película el personaje tiene 14 años, aunque la actriz que interpretó el papel, Sue Lyon, contaba 16 años cuando se rodó.
En 1997 se rodó otra versión de la película dirigida por Adrian Lyne, donde trabajan, entre otros, Jeremy Irons y Melanie Griffith.


Dato IMFREAKALOT
Así comienza Nabokov su novela:
"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía, Lo-li-ta, la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo-li-ta."


2 crónicas póstumas:

nelson dijo...

EXCELENTE DOSSIER !!!!
GRACIAS!!!
ESPERO ANSIOSO LOS COMENTARIOS DE DR. STRANGELOVE Y CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS
UN ABRAZO
NELSON

Imfreakalot dijo...

Gracias Nelson!

vamos a darle un respiro a las retinas y en breve publico la segunda parte.

Un abrazo