7. JON ANDERSON




Si pudiera explicar con exactitud que les ha pasado a los músicos de música progresiva, de rock sinfónico en los ochenta, todo este palabrerío absurdo sería más consistente. Las respuestas se imprimirían sobre esta hoja automáticamente. Lo cierto es que para llegar al fondo de este problema podría haber una explicación, además de las antes citadas. Una de las razones que vienen a mi cabeza es el alejamiento de Peter Gabriel de Genesis dándole paso a que Phil Collins se haga cargo de la banda. A partir de allí, todo lo demás es un pop horrible, que aturde y desconsuela. Yes, la banda más próxima a Genesis por una razón lógica musical, tuvo que cambiar el rumbo. Las viejas formas usadas no tenían sentido. El mundo necesitaba otro tipo de música. Más superficial, etérea, fugaz. ¿De qué sirve seguir con los parámetros anteriores? ¿De que sirve la extensa y complicada creación? si la gente quiere distraerse, estupidizarse, escuchar nuestras canciones mientras se pinta las uñas, se peina el jopo, se echa spray y se pone el traje metalizado.

Jon Anderson durante este periodo, luego de transformar a Yes, de un increíble banda sinfónica a una que sólo crea canciones para animar casamientos y cumpleaños de quince; se largó como solista para entregarnos en un par de discos, canciones como “Surrender”, donde lo rescatable era lo visual, lo efímero de las palabras y la música monocorde, pegadiza, estupidizante.


Close to the Edge (con Yes)

ALBUM: Close to the Edge

Surrender

ALBUM: Animation

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