1. CHRIS CORNELL


Definitivamente, le he perdido todo el respeto y afecto a Chris Cornell. Envalentonado en una suerte de brújula errante, perdió el camino de regreso a la excelencia musical. No sólo porque se separó de Audioslave argumentando diferencias ideológicas. Paradójico, porque esa premisa era lo que lo unía con Morello y los demás. Sino que ahora, se juntó con Timbaland, rapero, sicario del producto MTV, para hacer un chicloso, industrial, plástico pop, con el único fin de engordar sus arcas y ser objeto de admiración de quinceañeras calientes.

¿Dónde ha quedado la postura roquera de los noventa? ¿Dónde ha quedado el poder y la autonomía de sus canciones? Perdidas en la memoria del buen gusto, taponadas por esos compases latosos que ahora nos devuelve su música. Sigo insistiendo que es un excelente vocalista, pero, ¿por qué desperdiciar el talento? ¿por qué entregarlo al éxito fugaz? La respuesta es simple, por que se ha vuelto chocho con el paso de los años, como suele suceder.


Spoonman (con Soundgarden)

ALBUM: Superunknown


Part of me (solista)

ALBUM: Scream


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