9. OZZY OSBOURNE




Metalero soy, escribo poesía que lastima, transmito un explosivo poder en mis presentaciones y quiero, con mi canto, transformar las cabezas de los jóvenes que buscan un lugar en el mundo. Sé que están perdidos, dubitativos, victimas del sistema opresivo en los que los limitan sus padres. Este es mi destino de Metalero, soy el que ilumina el camino entre tanta oscuridad. Soy Ozzy Osbourne y los invito a mi casa de 20 palos. Tengo una esposa insufrible que me prepara el té a la mañana y dos hijos idiotas que consumen Coca Cola todo el día.

Que lejos en el tiempo ha quedado aquella época en que Ozzy escribió “Iron Man” con Black Sabbath y revolucionó la historia del rock para siempre. Si quieren que les cuente que puede hacer el abuso de alcohol y drogas en una persona, sólo mírenlo a él. Mírenlo pasearse, tratando de soportar su cuerpo en la gravedad, temblequeando, jadeando, babeando.

Esa especie de bola retroactiva logró llegar a los sesenta y pico de años, con muchos daños claro está, pero finalmente presente. Después de su separación con Black Sabbath, o despido mejor dicho, Ozzy a cuajado increíbles discos que retratan el sonido primitivo del metal con su particular registro vocal, de esta manera, escribió canciones que trascendieron más allá de cualquier género y categorización.

Pero los ochentas también le pegaron como un mazazo en el cráneo y lo estupidizó, más aún que cualquier droga que haya podido consumir. Donde interpretó canciones que poco tenían que ver con su repertorio tradicional y sobretodo, alejado del género que siempre le calzó a la perfección. Es así, que grabó un vergonzoso tema con una cantante desconocida (al menos para mí) llamada Lita Ford, increíble pero real.

Crazy Train

ALBUM: Blizzard of Ozz

Close my Eyes Forever (con Lita Ford)

ALBUM: Gold and Platinum

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