12. OLIVER STONE





Oliver Stone es uno de esos directores en los cuales se deposita confianza al sentarse a ver su obra. ¿Por qué? Porque plantea temáticas tan dispares como sustanciosas, donde el provecho por hacer de su historia cinematográfica algo que trascienda más allá de la butaca, ese sentimiento algo egocéntrico pero que da resultados tangibles si se le aplica con esmero. Personaje irreverente, contestatario, que no se sienta en los asientos del Madison Square Garden esperando una estatuilla dorada porque lo aborrece. Se instala en la historia oscura de su país para exponerla vulnerable, desnudando su sistema opresivo, caótico. Desmantelando a las figurillas que sostienen la imagen “respetable” de Estados Unidos. Provoca y provocó con varios films en su haber. Desnudó el sistema de asistencia y protección a los sobrevivientes de la guerra de Vietnam en “Nacido el 4 de Julio”, así como la inoperancia de las tropas en “Pelotón”. Expresó su crítica rotunda hacia los investigadores del asesinato de Kennedy en “JFK”. Y de esa manera también, dio una crítica fulminante al poder capitalista que se ejerce sobre el pueblo yanqui desde la bolsa neoyorquina en “Wall Street”. Y siguió provocando, dejando impreso en sus cintas, ese sentimiento de que algo no está bien. Que todos (claro, su pueblo yanqui) son partes de una maquinaria ignominiosa que manipula desde el poder monetario, político, social y la lista sigue…

Pero “Asesinos por Naturaleza” es un párrafo aparte. Una película que provoca (es la palabra que más le cabe a Stone) desde todos los sentidos. Donde entremezcla una trama oscura, psicópata, con una odisea audiovisual que refleja crudamente un sentimiento visceral hacia las nuevas expresiones del cine post-moderno. Combinando el blanco y negro, los colores vivos, la animación, con un montaje maníacamente desprolijo, narra la historia de dos sociópatas asesinos que destruyen todo a su paso. Sutilmente controversial, y prefiero utilizar la palabra “sutil” porque es la mejor manera de describir a un realizador que siempre se anima a más. El desmantelador, una oveja negra del cine hollywoodense.

Pero (siempre existe un pero) Oliver Stone en un intento pifiado por enaltecer a los “héroes” bomberos que dejaron la vida en los escombros de las Twin Towers, sepultó paradójicamente, su carrera como un realizador interesado por dar a luz acontecimientos tapados por el poder. Este juego de palabras cabe como metáfora más acertada, es el sepulcro tanto de esta película, en la cual la cámara se mueve por entre los escombros, como de su carrera contestataria y demencial, dejando de lado su devotico affaire con una estética siempre bien elegida.


Natural Born Killers


World Trade Center

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