4. ROBERT PLANT




¿Por qué la pifian tanto los genios musicales cuando se separan de sus bandas? No sé si tengo la respuesta, pero lo que estoy seguro es que una especie de fantasma los persigue. ¿Cómo igualar lo hecho hasta ahora? Se deben preguntar, en una suerte de encrucijada.

Más allá de toda categorización de la vida musical de Roberto Planta fuera del monstruo Zeppeliano, en el cual se separó completamente de obra, lírica y entonación, dejando impreso en el vinilo y/o casete una efímera huella de canciones que se ajustan a patrones complacientes, no reflexivos, que se excusan de no ser lo suficientemente poderosos ni lo suficientemente valederos.

Inunda su interpretación una reverberación continua como si fuera poco, para exaltar los tonos de Robert, los fuertes pasos de la batería electrónica y algún arreglo que nunca está de más. El resto, nada. La impresión de que ha quedado lejos aquella vieja postura de roquer infinito, de genio insuperable, de vocalista infalible. Por suerte, su cabeza pudo recuperar la conciencia y años más tarde se amigó con el gran Jimmy Page para volver a desafiar las cabezas perdidas del viejo rock ejemplar.


Misty Mountain Hop (con Led Zeppelin)

ALBUM: Led Zeppelin IV

Little by Little

ALBUM: Shaken´n´Stirred

1 crónicas póstumas:

Anónimo dijo...

Bardeas con tanta ligereza a Robert porque no has oído el disco con Alison Krauss. Después de la 3ra. canción te dan ganas de salir a buscar al Rey León, pegarle 33 tiros en el ojo izquierdo y rebanarle, lentamente, la lengua con una máquina de cortar fiambre.
Así, después, relajado y con la satisfacción eterna de haber hecho justicia, poner Zeppelin al palo