10. BRIAN DE PALMA





Grabó el decálogo perfecto del mafioso, desde la cuna hasta el cajón; como si se tratara de una canción de cancha, que te sigo a todos lados y soy fiel a tu irracionalidad. Logrando una versión visceral, intrínseca, sucia y desprolija, reversionando al prolijo Don Corlione, en un drama cómico, narcótico, vulgar, excelentemente narrado y puesto en escena. Es un testigo del desarrollo apremiante del mafioso, la acción – reacción de sus conductas desmedidas, estentóreas, furtivas. Logrando una versión ácida y podrida del aclamado “Scarface” de Howard Hawks con todos los adelantos y contramarchas de la época. Es, Brian De Palma, su director. El conductor de esa máquina suicida a la sinrazón, perdida en un espacio violento, deliberado, en el que deja al espectador prendido, con garras y dientes de su catártica expresión. En ese cine donde uno refleja un sentimiento de apego a un déspota protagonista, el director que logra esto (ya lo había hecho Coppola con sentido humanitario) es capaz de hace desprender la cabeza y replantear la idea de la moral reversible.

En ese trayecto, De Palma siguió acumulando esa visión rayana con lo susceptible, principio alterno del espectador que busca y alcanza nuevos límites de sugestión. En ese latir continuo, despilfarró en la pantalla elementos exactos de gruesa entonación amoral. “Blow out”, “Carrie” y “Dressed to Kill” ratifican esta teoría.

La impronta que ha capitalizado en sus consiguientes films se le ha vuelto espada de doble filo, empuñadura errante. En repetidas reiteraciones a su obra. “Carlito´s Way” es, el efecto contrastante. Es la copia burda de su cine de mafia autodidacta. Y a partir de allí, sus intentos por cambiar de género y matriz obligaron a Brian De Palma a recurrir a un cine ajeno, falso, burdo a la imaginación. “Mission to Mars”, es una aceleración en el tiempo, un intento que intenta consagrar y al cabo, desafinar el sentido de un cine estético, próximo (pero lejano, en composición) a la odisea kubrickiana. El homenaje berreta a “2001: A Space Odissey”, con tonos de demarcada procesión comercial, con final emotivo y estrellitas de neón saltimbanqui.


Scarface


Mission to Mars

0 crónicas póstumas: