10. ERIC CLAPTON




Definitivamente los roqueros al llegar a cierta etapa del ciclo vital les agarran una especie de arterioesclerosis aleatoria, donde pareciera que seleccionan lo peor del pasado para rejuvenecerlo en el presente. Pero obviando una parte fundamental, las canciones pueden rejuvenecerse, ellos no.

Eric Clapton, prócer de la guitarra, estandarte del blues blanco y genio creador del grupo Cream, no reniega de esta condición y convirtió a su música, aquella que nos regaló tiempo atrás con canciones imprescindibles, bien tocadas, esculpidas artísticamente con más que genialidad; en un pedazo de producto empacado, adornado con colorines y dispuesto a venderse en la tienda de la vuelta de casa. Algo había mostrado cuando, guitarra acústica en mano, redujo sus sinfónicas canciones bluseras en cuatro notitas solfeadas, listas para reproducirse por la MTV. Si B.B. King hubiera muerto y no estaría siendo otro viejo choto que transformó sus canciones en mierda, seguramente lloraría bajo tierra al escuchar “My Father´s Eyes”.

Cocaine

ALBUM: Slowhand

My Father´s Eyes

ALBUM: Pilgrim

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