Puesto 86. "Takk..." (2005) SIGUR RÓS


La música de la nueva era nos lleva por lugares insospechados, por laberintos de sonidos variados, por nostálgicas influencias y también por innovadoras estructuras. Es donde aparecen bandas de insospechado sonido, donde conjugan la pluralidad de la música con lo arraigado de su tierra. Y es en donde cobran vida bandas con particular características, que no solo expresan música, sino también arte en todas sus dimensiones.
De la inhóspita Islandia, tierra en la que solo conocíamos a Björk y al delantero de Barcelona Gudjohnsen, Sigur Rós se da a conocer gracias a un sonido peculiar, fundado en las melodías bases del piano, donde lo clasicista y lo minimalista se dan la mano para despachar canciones que reflejan el sentimiento melancólico y gélido de personas que habitan por esas latitudes.
Sus canciones son extensas obras de etérea performance sostenidas en lo sinfónico de la música y en los característicos falsettes de Jónsi Birginsson, su cantante. Son elaboradas obras que proyectan imágenes de un paisaje frío pero acogedor, donde refleja la idiosincrasia y la filosofía de un pueblo, de su determinada cultura.
“Takk” es un recorrido por sensaciones nostálgicas, que evaden cualquier tipo de apuro, de vida alocada; más bien es un placentero y estático álbum que colecciona canciones poéticas.
De 1 a 10: 7 puntos.

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