Puesto 42. "Libertad" (2007) VELVET REVOLVER


Un rescate emotivo, un verdadero lagrimón se pianta al escuchar esos estridentes acordes de la guitarra de Slash. Es un ícono de una época, es la síntesis del fin de un milenio marcado por la controversia, por el delirio, el exceso, el despilfarro ambivalente, la melancolía reprimida. Acompañado de la preciosa y narcotizante voz del ex - Stone Temple Pilots, Scott Weiland y de un sequito de fieles músicos ex – Guns´n´Roses, se juntaron, se mezclaron y lanzaron dos discos. El primero, “Contraband”, es un esbozo de buenas intenciones. Digamos que la idea de la reunión era ambiciosa y, como todo proyecto ambicioso siempre queda sesgado, apuntalado en la mira del ojo crítico desconfiado. Es un disco que contagia esa esencia roquera de fin de mundo, pero se queda a mitad de camino, con un puñado de buenas canciones y otras que repiten esa vieja y ya probada química donde la reiteración de modelos se termina devorando el disco, logrando así una confusa idea de power band.
“Libertad” el segundo disco de estudio de Velvet Revolver, es un prodigioso hallazgo. Es la reinvención del género. Es la hora en que Slash y Weiland se ensucian con la maquinaria esencia del rock, un verdadero disco de overol. La carasucia mirada de la empalidecida y decadente escena hardroquera, que tiene como destino morir en los vinilos. Velvet Revolver la reivindica gracias a un puñado de canciones HEADBANGERS y unos sutiles acompañamientos de baladitas pseudo románticas, dignificando la parte sensible del roquerito malo. Encontrando el punto más alto en la insaciable versión de “Can´t Get It Out Of My Head” de la Electric Light Orchestra.
Es un disco que, estableciendo un punto de comparación, bastante aleatorio, tiene un parentesco con “Use your Ilusion” de GnR, por la búsqueda anímica y rítmica que despierta. A mi me gusta, porque transmite los matices del rock explosivo y de la sensiblería de las baladitas románticas de los ochenta.
De 1 a 10: 8 puntos.

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