Puesto 40. "Razorlight" (2006) RAZORLIGHT


Si vemos a cuatro muchachos, saliendo de la adolescencia, vestidos con trajes blancos, zapatillas a tono y peinados a la perfección. Nuestro poder de percepción nos señalaría que son la nueva sensación del pop industrial y su éxito más reciente es “Baby, I Love You So Much”. Seguido de eso, al subirse ellos al escenario adivinaríamos que al ritmo de un pasito frenético y repetitivo hipnotizarían a unas quinceañeras que intentan masticar sus pantalones.
Razorlight son un grupo de cuatro muchachos londinenses, vestidos de traje blanco y con un peinado a la avant-garde. Pero siento desilusionar a la tribuna quinceañera: son la excepción a la regla. Contagian una euforia desenfrenada en sus canciones, desplegando un rock parejo y ruidoso con fuertes influencias de los Stones y los Doors.
Su segundo y homónimo disco es un fuerte lazo con esas raíces. Razorlight se escapa al patrón establecido que existe entre las bandas británicas.
Algo habían insinuado en su primer disco “Up all Night” de 2002, con canciones que trataban de escaparse de esa búsqueda melancólica y subrepticia hacia la excelencia musical. Pero se quedaron sin carga de nafta a mitad de camino, en algo que resultó una mezcla de buenas canciones, gratos arreglos y sobretodo, el fundamentalismo de arraigarse a algo que no sabemos hacia donde los va a conducir.
Un tiempo bastante corto le sirvió de excusa para pergeñar esta segunda obra que retrata los primitivos gritos del rock. Una divertida búsqueda por cambiar esos patrones establecidos para ir forjando un sello propio, en una extraña mezcla de clase, glamour y desparpajo.
De 1 a 10: 8 puntos.

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