Puesto 39. "Antics" (2004) INTERPOL


Es raro definir a una banda como algo en particular, por eso demanda líneas de ilustración desmedida. En el caso de Interpol esto puede parecer paradójicamente lo contrario, aunque su música se preste a transitar por un camino de explicaciones indolentes. Sólo con decir que es una banda de oscura fidelidad, que intenta darle brillosos tintes a su música a través de una escueta, pero profunda búsqueda. Su segundo disco, “Antics”, sintéticamente es un raconto de finas melodías hilvanadas a través de una fórmula no caduca aún, donde las vibraciones del bajo y los fuertes golpes de la batería nos conducen hacia un sonido poderoso, displicente, que sirven como un perfecto encuadre a la resonante, sombría y ahuecada voz de su cantante, Paul Banks. Donde recobra un protagonismo especial las intrincadas líneas de la guitarra que tienen una fuerte reminiscencia a las bandas oscuras de la new wave inglesa, Joy Division, The Chamaleons o Magazine. Agregando, en buenas dosis, melodías que sostienen a canciones de lírica incandescente, contrastante con la estética de la banda.
Postura geek, ritmo ensordecedor, buenas canciones y una excelente expropiación de un género que recobra vida a través de discos como “Antics” de Interpol, exponentes de esta nueva movida post new wave.
De 1 a 10: 8 puntos.

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