Bonus Track III. "Kinky" (2002) KINKY


Sucio, desprolijo, caliente, fuerte, distorsionado. La música de Kinky es una desembelesada versión de los hechos a través de una candente mirada explosivamente atrapante. Un sin cesar de sonidos producidos a través de varios instrumentos, sobretodo, la marca indeleble de la guitarra que nos hace recordar que este es un subgénero del rock, fuera de ello creeríamos que Kinky ha descubierto una forma de entregarnos música bajo un nuevo rótulo. Excepcionalmente es una música todoterreno, que soporta climas, seduciendo, aferrándose a una postura técnicamente roquera, nos entrega un devenir de canciones que sirven tanto para el baile como para el mero goce sedentario.
Esta banda de Monterrey, en su primer trabajo, nos entrega en generoso muestrario el alcance musical que los engloba. Fusionando música electrónica con rock, se animan a entrarle sin escrúpulos a la cumbita, el funk, el techno más insostenible y las canciones románticas. No tan desenfadados ni histriónicos como sus coterráneos de Plastilina Mosh, pero igualmente se animan a ironizar la realidad con pinceladas de humor, a través de una lírica bastante pegadiza.
Mezclando eclécticos movimientos con bailables melodías conjugan un innovador sonido que le dio fama internacional. “Kinky” de 2002 es un breve muestrario, primitivo desde donde despegará la banda para desencajarnos con su alocada música.
De 1 a 10: 7 puntos.

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